El Remanente De Israel

¡Cómo amo Tu Toráh, O YAHWEH!Medito en ella todo el día.Tú me has hecho más sabio que mis enemigos,porque Tus mitzvot son míos para

siempre.Tengo más entendimiento que todos mis maestros porque Tu instrucción es mi meditación,Entiendo más que los ancianos,porque

guardoTus mandamientos.Aparto mis pies de todo camino maligno,para guardar Tus Palabras.No me aparto de Tus juicios,porque Tú me has

instruido.¡Qué dulce a mi gargantason Tus oráculos,verdaderamente más dulce que miel en mi boca!De Tus mandamientos adquiero

entendimiento;por esto odio todo camino de injusticia

YAHSHUA

SUBSECCION II — EL HIJO EN EGIPTO

Al volver a Egipto, encontramos allí también una notable y semejante

evidencia. Justino, como ya hemos visto, dice que “Nino

sometió a todas las naciones hasta Libia,” y, en consecuencia, a

Egipto. La aseveración de Diodoro Sículo es del mismo tenor,

en el sentido de que Egipto fue uno de los países que Nino sometió,

según él.113 En total acuerdo con estas aseveraciones históricas

encontramos que el nombre de la tercera persona en la

triada egipcia fue Khons. Pero Khons en egipcio viene de una

palabra que significa “cazar.”114 Por tanto, el nombre de Khons,

el hijo de Maut, la diosa madre, cuyas cualidades la identificaban

con Rea, la gran diosa madre de los caldeos,115 significaba

propiamente “el Cazador,” o el dios de la caza. Como la rela-


111 APOLODORO, Fragmento 68, en MÜLLER, vol. I. p. 440.

112 DIODORO, lib. II. p. 69.

113 Ver BRYANT, vol. II. p. 377.

114 BUNSEN, vol. I. p. 392, y Vocabulario, p. 488. El cóptico para “cazar” es Kwvc,

pronunciándose la c como s.

115 El ornamento distintivo de Maut era el tocado de buitre. El nombre de Rea, en

uno de sus significados es buitre. Para el significado místico de este nombre, ver

Apéndice, Nota C.


67

Acerca de los Misterios. . . y el Culto al Hombre


ción de Khons con la egipcia Maut es la misma que existe entre

Nino y Rea, ¿de qué manera identifica este título de “el Cazador”

al dios egipcio con Nimrod? Este mismo nombre de Khons

puesto en contacto con la mitología romana, no sólo explica el

significado del nombre de un dios del Panteón romano que, hasta

ahora se ha mantenido reacio a la necesidad de una explicación,

sino que hace que, cuando ese nombre se explica, se arroje

nueva luz sobre esta divinidad egipcia, y se refuerce la conclusión

a que se ha llegado. El nombre al cual me refiero es el

nombre del dios latino Conso que, en algún aspecto, fue identificado

con Neptuno,116 pero que también era considerado como

“el dios de las cosas ocultas” o como “el encubridor de los secretos,”

y era tenido como el protector de la equitación, pues se

decía que él había creado al caballo.117 ¿Quién podía ser “el dios

de las cosas ocultas,” o “el encubridor de los secretos,” sino

Saturno, el dios de los “misterios,” y cuyo nombre tal como era

usado en Roma, significaba “el Oculto”?118 El padre de Khons o

Khonso (como también se le llamaba), es decir Amón, fue conocido,

como nos dice Plutarco, como “el dios oculto,”119 y ya que

el padre y el hijo tienen, por lo general, una correspondencia de

carácter en la misma triada, esto demuestra que Khons también

debió de haber sido conocido con el mismo carácter de Saturno,

es decir, como “el Oculto.” Entonces, si el latino Conso concuerda

tan exactamente con el egipcio Khons como el dios de

“los misterios” o el dios de “los secretos,” ¿puede haber duda de

que Khons, “el Cazador,” también concuerda con la misma divinidad

romana de quien se supone que creó el caballo? ¿Quién

que sea tan idóneo para tener el crédito de haber creado al caballo

como el gran cazador de Babel, que lo reclutó, sin duda, para


116 Cómo Nimrod fue considerado como el dios del mar, aparecería después. Ver

Capítulo Cuarto, Sección I.

117 FUSS, Antigüedades Romanas, cap. IV. p. 347.

118 El significado que los romanos le asignaban al nombre Saturno se deriva evidentemente

de la explicación que ellos daban del origen del nombre del Lacio, nombre éste

que le fue dado, decían ellos, porque “Saturno había permanecido oculto seguramente

en sus costas.” VIRGILIO, La Eneida, lib. VIII. Ver también OVIDIO, Fastos,

lib. I.

119 PLUTARCO, De Iside et Osiride, vol. II. p. 354.


68

Lo Que Usted Debe Saber


las faenas de la caza, siendo de esta manera ayudado grandemente

en su lucha contra las bestias salvajes? A propósito de

esto, es bueno que el lector traiga a la memoria esa fabulosa

criatura, el centauro, que era mitad hombre y mitad caballo y

que tanto figura en la mitología de Grecia. Esa creación imaginaria

tenía el propósito, como se admite generalmente, de recordar

al hombre que primero enseñó el arte de la equitación.120 Pero

esa creación no fue producto de la fantasía griega, pues en esto,

como en muchas otras cosas, los griegos se limitaron a tomarla

de una fuente anterior. El centauro se encuentra en monedas

acuñadas en Babilonia (Fig. 15),121 demostrándose así que tal


120 Como ilustración del principio que llevó a la creación de la imagen del centauro,

se puede dar el siguiente pasaje de PRESCOTT, México, vol. I. p. 259, como demostración

de los sentimientos de los mejicanos cuando vieron al primer hombre a caballo:

“El (Cortés) ordenó a sus hombres [los que iban a caballo] que apuntaran sus

lanzas al rostro de sus oponentes quienes, aterrorizados ante la monstruosa aparición

– pues ellos suponían que el jinete y el caballo, al que nunca habían visto antes, eran

la misma cosa – fueron sobrecogidos por el pánico.”

121 Ver Nínive y Babilonia, p. 250, y BRYANT, vol. III., lámina, p. 245.

122 Nínive y sus Ruinas, vol. II. p. 440, Nota. El nombre que allí se le da es Sagitario.

Ver nota más abajo.


Fig. 15 Fig. 16

El Centauro

De Babilonia De la India


69

Acerca de los Misterios. . . y el Culto al Hombre


idea debe de haber salido originalmente de esa moneda. El centauro

se encuentra en el zodíaco (Fig. 16),122 y su antigüedad se

remonta a un período remoto, teniendo su origen en Babilonia.

El centauro estaba representado, como nos lo dice el historiador

babilónico Beroso, en el templo de Babilonia,123 y el lenguaje

que él usa parece demostrar también que así había sido en los

tiempos primigenios. Ciertamente que los griegos mismos admitieron

la antigüedad y el origen foráneo del centauro porque,

aunque comúnmente se representaba a Ixión como el padre del

centauro, reconocían, sin embargo, que el centauro era tan primitivo

como Cronos o Saturno, el padre de los dioses.124 Pero

hemos visto que Cronos o Nimrod fue el primer rey de Babilonia;

y, en consecuencia, también lo fue el primer centauro. Visto así,

es muy sorprendente la manera como se representa al centauro

en las monedas de Babilonia y en el zodíaco. El centauro era el

mismo signo de Sagitario o “el Arquero.”125 Si el fundador de la

gloria de Babilonia fue “el Cazador poderoso,” cuyo nombre

aun en los días de Moisés era proverbial (Génesis 10:9, “Este

fue [Nimrod] poderoso cazador delante del SEÑOR), y cuando

encontramos al “Arquero” con su arco y sus flechas en el símbolo

de la suprema divinidad babilónica,126 y el “Arquero” entre

los signos del zodíaco que tuvieron su origen en Babilonia, creo

que podemos concluir con seguridad que este Arquero hombrecaballo,

o caballo-hombre se refería originalmente a él, y tenía

el propósito de perpetuar el recuerdo, al mismo tiempo que su

fama como cazador y su habilidad como domador de caballos.


123 BEROSO, apud BUNSEN, p. 708.

124 El escoliasta en Licofrón, v. 1200, apud BRYANT, vol. III. p. 315. El escoliasta

dice que Quirón era el hijo de “Centauros, es decir, Cronos.” Si alguien objeta que

como se dice que Quirón vivió en tiempos de la guerra de Troya, esto demuestra que

su padre Cronos no puede ser el padre de los dioses y de los hombres, Xenofón

responde, diciendo “que Cronos era hermano de Júpiter.” – De Venatione, p. 973.

125 Ver las monedas ya mencionadas, y también la figura en el Zodíaco. Ver también

Manilio, I. 270, donde él describe a Sagitario como “mixtus equo.” De aquí que

Smith diga en su Diccionario Clásico que Sagitario es “llamado frecuentemente centauro.”

126 LAYARD, Nínive y sus Ruinas, vol. II. p. 448. Para el significado del nombre

centauro, ver Apéndice, Nota E.


70

Lo Que Usted Debe Saber


Cuando comparamos de este modo al egipcio Khons, “el Cazador,”

con el latino Conso, el dios de las carreras de caballos, el

que “creó el caballo,” y con el centauro de Babilonia, al que se

atribuye el honor de ser el padre de la equitación, y mientras

vemos cómo todas las líneas convergen en Babilonia, será muy

claro, pienso yo, saber de dónde proviene el primitivo dios egipcio

Khons.

Khons, el hijo de la gran madre-diosa parece haber sido representado

generalmente como un dios en pleno crecimiento.127 La

divinidad babilónica también era representada muy frecuentemente

de la misma manera en Egipto que en la tierra de su origen,

es decir, como un niño en los brazos de la madre.128 Esta es

la forma en que Osiris, “el hijo y el esposo de su madre,” fue

representado con frecuencia, y lo que sabemos de este dios, lo

mismo que en el caso de Conso, demuestra que, en su origen, no

fue otro que Nimrod. Se admite que el sistema secreto de la

francmasonería se fundamenta originalmente en los Misterios

de la Isis egipcia, la diosa madre, o la esposa de Osiris. Pero lo

que pudo haber llevado a la unión del cuerpo masónico con estos

Misterios, ¿no habría tenido relación particular con la arquitectura,

y el dios que se adoraba en ellos no habría sido celebrado

por su éxito en perfeccionar las artes de la fortificación y de

la construcción? Si ese era el caso, y teniendo en cuenta la relación

en la cual, como hemos visto, Egipto se mantuvo al lado de

Babilonia, ¿quién se consideraría allí naturalmente como el gran

protector del arte masónico? La presunción firme es que Nimrod

debe haber sido ese hombre. El fue el primero que se hizo famoso

de ese modo. Como el hijo de la diosa madre babilónica, él

fue adorado, como hemos visto, con el carácter de Alá Mahozín,

“el dios de las fortificaciones.” De igual manera Osiris, el hijo

de la Madona egipcia, fue celebrado también como “el poderoso

jefe de las edificaciones.”129 Este fuerte jefe de los edificios fue


127 Ver WILKINSON, vol. VI. lámina 20.

128 Uno de los símbolos con los que era representado Conso muestra que incluso a él

se le identificaba con el dios-niño; “porque,” dice Wilkinson, “al lado de su cabeza

cae la guedeja trenzada de Harpócrates, o la niñez.” Vol. V. p. 19.

129 BUNSEN, vol. I. p. 425.


71

Acerca de los Misterios. . . y el Culto al Hombre


adorado originalmente en Egipto con todas las características

físicas de Nimrod. Ya he observado el hecho de que Nimrod,

como hijo de Cus, era negro. Y en Egipto había una tradición

recordada por Plutarco en el sentido de que “Osiris era negro,”130

lo cual, en una tierra donde predominaba el color moreno de la

piel, su color obscuro debe haber significado algo más de lo ordinario.

Plutarco también dice que Horus, el hijo de Osiris, “era

de hermoso semblante,”131 y que, por lo general, Osiris era representado

de esta manera. Sin embargo, tenemos una evidencia

inequívoca de que Osiris, el hijo y el esposo de la gran reinadiosa

de Egipto, también se representaba como un verdadero

negro. En Wilkinson puede encontrarse una representación de

él (Fig. 17)132 con las características inconfundibles del cusita

genuino o sea del negro. Bunsen considera esto como un mero

aporte casual de alguna de las tribus bárbaras, pero el vestido

con el que está ataviado este dios negro dice algo diferente. Ese

vestido lo relaciona directamente con Nimrod. Este Osiris negro

está vestido de pies a cabeza con un traje moteado, llevando

en la parte superior una piel de leopardo, y la parte inferior igualmente

moteada para hacer juego con ella. Ahora, como el nombre

de Nimrod133 significa “el domador del leopardo,” esto parece

indicar que como Nimrod se había hecho famoso amansando

caballos para emplearlos en la caza, de igual modo su fama como


130 PLUTARCO, De Isid. Et Os., vol. II. p. 359.

131 Ibid.

132 WILKINSON, vol. VI. lámina 33.

133 Nimr-rod: de Nimr “leopardo,” y rada o rad “domar.” Según una costumbre

invariable en hebreo, cuando concurren dos consonantes como las dos eres en Nimrrod,

una de ellas se suprime. Así, Nín-nive, “la habitación de Nino,” se convierte en

Nínive. El nombre de Nimrod se deriva comúnmente de Mered, “rebelarse;” pero

siempre se ha encontrado una dificultad con respecto a esta derivación como la de

que haría el nombre de Nimrod propiamente pasivo, no “el rebelde,” sino “el que se

rebeló contra.” No hay duda de que Nimrod era un rebelde, y que su rebelión fue

celebrada en los mitos antiguos; pero su nombre con tal carácter no fue Nimrod, sino

Merodac o, entre los romanos, Marte, “el rebelde;” o Mamerte, “el promotor de la

rebelión” entre los oscos de Italia (SMITH, sub voce). Que el Marte romano fue real

y originalmente el dios babilónico, es evidente por el nombre dado a la diosa que fue

reconocida unas veces como su “hermana,” y otras como su “esposa,” es decir, Belona

(ver Ibid., sub voce), que en caldeo significa “la Lamentadora de Bel” (de Bel y onah,

lamentar). La egipcia Isis, la hermana y esposa de Osiris se representaba de la misma

manera, como hemos visto, “lamentándose por su hermano Osiris.” – BUNSEN, vol.

I. p. 419, Nota.


72

Lo Que Usted Debe Saber


Fig. 17

cazador descansaba principalmente en que encontrara el recurso

para hacer que el leopardo le ayudara en la cacería de las otras

bestias salvajes. Una clase especial de doma del leopardo se

emplea hoy día en la India, siendo de recordarse que Bagaget I,

el emperador mongol de la India, utilizaba en la organización de

sus cacerías no solamente sabuesos de varias razas, sino también

leopardos, cuyos “collares estaban adornados con joyas.”134

Sobre las palabras del profeta Habacuc 1:8, “más ligeros que

leopardos,” Kitto hace las siguientes observaciones: “La ligereza

del leopardo es proverbial en todos los países donde se le

encuentra. Esto, asociado con sus otras cualidades, sugirieron


134 WILKINSON, vol. III. p. 17.


El Osiris de Egipto


73

Acerca de los Misterios. . . y el Culto al Hombre


la idea en el Oriente de entrenarlo parcialmente para que pudiera

ser empleado en la cacería... . A los leopardos raramente se les

tiene ahora para la cacería en Asia occidental, a no ser por reyes

y gobernantes; pero es más usual en las regiones orientales de

Asia. Orosio relata que el rey de Portugal le envió un leopardo

al Papa, lo que produjo gran asombro por la manera como daba

alcance a los ciervos, y por la facilidad con que mataba ciervos

y jabalíes. Le Bruyn hace mención de un leopardo que tenía el

bajá que gobernaba en Gaza y en los demás territorios de la antigua

Palestina, y que él empleaba frecuentemente en la caza de

chacales. Pero es en la India donde se emplea con mayor frecuencia

el chita o leopardo de caza, y donde se le ve en la perfección

de poder.”135 Esta costumbre de domar leopardos, obligándolos

de esta manera para que sirvan al hombre, se la encuentra

hasta en los más remotos tiempos de la antigüedad primitiva.

En las palabras de Sir William Jones encontramos que

él afirma, basándose en las leyes persas, que Hosang, el padre

de Tamurs, que edificó a Babilonia, fue “el primero que crió

perros y leopardos para la cacería.”136 Como el Tamurs que edificó

a Babilonia no puede ser otro que Nimrod, esta leyenda

sólo se le atribuye a su padre que, como su nombre lo indica, se

hizo famoso por haberse hecho a sí mismo. Como al dios clásico

que lleva una piel de león, se le reconoce por esta señal como

Hércules, quien mató al león de Nemea, de la misma manera el

dios que se vestía con la piel de leopardo, podía ser señalado

naturalmente como Nimrod, el “domador del leopardo.” De que

esta piel de leopardo como perteneciente al dios egipcio, no fue

algo casual, tenemos la más clara evidencia. Wilkinson nos dice

que, en todas las grandes ocasiones en que el sumo sacerdote

egipcio era llamado para que oficiara, era indispensable que usara

la piel de leopardo como su túnica de ceremonia (Fig. 18).137

Como según principio universal en todas las idolatrías, el mismo

sacerdote llevaba la insignia del dios al cual servía, esto indica

la importancia que la piel manchada debe haber tenido como


135 KITTO, Comentario Ilustrado, vol. IV. pp. 271,272.

136 Obras, vol. XII. p. 400.

137 WILKINSON, vol. IV. pp. 341,353.


74

Lo Que Usted Debe Saber


símbolo del propio dios. La manera usual en que la divinidad

favorita de los egipcios era representada místicamente era bajo

la forma de un toro joven o becerro – el becerro Apis – del cual

fue copiado el becerro de oro de los israelitas. Había una razón

por la cual ese becerro no podía aparecer de ordinario con los


138 El nombre de Apis en egipcio es Hepi o Hapi, que viene evidentemente del caldeo

“Hap,” “cubrir.” En egipcio, Hap significa “ocultar.” – BUNSEN, vol. I. Vocabulario,

p. 462.

139 WILKINSON, vol. IV. p. 387, y vol. VI. lámina 36.


Fig. 18


símbolos apropiados del dios que él representaba, y era porque

ese becerro representaba la divinidad con el carácter de Saturno,

“el Oculto,” siendo “Apis” solamente otro nombre para

Saturno.

138 Sin embargo, la vaca de Ator, la divinidad femenina

correspondiente a Apis, es bien conocida como la “vaca manchada,”

139 y es notable que los druidas de Gran Bretaña también

El Sumo Sacerdote Egipcio

75

Acerca de los Misterios. . . y el Culto al Hombre

;

adoraran una “vaca manchada.”140 Sin embargo, aunque parezca

raro encontrar un ejemplo del becerro o del novillo deificado

representado con manchas, existe todavía la evidencia de que

algunas veces también fuera representado así. La figura acompañante

(Fig. 19) representa esa divinidad tal como fue copiada

por la Colección Hamilton Smith “de la colección original hecha

por los artistas del Instituto Francés del Cairo.”141 Cuando

encontramos a Osiris, el gran dios de Egipto, bajo diferentes

formas, ataviado con la piel de leopardo o vestido manchado,

siendo el vestido de piel de leopardo parte tan indispensable de

las vestiduras sagradas de su sumo sacerdote, podemos estar seguros

de que había un profundo significado en esa costumbre.

Y, ¿cuál podía ser esa significación sino únicamente identificar

a Osiris con el dios babilónico que era adorado como el “Domador

de leopardos,” y que fue adorado incluso cuando lo fue como

Nino, el hijo en los brazos de su madre?


Fig. 19


140 DAVIES, Los Druidas, p. 121.

141 Enciclopedia Bíblica, vol. I. p. 368. El flagelo o látigo – el emblema del gran dios

egipcio – suspendido del yugo que rodea el cuello del becerro, demuestra que este

becerro representaba al dios en una de sus diferentes formas.

Idolo Egipto en Forma de Becerro.


76

Lo Que Usted Debe Saber


SUBSECCION III — EL HIJO EN GRECIA

Baste con esto para Egipto. Al entrar en Grecia, no sólo encontramos

allí la evidencia sobre lo mismo, sino el incremento de

esa evidencia. El dios adorado como un niño en los brazos de la

gran Madre en Grecia, bajo los nombres de Dionisio, o Baco, o

Iaco está expresamente identificado con el Osiris egipcio por los

investigadores antiguos. Tal es el caso de Heródoto que continuó

sus investigaciones en el propio Egipto, y que siempre habla

de Osiris como Baco.142 Este mismo propósito tiene el testimonio

de Diodoro Sículo. “Orfeo,” dice él, “introdujo de Egipto

la mayor parte de las ceremonias místicas, las orgías que celebraban

los extravíos de Ceres, y toda la fábula del averno. Los

ritos de Osiris y de Baco son los mismos; los de Isis y Ceres se

parecen exactamente los unos a los otros, excepto por el nombre.”

143 Para identificar a Baco con Nimrod, “el domador de

leopardos,” éstos fueron empleados para tirar de su carro, y a él

mismo se le representaba vistiendo una piel de leopardo, así como

sus sacerdotes, ataviados de la misma manera; cuando se omitía

la piel de leopardo, en su lugar se usaba, como vestidura sacerdotal,

la piel manchada de un cervatillo. La misma costumbre

de usar la piel manchada de un cervatillo parece haber sido importada

a Grecia originalmente de Asiria, donde el cervatillo

manchado era un símbolo sagrado, como lo sabemos por las esculturas

de Nínive, pues allí encontramos una divinidad que lleva

un cervatillo manchado, o un ciervo leonado en el brazo (Fig.

20), como símbolo de alguna misteriosa significación.144 El origen

de la importancia atribuida al cervatillo manchado y a su

piel, ocurrió evidentemente de esta manera: Cuando Nimrod,

como “el domador de leopardos,” empezó a vestirse con la piel

de ellos como trofeo, su vestido manchado y su apariencia deben

haber impresionado la imaginación de aquellos que lo veían;


142 HERODOTO, lib. I. cap. 42.

143 Biblioteca, lib. I. p. 9.

144 VAUX, Nínive y Persépolis, cap. VIII. p. 233.


77

Acerca de los Misterios. . . y el Culto al Hombre


y así llegó a ser llamado no sólo “el Domador del manchado”

(pues éste es el significado preciso de Nimr – el nombre del

leopardo), sino a ser llamado él mismo como “el Manchado.”

Al respecto tenemos clara evidencia sostenida por Damascio,

que nos dice que los babilonios llamaban “Momis o Moumis”145

al “único hijo” de la gran madre-diosa. Momis o Moumis significa

en caldeo “el Manchado,” igual que Nimr. Así, entonces,

llegó a ser fácil representar a Nimrod por el nombre del “cervatillo

manchado,” especialmente en Grecia y dondequiera que

prevaleciera una pronunciación semejante a la de Grecia. El

1

Fig. 20


145 DAMASCIO, en Fragmentos de CORY, p. 318.

Divinidad Asiriacon el Gamo Manchado


78

Lo Que Usted Debe Saber

nombre de Nimrod, conocido por los griegos, era Nebrod,146 y el

nombre del cervatillo “manchado” era Nebros;147 de este modo,

nada podía ser más natural que ese Nebros, “el cervatillo manchado,”

se convirtiera en sinónimo del mismo Nimrod. Por tanto,

cuando el Baco de Grecia fue simbolizado por el Nebros, o

“cervatillo manchado,” tal como hemos encontrado que lo fue,

¿cuál pudo ser el propósito sino solamente el de identificarlo

secretamente con Nimrod?

Tenemos evidencia de que este dios, cuyo emblema era el Nebros,

fue conocido como descendiente del mismo linaje que Nimrod.

En Anacreonte encontramos que un título de Baco era

Aithiopais,148 es decir, “hijo de Ethiops.” Pero, ¿quién era

Ethiops? Como los etíopes eran los cusitas, entonces Ethiops

era Cus. “Cus,” dice Eusebio, “era el que descendía de etíopes.”

149 El testimonio de Josefo es del mismo tenor. Así, Cus, el

padre de los etíopes, era Ethiops a modo de distinción. Por tanto,

Epifanio, refiriéndose al origen de Nimrod, dice: “Nimrod, el

hijo de Cus, el etíope.”150 Como Baco era hijo de Ethiops o Cus,

exteriormente se le representaba con este carácter. Como Nin,

“el Hijo,” se le describía como un joven o un niño, y ese joven o

niño era representado generalmente con una copa en la mano.

Esa copa, para el público, lo mostraba como el dios de la borrachera;

y no hay duda de que había abundancia de tal borrachera

en sus orgías; sin embargo, después de todo, la copa era principalmente

un jeroglífico, el del nombre del dios. En el lenguaje

sagrado el nombre de copa era khus; y así, la copa en la mano

del joven Baco, el hijo de Ethiops, mostraba que él era el joven

Cus, o el hijo de Cus. En el grabado adjunto (Fig. 21),151 la copa


146 En la versión griega de los Setenta, traducida en Egipto, el nombre de Nimrod es

“Nebrod” (p. 17).

147 Nebros, el nombre del cervatillo, significa “el manchado.” En Egipto, Nmr, se

convertiría en Nbr; pues Bunsen demuestra que la m y la b eran convertibles con

frecuencia en esa tierra. Ver vol. I. p. 449.

148 ANACREONTE, p. 296. Las palabras de Anacreonte eran Dionison Aitiopaida.

149 EUSEBIO, Crónica, vol. I. p. 109.

150 EPIFANIO, lib. I. vol. I. p. 7.

151 De Diccionario Clásico de SMITH, p. 208.


79

Acerca de los Misterios. . . y el Culto al Hombre

en la mano derecha de Baco está sostenida de una manera tan

significativa que sugiere naturalmente que ella debe ser un símbolo

y, en cuanto a la rama de la otra mano, tenemos testimonio

expreso que se trata también de un símbolo. Pero, es digno de

observar que la rama no tiene hojas para determinar la clase precisa

de rama que es. Por tanto, debe ser un emblema genérico

para una rama, o un símbolo de una rama en general y, en consecuencia,

necesita de la copa como su complemento para determinar

específicamente de qué clase de rama se trata. Entonces,

los dos símbolos deben interpretarse en conjunto y, al interpretarlos

así, solamente equivalen a la “rama de Cus,” es decir, al

“vástago de Cus.”152


Fig. 21

Baco, con la Copa y la Rama


80

Lo Que Usted Debe Saber


Hay otro jeroglífico relacionado con Baco que sirve no poco

para confirmar esto: la rama de hiedra. Ningún emblema era

más característico del culto de Baco que éste. Dondequiera que

se realizaban los ritos de Baco, dondequiera que se celebraban

sus orgías, aparecía con seguridad la rama de hiedra. De una

manera o de otra, la hiedra era esencial en estas celebraciones.

Los adoradores la llevaban en la mano,153 amarrada en torno a

sus cabezas154 o, incluso, llevando la hoja de hiedra tatuada

indeleblemente en sus personas.155 ¿Cuál podía ser el uso, cuál

podía ser el significado de esto? Unas pocas palabras serán suficientes

para demostrarlo. En primer lugar, tenemos la evidencia

de que kissos, el nombre griego para la hiedra, era uno de los

nombres de Baco;156 además, aunque en los Misterios el nombre

de Cus era conocido por su propio nombre por los sacerdotes;

sin embargo, la forma establecida en la que el nombre de sus

descendientes, los cusitas, era pronunciado comúnmente en Grecia,

no lo era al modo oriental, sino como “kissaioi” o “kissioi.”157

Así, Estrabón, hablando de los habitantes de Susa, que era el


152 Todos saben que el odzoz Areos de Homero, o “Rama de Marte,” es lo mismo que

“Hijo de Marte.” El jeroglífico mencionado se formó evidentemente sobre el mismo

principio. Por esa copa única en la mano del joven Baco podemos concluir claramente,

por una aseveración de Pausanias, en la cual hace ver “al muchacho Kuathos,”

representando el papel de copero al ofrecerle la copa a Hércules, que ella pretendía

señalarlo “como el joven Cus,” o “el muchacho Cus.” – PAUSANIAS, lib. II;

Corintíaca, cap. 13, p. 142. Kuathos es la palabra griega para “copa,” y se deriva

evidentemente del hebreo Khus, “una copa,” que en una de las formas caldeas se

convierte en Khuth o Khuath. Es bien sabido que el nombre de Cus se encuentra a

menudo en la forma Cuth, y ese nombre, en ciertos dialectos, sería Cuath. Entonces,

“el muchacho Kuathos” es solamente la forma griega del “muchacho Cus,” o del

“joven Cus.”

[Las bayas o capullos de flor sin abrir al final de las ramas, pueden significar la

hiedra. Esto, sin embargo, no invalida sino que, por el contrario, refuerza el argumento

general].

153 SMITH, Diccionario Clásico, “Dionisos,” p. 227.

154 EURIPIDES, en ESTRABO, lib. X. p. 452.

155 KITTO, Comentario Ilustrado, vol. IV. p. 144. POTTER, vol. I. p. 75. Edic.

1808.

156 PAUSANIAS, Atica, cap. 31, p. 78.

157 ESTRABON, lib. XV. p. 691. En Hesiquio, el nombre es Kissaioi, p. 531. El

epíteto aplicado a la tierra de Cus en Esquilo es Kissinos – ESQUILO, Los Persas, v.

16. Lo anterior aclara uno de los títulos inexplicables de Apolo. “Kisseus Apollon”


es claramente “Apolo el cusita.”


81

Acerca de los Misterios. . . y el Culto al Hombre


pueblo de Cusistán, o la antigua tierra de Cus, dice: “Los susos

se llamaban kissioi,” que son, incuestionablemente, los cusitas.

Si kissioi es cusita, entonces Kissos es Cus. Por consiguiente, la

rama de hiedra que ocupaba lugar tan destacado en todas las

bacanales, era un símbolo expreso del mismo Baco, pues

Hesiquio nos asegura que Baco, representado por su sacerdote,

era conocido en los Misterios como “la Rama.”158 Entonces,

según esto, kissos, el nombre griego de la hiedra, parece que se

convierte en el nombre de Baco. Como hijo de Cus, e identificado

con él, algunas veces se le llamaba por el nombre de su padre:

Kissos.159 Sin embargo, su verdadera relación con su padre

se derivaba específicamente de la rama de hiedra, por “la rama

de Kissos” que, para los profanos comunes y corrientes, era solamente

“la rama de hiedra” pero, para el iniciado, era “la rama

de Cus.”160

Este dios, reconocido como “el vástago de Cus,” era adorado

bajo un nombre que, al mismo tiempo que era apropiado para él

en su carácter popular de dios de la vendimia, también lo describía

ciertamente como el gran Fortificador. Ese nombre era


158 HESIQUIO, p. 179.

159 Ver ante, por lo que se dice de Jano, Nota, p. 28.

160 La guirnalda o cintillo de hiedra tenía evidentemente un significado jeroglífico

similar al anterior, porque el griego “Zeira Kissou” es también una “cinta o banda

circular de hiedra,” o “la simiente de Cus,” La formación del griego “Zeira,” cinta o

banda circular, del caldeo Zer, “circundar,” demuestra que Zero “la simiente,” que

también se pronunciaba Zeraa, de igual manera, se convertiría en Zeira en algunos

dialectos griegos. Kissos, “hiedra” en griego, retiene el sentido radical del caldeo

Khesha o Khesa, “cubrir u ocultar,” del cual hay razón para creer que se deriva el

nombre de Cus, porque la hiedra es característicamente “el encubridor u ocultador.”

En relación con esto, puede decirse que la segunda persona de la trinidad fenicia era

Cusoros (WILKINSON, vol. IV. p. 191), que evidentemente es Cus-zoro, “La simiente

de Cus.” Ya hemos visto que los fenicios tomaron su mitología de Asiria.

161 Bassareus viene evidentemente del caldeo Batzar, para el cual tanto Gesenio, pp.

150,151, como Parkhurst, p. 77, dan el doble significado de “recoger uvas” y “fortificar.”

Batzar se suaviza en Bazzar de la misma manera en que Nebuchadnetzar se

pronunciaba Nebuchadnezzar. En el sentido de “significar una defensa inexpugnable,”

Gesenio cita a Jeremías 51:53: “Si subiese Babilonia al cielo, y si fortaleciere

(tabatzar) en lo alto su fuerza, de mí vendrán a ella destruidores, dijo el SEÑOR.”

Aquí hay una referencia evidente a los dos grandes elementos del poderío de Babilonia,

primero la torre; después sus numerosas fortificaciones, o murallas circundantes.

Tomando el significado de Batzar como “hacer inexpugnable,” Gesenio parece haber

mezclado el significado genérico propio del término. Batzar es un verbo compuesto

de Ba, “en,” y Tzar, “circundar.”


82

Lo Que Usted Debe Saber


Bassareus que, en su doble significación quiere decir al tiempo

“el que guarda las uvas, o el recolector de la vendimia,” y “el

que encierra con una muralla,”161 significando esto último que el

dios griego se identificaba con el egipcio Osiris, “el fuerte jefe

de los edificios,” y con el asirio Belo, “que encerró a Babilonia

con una muralla.”

Así, tenemos evidencia acumulada y abrumadora de Asiria, Egipto

y Grecia, concurriendo toda ella para demostrar que el niño

adorado en los brazos de la madre-diosa en todos estos países,

con el mismo carácter de Nino o Nin, “el Hijo,” era Nimrod, el

hijo de Cus. Puede que se haya tomado prestado de algún héroe

exitoso una característica por acá, un incidente por allá, pero

parece imposible dudar de que ese Nimrod niño fue el prototipo,

el gran original.

La asombrosa propagación del culto de este hombre indica algo

muy extraordinario en su carácter; y hay rasgos suficientes para

creer que, en sus propios días, él fue objeto de muchísima popularidad.

Exaltado como rey, Nimrod invadió el sistema patriarcal

y abolió las libertades de la humanidad; sin embargo, fue

ensalzado por muchos por haberles conferido beneficios que los

indemnizaron ampliamente por la pérdida de sus libertades, y lo

cubrieron de gloria y de fama. En la época en que, al parecer, las

bestias salvajes del bosque se multiplicaban más rápidamente

que la raza humana, deben de haber hecho grandes depredaciones

en las poblaciones apartadas y dispersas de la tierra, por lo

que deben haber inspirado temor en la mente de los hombres. El

peligro que provenía de una fuente como ésta para la vida de los

hombres, cuando la población era escasa, está implícito en la

razón dada por Dios Mismo para no desalojar delante de Israel a

los sentenciados cananeos, aunque la medida de su iniquidad se

había llenado (Exodo 23:29,30): “No los echaré de delante de ti en

un año, para que no quede la tierra desierta, y se aumenten contra

ti las fieras del campo. Poco a poco los echaré de delante de

ti, hasta que te multipliques...” Por tanto, las proezas de Nimrod

al cazar las fieras del campo, y librar al mundo de monstruos,

debe haberlo hecho famoso como benefactor de su raza. Por

estos medios, no menos que por las cuadrillas que contrataba,

83

Acerca de los Misterios. . . y el Culto al Hombre

consiguió su poder cuando empezó a ser el primero nacido para

ser poderoso sobre la tierra; y, del mismo modo sin duda, se

consolidó ese poder. Luego, como el primer gran constructor de

la ciudad, después del diluvio, agrupando a los hombres y rodeándolos

con murallas, hizo más todavía para capacitarlos, con

el fin que pasaran sus días en seguridad, libres de las alarmas a

las cuales habían estado expuestos en su vida dispersa, cuando

nadie podía decirles siquiera que, en cualquier momento, podían

ser llamados para entrar en lucha mortal con las fieras

merodeadoras, en defensa de su propia vida y de la de aquellos a

quienes ellos amaban. Dentro de las murallas almenadas de una

ciudad fortificada no iría a tenerse tal peligro proveniente de las

fieras; y, por la seguridad proporcionada de esta manera, los

hombres se considerarían, sin duda, grandemente obligados con

Nimrod. Por tanto, no causa sorpresa que el nombre del “cazador

poderoso,” que era al mismo tiempo el prototipo del “dios

de las fortalezas,” llegara a ser un nombre afamado. Conque

Nimrod hubiese ganado fama solamente de esta manera, habría

estado bien. Pero no contento con librar a los hombres del temor

de las bestias salvajes, también se empeñó en la obra de

emanciparlos del temor al Señor, temor este que es el principio

de la sabiduría, y sólo en el cual puede encontrarse la verdadera

felicidad. Parece que por esto mismo se ganó uno de los títulos

con el que los hombres se deleitaban honrándolo, el título de

“Emancipador” o “Libertador.” El lector puede recordar un nombre

del que ya tuvo conocimiento. Ese nombre es el de Foroneo.

La era de Foroneo es exactamente la era de Nimrod. El vivió en

la época en que los hombres empleaban una lengua, cuando comenzó

la confusión de las lenguas, y cuando la humanidad se

dispersó.162 Se dice que él fue el primero que congregó la humanidad

en comunidades;163 el primero de los mortales que reinó,

164 y el primero que ofreció sacrificios idólatras.165 Este carácter

no puede convenir con nadie menos que con Nimrod. El


162 Ver ante, p. 25, y Nota.

163 PAUSANIAS, lib. II; Corintíaca, cap. 15, p. 145.

164 HIGINIO, Fab. 143, p. 114.


84

Lo Que Usted Debe Saber

nombre que le fue dado con respecto a su “congregación de los

hombres,” y el ofrecimiento de sacrificios idólatras, es muy significativo.

Foroneo, en uno de sus significados más naturales,

quiere decir “el Apóstata.”166 Muy probablemente, ese nombre

le hubiera sido dado por la porción incontaminada de los hijos

de Noé. Pero ese nombre también tenía otro significado, esto

es, “liberar;” por tanto, sus propios adeptos lo adoptaron, y glorificaron

al gran “Apóstata” de la fe primigenia, ¡aunque él fue

el primero que abolió las libertades de la humanidad como el

gran “Emancipador”!167 Y de aquí que este título, en una forma

o en otra, fuera transmitido a sus deificados sucesores como título

de honor.168 Toda la tradición de los tiempos primitivos da

testimonio de la apostasía de Nimrod y de su éxito en apartar a

los hombres de la fe patriarcal, además de liberar sus mentes del

temor reverente de Dios, y del temor a los juicios del cielo, que

deben haber permanecido en ellos en tanto que todavía era re-


165 LUTACIO PLACIDO, en Stat. Theb., lib. IV. v. 589, apud BRYANT, vol. III. p.

65, Nota. Las palabras son “Primus Junoni sacrificasse dicitur.” El significado de

esto es, probablemente, que él estableció primero la paloma (Iunè) como símbolo

visible y material del Espíritu Santo. Ver la Sección siguiente.

166 De Pharo, pronunciando también Pharang, o Pharong, “abandonar, desnudar, apostatar,

liberar.” Estos significados no se daban comúnmente en este orden, pero como

el sentido de “abandono” explica los demás significados, esto avala la conclusión de

que “abandonar” es el significado genérico de la palabra. “Apostasía” se asemeja

mucho a este sentido y, por tanto, es uno de los más naturales.

167 La diosa sabina Feronia tiene, evidentemente, un parentesco con Foroneo como

“el Emancipador.” Se creía que ella era la “diosa de la libertad,” porque en Terracina

(o Anxur) los esclavos fueron emancipados en su templo (Servio, en La Eneida, VIII.

v. 564, vol. I. p. 490), y porque se cuenta que, en una ocasión, los hombres libres de

Roma hicieron una colecta con el propósito de ofrecerla en su templo. – SMITH,

Diccionario Clásico (el extenso), sub voce “Feronia.”

El significado caldeo del nombre Feronia, confirma sorprendentemente esta conclusión.

Su divinidad contemplativa, adorada junto con ella en una arboleda, era una

divinidad juvenil, como Nino. El era considerado como un “Júpiter joven.” – SMITH,

Diccionario Clásico, sub voce “Anxurus,” p. 60.

168 Así leemos de “Zeus Aphesio” (PAUSANIAS, lib. I. Atica, cap. 44), que es “Júpiter

Libertador” (ver también ARRIANO, que habla de “Jovi Aphesio Liberatori scilicet,”

apud BRYANT, vol. V. p. 25), y de “Dionysus Eleuthereus” (PAUSANIAS, Atica,

cap. 20, p. 46), o “Baco el Emancipador.” El nombre de Teseo parece haber tenido el

mismo origen, de nthes “desatar,” y así libertar (omitiendo la n). “El templo de Teseo”

(en Atenas) dice POTTER (vol. I. p. 36)....“tenía el privilegio de ser un santuario para

esclavos, y aquellos de condición humilde que huyeran de la persecución de hombres

poderosos, como recuerdo de que Teseo, mientras vivió, fue un socorredor y protector

de los desgraciados.”


85

Acerca de los Misterios. . . y el Culto al Hombre


ciente el recuerdo del diluvio. Y según todos los principios de la

depravada naturaleza humana, esto fue también, sin duda, un

gran elemento de su fama, porque los hombres se congregan de

buena gana en torno a cualquiera que pueda dar la menor apariencia

de credibilidad de cualquier doctrina que enseñe que ellos

pueden estar seguros al final de la felicidad y del cielo, aunque

su corazón y su naturaleza sigan sin cambio, y aunque vivan sin

Dios en el mundo.

En opinión de los hombres impíos, grande fue la dicha que

Nimrod le proporcionó a la raza humana al emanciparlos de la

marca de la verdadera religión y por alejar de ellos la autoridad

del cielo, descritos vívidamente en una tradición polinesia que

lleva consigo su propia evidencia. John Williams, el bien conocido

misionero, nos cuenta que, según una de las tradiciones

antiguas de los isleños de los Mares del Sur, “los cielos estaban

originalmente tan cerca de la tierra que los hombres no podían

andar, sino que se veían obligados a arrastrarse” por debajo de

ellos. “Esto era considerado como un mal muy grave; pero al

fin, un individuo concibió la sublime idea de elevar los cielos a

una altura conveniente. Con este propósito, él empleó toda su

fuerza y, en el primer impulso, los elevó hasta la altura de una

tierna planta llamada teve, a unos 120 centímetros de altura. Allí

los depositó hasta refrescarse, y haciendo un segundo esfuerzo,

los levantó hasta la altura de un árbol llamado kauriki, el cual es

tan alto como un sicómoro. En el tercer intento los llevó hasta la

cumbre de los montes; después de un largo intervalo de reposo,

y haciendo el más prodigioso esfuerzo, los elevó hasta su actual

posición.” Por esto, como poderoso benefactor de la humanidad,

“este individuo fue deificado; y, hasta el momento en que

abrazaron el cristianismo, los engañados habitantes lo adoraron

como ‘el Elevador de los cielos.’”169 ¿Qué podía describir más

gráficamente la posición de la humanidad poco después del diluvio

y los procedimientos de Nimrod como Foroneo, “el Eman-


169 WILLIAMS, Actividades Narrativas Misioneras, cap. XXXI. p. 142.

170 El sentido del nombre Foroneo, “el Emancipador,” se verá en el Capítulo Tercero,

Sección I., “Navidad...,” donde se demuestra que los esclavos tenían una emancipación

temporal al nacer.


86

Lo Que Usted Debe Saber


cipador,”170 que esta fábula polinesia? Mientras en la mente de

los hombres todavía estaba fresca la terrible catástrofe por medio

de la cual Dios había mostrado Su justicia vengadora sobre

los pecadores del mundo antiguo; Noé y sus descendientes buscaban

encarecidamente inculcar, en todos los que estaban bajo

su control, las lecciones de ese grave acontecimiento, que resultaba

tan a propósito para enseñar que el “cielo,” es decir, Dios,

debió haber estado, al parecer, muy cerca de la tierra. Mantener

la unión entre el cielo y la tierra, y mantenerlos tan cerca como

fuera posible, debió haber sido el gran propósito de todo aquel

que amara a Dios y a los mejores intereses de la raza humana.

Pero esto implicaba la prohibición y la desaprobación de todo

vicio y todos aquellos “placeres del pecado,” por los cuales suspira

continuamente la mente material, no renovada ni santificada.

Esto debe haber sido sentido secretamente por toda mente

impía como un estado de insufrible esclavitud. “Los designios

de la carne son enemistad contra Dios,” porque “no se sujetan a

la ley de Dios;” y, a la verdad, “tampoco pueden” hacerlo así.

Ellos dicen al Todopoderoso: “Apártate de nosotros, porque no

deseamos el conocimiento de Tus caminos.” En tanto que la

influencia del gran padre del nuevo mundo iba en aumento, mientras

que sus máximas eran observadas, y una atmósfera de santidad

rodeaba al mundo, no sorprende que aquellos que estaban

alejados de Dios y de la santidad, sintieran que el cielo y su

influencia y su autoridad estaban intolerablemente cerca y que,

en tales circunstancias, ellos no podían andar de pie, sino solamente

“arrastrándose,” es decir, que no tenían libertad para “ir

tras la visión de sus propios ojos y de las imaginaciones de su

propio corazón.” De esta esclavitud los liberó Nimrod. Por la

apostasía que introdujo, por la vida libre que fomentó entre aquellos

que se congregaban a su alrededor, y por haberlos apartado

de las influencias sagradas que los habían mantenido, poco más

o menos, bajo control, ayudándolos a mantenerse alejados de

Dios y de la espiritualidad estricta de Su ley, llegando él, de ese

modo, a ser el “Elevador de los cielos,” haciendo que los hombres

sintieran y actuaran como si el cielo estuviera lejos de la

tierra, y como si el Dios del cielo tampoco “pudiera ver a través

de la nube obscura,” o no viera con disgusto el quebrantamiento

87

Acerca de los Misterios. . . y el Culto al Hombre

de Sus leyes. Entonces, todos los que sintieran eso, podrían ahora

respirar y andar libremente. Para esto, tales hombres sólo tendrían

que mirar a Nimrod como un sublime benefactor.

¿Quién podía imaginarse que una tradición de Tahití hubiera

esclarecido la historia de Atlas? Pero con todo, cuando Atlas

lleva los cielos sobre sus espaldas se le presenta en yuxtaposición

con el héroe deificado de los Mares del Sur, que bendijo al

mundo levantando los cielos superyacentes que tanto pesaban

sobre el mundo, y ¿quién es el que no ve que una historia tenga

relación con la otra?171 Así entonces, parece que Atlas, con los

cielos descansando sobre sus anchas espaldas, no se refiera a

ninguna mera distinción astronómica, por muy grande que ella

sea, como algunos han supuesto, sino a algo bastante diferente,

incluso a esa gran apostasía por la cual los Gigantes se rebelaron


171 En el relato polinesio se dice que los cielos y la tierra habían sido “atados con

cuerdas,” y también que el “rompimiento” de esas cuerdas lo hicieron millares de

“dragones-moscas” que con sus “alas” realizaron parte importante de la gran obra

(WILLIAMS, p. 142). ¿No hay aquí una referencia a los “poderosos” o “alados” de

Nimrod? A los “poderosos” deificados se les representaba a menudo como serpientes

con alas. Ver WILKINSON, vol. IV. p. 232, donde el dios Agatodemón está

representado como un “áspid con alas.” Entre un pueblo inculto, la mayoría de tales

representaciones pueden ser conservadas muy naturalmente a propósito del “dragónmosca;”

y al igual que todos los poderosos o alados de la época de Nimrod, la verdadera

edad de oro del paganismo, cuando “los muertos se convertían en demonios”

(HESIODO, Los Trabajos y los Días, v. 120, 121), pues todos ellos podían, por supuesto,

ser simbolizados de la misma manera. Si alguno duda en que tal relación

exista entre la mitología de Tahití y la de Babilonia, puede permitirse observar que el

nombre del dios tahitiano de la guerra era Oro (WILLIAMS, ibid.), en tanto que

“Horus (u Orus),” como Wilkinson llamó al hijo de Osiris, apareció con el mismo

carácter en Egipto, país éste que tomó incuestionablemente su sistema de Babilonia

(WILKINSON, vol. IV. p. 402). Entonces, ¿qué otra cosa podía ser la ruptura de las

“cuerdas” que ataban al cielo con la tierra, sino sólo el rompimiento de las ataduras

del pacto por el cual Dios había atado la tierra a Sí Mismo, al percibir el olor grato del

sacrificio de Noé, cuando El renovó Su pacto con quien era la cabeza de la raza

humana? El pacto no fue solamente con respecto a la seguridad de la tierra contra

otro diluvio universal, sino que, en el fondo, contenía la promesa de todas las bendiciones

espirituales para aquellos que adhirieran a él. El olor grato del sacrificio de

Noé estaba relacionado con su fe en Cristo. Por tanto, cuando a consecuencia de ese

olor grato “Dios bendijo a Noé y a sus hijos” (Génesis 9:1), eso tenía que ver no sólo

con las bendiciones temporales, sino también con las eternas. Por consiguiente, todos

los hijos de Noé que tuvieran su fe y que anduvieran como él anduvo, tendrían

asegurada divinamente una participación en el “pacto perpetuo y seguro establecido

en todas las cosas.” Benditas fueron aquellas ataduras por las cuales Dios ató a Sí

Mismo a los hijos creyentes de los hombres, y por las cuales el cielo y la tierra estuvieron

tan fuertemente unidos. Por otro lado, aquellos que se unieron a la apostasía

de Nimrod, rompieron el pacto y, al desechar la autoridad de Dios, dijeron en efecto:

“Rompamos sus ligaduras, y echemos de nosotros sus cuerdas.” Sobre este mismo


88

Lo Que Usted Debe Saber


contra el Cielo,172 y por la que Nimrod, “el Poderoso,”173 ocupa

un lugar de preeminencia como reconocido cabecilla.174

Según el sistema del cual Nimrod fue el gran instrumento de

iniciación, se les indujo a creer a los hombres que un cambio

real del corazón era innecesario, y que hasta donde ese cambio

fuese necesario, ellos podían ser regenerados por medios meramente

externos. Considerando el asunto a la luz de las bacanales

que, como ha visto el lector, conmemoraban la historia de

Nimrod, es evidente que él llevó a la humanidad a que buscara

su bien principal en el disfrute sensual, y les mostró cómo podían

disfrutar de los placeres del pecado sin ningún temor a la

ira de un Dios santo. En sus diversas expediciones, él estuvo

acompañado siempre por cuadrillas de mujeres; y por música y

canciones, y juegos y orgías, y en todo lo que pudiera agradar al

corazón material, él se encomendaba a la bienquerencia de la

humanidad.


acto del rompimiento del pacto de unión entra la tierra y el cielo, hay una alusión muy

clara, aunque velada, en la historia babilónica de Beroso. En ella se dice que Belo, o

sea Nimrod, después de haber disipado las tinieblas primigenias, separó el cielo de la

tierra y la tierra del cielo, y arregló ordenadamente el mundo (BEROSO, en BUNSEN,

vol. I. p. 709). Estas palabras tenían el propósito de representar a Belo como el

“Ordenador del mundo.” Pero era un mundo nuevo el que él ordenó, pues había

criaturas existentes antes de que él ejerciera su poder demiúrgico. Este nuevo mundo

que formó Belo o Nimrod fue sólo un nuevo orden de cosas que él inició cuando, al

abolir completamente los decretos divinos, se rebeló contra el Cielo. La rebelión de

los gigantes se representa particularmente como una rebelión contra el Cielo. Sobre

esta antigua contienda entre los potentados babilonios y el Cielo, hay una alusión

clara en las palabras de Daniel para Nabucodonosor cuando le anuncia su humillación

y la subsiguiente restauración, diciendo (Daniel 4:26): “Tu reino te quedará firme,

luego que reconozcas que el CIELO gobierna.”

172 SMITH, Pequeño Diccionario, “Gigantes,” pp. 282,283.

173 En la versión griega de los Setenta, traducida en Egipto, el término “poderoso,”

aplicado en el Génesis 10:8 a Nimrod, se traduce gigas, el nombre corriente para

“gigante.”

174 IVAN y KALLERY, en su relato sobre el Japón, dicen que allí se conocía una

historia similar a la de Atlas, porque una vez al día el Emperador “se sienta en su

trono sosteniendo el mundo y el imperio.” Algo como esto llegó a ser añadido a la

historia de Atlas, pues PAUSANIAS manifiesta (lib. V. cap. 18, p. 423) que a Atlas

también se le representaba sosteniendo tanto a la tierra como al cielo.


89

Acerca de los Misterios. . . y el Culto al Hombre


SUBSECCION IV — LA MUERTE DEL HIJO

Las Escrituras guardan absoluto silencio sobre cómo murió

Nimrod. Según una tradición antigua, él tuvo un final violento.

Sin embargo, las circunstancias de ese final como las presenta la

antigüedad están deformadas por la fábula. Se dice que los vientos

impetuosos enviados por Dios contra la Torre de Babel la

derribaron, y que Nimrod pereció entre sus ruinas.175 Esto podría

no ser cierto, porque tenemos suficiente evidencia de que la

Torre de Babel permaneció en pie mucho tiempo después de los

días de Nimrod. Luego, con respecto a la muerte de Nino, la

historia profana habla obscura y misteriosamente, aunque está

de acuerdo en relatar que él encontró una muerte violenta, similar

a la de Penteo,176 Licurgo,177 y Orfeo,178 de los que se dice

fueron despedazados.179 Sin embargo, habiendo sido establecida

la identidad entre Nimrod y el egipcio Osiris, tenemos claridad

sobre la muerte de Nimrod. Osiris encontró una muerte

violenta, y esa muerte violenta de Osiris fue el tema central de

toda la idolatría de Egipto. Si Osiris fue Nimrod, como hemos

visto, esa muerte violenta que los egipcios deploraban tan patéticamente

en sus festividades anuales, era precisamente la muerte

de Nimrod. Todos los relatos relacionados con la muerte del


175 BRYANT, vol. IV. pp. 61,62.

176 HIGINIO, Fab. 184, p. 138.

177 Ibid. Fab. 132, p. 109. Licurgo, que comúnmente es considerado como enemigo

de Baco, era identificado por los tracios y por los frigios con Baco, que fue despedazado,

como es bien sabido. Ver ESTRABON, lib. X. p. 453.

178 APOLODORO, Biblioteca, lib. I. cap. 3 y 7, p. 17.

179 LUDOVICO VIVES, Comentario sobre Agustina, lib. VI. cap. IX. Nota, p. 239.

El Nino al que alude Vives se le llama “Rey de la India.” La palabra “India” en los

escritores clásicos significa por lo general, aunque no siempre, Etiopía, o tierra de

Cus. Así al Choaspes en la tierra de los cusitas orientales se le llama “Río de la India”

(DIONISIO AFER. Periergesis, v. 1073 - 4, p. 32); y Virgilio dice que el Nilo viene

de las “Indias de color” (Las Geórgicas, lib. IV. v. 293, p. 230), es decir, de los cusitas

o etíopes del Africa. Diodoro Sículo también llama a Osiris “un indio por origen”

(Biblioteca, lib. I. p. 16). No puede haber duda entonces de que el “Nino, rey de la

India,” es el cusita o etíope Nino.


90


Lo Que Usted Debe Saber


dios adorado en los diversos misterios de los diferentes países

tienen el mismo efecto. Una aseveración de Platón parece demostrar

que, en su tiempo, el egipcio Osiris era considerado como

idéntico a Tamuz;180 y es bien sabido que Tamuz es el mismo

Adonis,181 el famoso CAZADOR, por cuya muerte, según dice la

fábula, Venus se lamentó amargamente. Como las mujeres de

Egipto lloraban por Osiris, al igual que las mujeres fenicias y

asirias lloraban por Tamuz, del mismo modo lloraban en Grecia

y en Roma por Baco, cuyo nombre, como hemos visto, significaba

“el Deplorado” o “el Lamentado.” Con respecto a las lamentaciones

de las bacanales, se verá la importancia de la relación

establecida entre nebros, “el cervatillo manchado,” y Nebrod,

“el Cazador poderoso.” El nebros, o “cervatillo manchado,” era

el símbolo de Baco, como representación del mismo Nebrod o

Nimrod. En ciertas ocasiones, en las celebraciones místicas, los

nebros o “cervatillos manchados” eran despedazados expresamente,

como lo sabemos por Focio, como conmemoración de lo

ocurrido a Baco,182 a quien ese cervatillo representaba. El despedazamiento

del nebros, “el manchado,” confirma la conclusión

de que tanto la muerte de Baco, como la de Osiris, representaban

la muerte de Nebrod, quien con el mismo nombre de

“el Manchado” era adorado por los babilonios. Aunque no encontramos

ningún relato de los Misterios que tenían lugar en

Grecia en memoria de Orión, el gigantesco y poderoso cazador

celebrado por Homero con ese nombre, se le representaba, sin

embargo, simbólicamente, como si hubiera muerto de manera

similar a la forma en que murió Osiris, siendo llevado luego al

cielo.183 Por los relatos persas, estamos completamente seguros

de que así fue la muerte de Nimrod, que fue deificado después


180 Ver WILKINSON, Los Egipcios, vol. V. p. 3. Lo que dice Platón equivale a que

el famoso Tot fue consejero de Tamuz, rey de Egipto. Por su parte, Tamuz es conocido

universalmente como el “consejero” de Osiris (WLKINSON, vol. V. cap. XIII. p.

10). Por tanto, puede concluirse que Tamuz y Osiris son lo mismo.

181 KITTO, Comentario Ilustrado, vol. IV. p. 141.

182 Focio, bajo el título de “Nebridzion” cita a Demóstenes, quien dice que “los cervatillos

manchados (o nebros) eran despedazados por cierta razón mística o misteriosa,”

y él mismo nos dice que “el despedazamiento de los nebros (o cervatillos manchados)

era a imitación del sufrimiento en el caso de Dionisos” o Baco. - FOCIO,

Léxico, part. I. p. 291.


91


Acerca de los Misterios. . . y el Culto al Hombre

de su muerte con el nombre de Orión y colocado entre las estrellas.

184 Aquí, entonces, tenemos amplia y consistente evidencia

que nos lleva a la conclusión de que la muerte de Nimrod, el

niño adorado en los brazos de la madre-diosa de Babilonia, fue

una muerte violenta.

Cuando este héroe poderoso fue cortado repentinamente por una

muerte violenta en medio de su carrera de gloria, parece haber

sido grande el choque que esta catástrofe ocasionó. Cuando se

propagó la noticia, los fogosos partidarios del placer sintieron

como si se hubiera ido el mayor benefactor de la humanidad, y

el júbilo de las naciones se hubiera eclipsado. Alto fue el lamento

que de todas partes ascendió hasta el cielo entre los

apóstatas de la fe primigenia por tan lamentable catástrofe. Luego

empezaron aquellos llantos por Tamuz, en cuya culpa se dejaron

implicar las hijas de Israel, y cuya existencia puede ser rastreada

no solamente en los anales de la antigüedad clásica, sino en la

literatura mundial desde la Ultima Tule hasta el Japón.

De la preponderancia de tales lamentos en China, se expresa así

el reverendo W. Gillespie: “La fiesta del bote-dragón tiene lugar

a mediados del verano, y es un tiempo de gran agitación. Hace

cerca de 2000 años vivió allí un joven mandarín chino, Watyune,

muy respetado y amado por el pueblo. Para aflicción de

todos, él se ahogó en el río. Inmediatamente salieron muchos

botes en su búsqueda, pero su cuerpo nunca se encontró. Desde

entonces en esa época y en el mismo día del mes, el bote-dragón

sale a buscarlo.” “Es algo así,” dice el autor, “como la lamenta-


183 Ver OVIDIO, Fastos, lib. V. v. lin. 540-544. Ovidio muestra a Orión tan poseído

por el orgullo a causa de su gran fortaleza, que se vanagloriaba ostentosamente de

que ninguna criatura de la tierra podía contender con él; entonces apareció un escorpión,

“y,” dice el poeta, “él fue agregado a las estrellas.” El nombre del escorpión en

caldeo es Akrab; pero Ak-rab, separado, significa “EL GRAN OPRESOR,” y éste es

el significado oculto del escorpión representado en el Zodíaco. Ese signo simboliza

al que destruyó al dios babilónico, y acabó con el sistema que él había establecido.

Fue mientras el sol estaba en Escorpión cuando Osiris “desapareció” en Egipto

(WILKINSON, vol. IV. p. 331), y se hizo gran lamentación por su desaparición. Con

la muerte del dios egipcio estuvo mezclado otro asunto; pero obsérvese especialmente

que fue a consecuencia de la lucha con un escorpión que Orión fue “agregado a las

estrellas,” y fue mientras el escorpión estaba en ascenso cuando Osiris “desapareció.”

184 Ver Crónica Pascal, tom. I. p. 64.


92

Lo Que Usted Debe Saber


ción de Adonis, o el llanto por Tamuz, mencionado en las Escrituras.”

185 Como al gran dios Buda se le representa generalmente

en China como negro, esto puede servir para identificar al

bienamado mandarín, cuya pérdida es lamentada anualmente.

El sistema religioso del Japón coincide en gran manera con el de

China. En Islandia y en toda Escandinavia, existen lamentaciones

similares por la pérdida del dios Balder. Por la perfidia del

dios Loki, el espíritu del mal, según está escrito en el libro del

destino, Balder “fue muerto, aunque todo el imperio del cielo

dependía de su vida.” Su padre Odín había “sabido el terrible

secreto por el libro del destino, al conjurar a uno de los Volar

para que apareciera desde su morada infernal. Todos los dioses

temblaron cuando supieron esto. Entonces Friga [la esposa de

Odín] llamó a todas las cosas animadas e inanimadas para tomarles

el juramento de que no destruirían a Balder, ni alzarían

sus manos contra él. El fuego, las aguas, las rocas y los vegetales

quedaron atados por esta solemne obligación. Sólo una planta,

el muérdago, no fue tenida en cuenta. Loki descubrió la omisión,

y convirtió a ese despreciable arbusto en el arma fatal. Entre

los pasatiempos bélicos del Valhala [la asamblea de los dioses]

estaba el de lanzar dardos a la deidad invulnerable, que sentía

placer en exponer su pecho encantado a las armas de los demás.

En un torneo de esta clase, el genio del mal puso una ballesta de

muérdago en las manos del ciego Hoder, y dirigiendo su puntería,

se cumplió la terrible predicción por medio de un fratricida

involuntario.186 Los espectadores fueron sacudidos por ese prodigio

inexplicable, y su desgracia fue la más grande, sin duda

alguna, dada la santidad del lugar, pues ninguno de ellos se atrevió

a vengarlo. Con lágrimas de dolor llevaron el cuerpo sin

vida a la playa y lo pusieron en una nave, con una pira funeraria,

junto con la de Nana, su amada prometida, que había muerto de

dolor. Su caballo y sus armas fueron quemados al mismo tiempo,

como era costumbre en los funerales de los antiguos héroes

del norte.” Friga, su madre, quedó abrumada por la pena. “In-


185 GILLESPIE, Sinim, p. 71.

186 También en TEOCRITO, se representa al jabalí que mató a Adonis haciendo esto

accidentalmente. Ver la sección siguiente.


93


Acerca de los Misterios. . . y el Culto al Hombre


consolable por la pérdida de su hermoso hijo,” dice el Dr.

Crichton, “envió a Hermod (el vencejo) a la morada de Hela [la

diosa del Hell, o las regiones infernales] para ofrecer un rescate

por su liberación. La diosa de las tinieblas prometió que él sería

restituido con tal de que todos en la tierra estuvieran llorando

por él. Luego se enviaron mensajeros por todo el mundo para

cuidar de que la orden fuera obedecida, y el efecto del duelo

general fue ‘como cuando hay un deshielo universal.’”187 Existe

gran número de variaciones de la historia original de estas dos

leyendas; pero, en el fondo, no varía lo esencial de ellas, lo que

indica que deben haber surgido de la misma fuente.


SUBSECCION V — LA DEIFICACION DEL HIJO


Si hubo alguien a quien le hubiera afectado más profundamente

la trágica muerte de Nimrod, fue a su esposa Semíramis, quien

desde una posición originalmente humilde, había sido elevada

para compartir con él el trono de Babilonia. ¿Qué hizo ella en

tal emergencia? ¿Renunció tranquilamente a la pompa y al boato

a los cuales había sido exaltada? No. Aunque la muerte de su

esposo había sido un rudo golpe para su poder, sin embargo, su

determinación y su incontenible ambición no se vieron reprimidas

en forma alguna. Por el contrario, su ambición voló todavía

más alto. En vida, su esposo había sido honrado como héroe; en

la muerte, haría que lo adoraran ciertamente como dios, como la

simiente prometida a la mujer, “Zero-ashta,”188 que estaba destinada

a herir la cabeza de la serpiente y que, al hacerlo así, también

la simiente iba a ser herida en el calcañal. Los patriarcas y,

en general, los ancianos del mundo, tenían pleno conocimiento

de la gran promesa primigenia del Edén, y sabían muy bien que

la herida en el calcañal de la simiente prometida significaba su

muerte, y que la maldición podía ser levantada del mundo por la

muerte del gran Libertador. Si la promesa de herir la cabeza de

la serpiente, narrada en el Génesis, hecha a nuestros primeros


187 Escandinavia, vol. I. pp. 93,94.


94

Lo Que Usted Debe Saber


188 En caldeo, zero es “la simiente,” aunque hemos creído conveniente concluir que

en griego aparece algunas veces como Zeira, de donde también pasó naturalmente a

Zoro, como puede verse por el cambio de Zerubbabel en Zoro-babel en la Versión

griega de los Setenta; y, por consiguiente, Zuro-ashta, “la simiente de la mujer” se

convirtió Zoroastro, el bien conocido jefe de los adoradores del fuego. El nombre de

Zoroastro también se encuentra como Zeroastes (JOHANES CLERICO, tom. II., De

Chaldoeis, sec. I. cap. 2, p. 194). El lector que consulte la competente y erudita obra

del Dr. Wilson de Bombay sobre la religión parsi, encontrará que hubo un Zoroastro

mucho antes del Zoroastro que vivió en el reinado de Darío Histaspes (Ver nota a La

Religión Parsi de WILSON, p. 398). En la historia general se hace referencia más

frecuentemente al Zoroastro de Bactria; pero la voz de la antigüedad es clara y precisa

en el sentido de que el primero y gran Zoroastro fue asirio o caldeo (SUIDAS, tom.

I. p. 1133), y que él fue el fundador del sistema idólatra de Babilonia, por lo cual era

el mismo Nimrod. También es igualmente clara cuando dice que él pereció de manera

violenta, tal como le ocurrió a Nimrod, a Tamuz y a Baco. La identidad de Baco y

Zoroastro se prueba aún más por el epíteto Pirisporo dado a Baco en los Himnos

Orficos (Himno XLIV. 1). Cuando empezó a olvidarse la promesa primigenia del

Edén, el significado del nombre de Zero-ashta se perdió para todos los que sólo conocían

la doctrina esotérica del paganismo; y como en caldeo “ashta” significaba “fuego,”

Zero-ashta llegó a significar “la simiente del fuego,” así como “la mujer” y los

ritos de Baco tuvieron mucho que ver con el culto del fuego, resultando de esto el

epíteto de Pirisporo o El Ignígena, es decir, “nacido del fuego,” aplicado a Baco. Del

malentendido del significado del nombre de Zero-ashta, o más bien de su corrupción

intencionada por los sacerdotes que deseaban establecer una doctrina para el iniciado

y otra para el profano, resultó toda la historia sobre Baco, el niño nonato rescatado de

las llamas que consumieron a su madre Semele cuando Júpiter, en toda su gloria, vino

a visitarla. – (Nota a Matem. de OVIDIO, lib. III. v. 254, tom. II. p. 139).

Hubo otro nombre por el cual fue conocido Zoroastro y que no es poco instructivo.

Tal nombre fue Zar-adas, “la única simiente” (JOHANES CLERICO, tom. II. De

Chaldeois, sec. I. cap. 2. p. 191). En La Religión Parsi de WILSON, se le da tanto el

nombre de Zoroades, como el de Zoroastro (p. 400). Los antiguos paganos en tanto

que reconocieron un sólo y supremo Dios, supieron también que había una sola simiente,

en la cual estaban puestas las esperanzas del mundo. En casi todas las naciones,

no solamente hubo un gran dios conocido por el nombre de Zero o Zer, “la

simiente,” y una gran diosa con el nombre de Ashta o Isha, “la mujer,” sino que el

gran dios Zero se caracterizaba frecuentemente por algún epíteto que diera a entender

que él era “El Unico.” ¿Qué pueden explicar tales nombres o epítetos? Sólo Génesis

3:15 puede explicarlos, nada más puede hacerlo. El nombre de Zar-ades, o Zoroadus,

también ilustran sorprendentemente lo dicho por Pablo: “No dice: Y a las simientes,

como de muchos, sino como de uno; y a tu simiente, la cual es Cristo.”

Es digno de observar que el sistema moderno del parsismo, que data desde la reforma

del viejo culto al fuego en tiempos de Darío Histaspes, al rechazar el culto a la diosa

madre, se libró por igual del nombre de Zoroastro y del de la “mujer;” y, por tanto, en

el Zend, el lenguaje sagrado de los parsis, el nombre de su gran reformador es Zaratustra

(ver WILSON, p. 201, y passim), es decir, “la simiente libertadora,” cuyo último

elemento viene de Thusht (de la raíz caldea nthsh, que pierde la n inicial), “desatado,

o desatar,” esto es, libertar. Thusht es el infinitivo, y con ra, en sánscrito, anexado a

él, idioma con el cual el Zend tiene mucha afinidad, resulta el bien conocido signo del

que hace una acción, tal como ocurre con el sufijo er en inglés. Entonces, Zaratustra,

en Zend, parece ser el justo equivalente de Foroneo, “El Emancipador.”


95

Acerca de los Misterios. . . y el Culto al Hombre


padres, fue hecha realmente, y si toda la humanidad descendió

de ellos, entonces podía esperarse que alguna huella de esa promesa

se encontrara en todas las naciones. Y así es. Difícilmente

hay un pueblo o una tribu en la tierra en cuya mitología no se la

simbolice. Los griegos representaron a su gran Dios Apolo dando

muerte a la serpiente Pitón, y a Hércules estrangulando una

serpiente estando todavía en la cuna. En Egipto, en la India, en

Escandinavia, en México, encontramos claras alusiones a la misma

gran verdad. “Al genio del mal,” dice Wilkinson, “de los

adversarios del dios egipcio Horus se le representa bajo la forma

de una serpiente, cuya cabeza atraviesa él con una lanza.” La

misma fábula aparece en la religión de la India, donde Visnú, en

su avatar de Crisna (Fig. 22), da muerte a la serpiente maligna

Calyia; y de la divinidad escandinava Thor se decía que había

herido la cabeza de la gran serpiente con su maza. “El origen de

esto,” añade Wilkinson, “puede ser seguido fácilmente en la Biblia.”

189 Con relación a una creencia similar entre los mejicanos,

encontramos a Humboldt que dice que “la serpiente aplastada

por el gran espíritu Teotl, cuando éste toma la forma de una

de las divinidades subalternas, es el genio del mal – un verdadero

Kakodaemon.”190 En casi todos los casos, cuando se llega

hasta el fondo del asunto, resulta que al dios que destruye la

serpiente se le representa soportando penalidades y sufrimientos

que terminan con su muerte. De este modo, el dios Thor, al

tiempo que tiene éxito al fin en la destrucción de la gran serpiente,

es representado, en el momento mismo de su victoria, pereciendo

a consecuencia de los efluvios venenosos de ella.191 Parece

que es la misma forma en que los babilonios representaban,

entre las figuras de su antiguo radio de acción, a su gran destructor

de la serpiente. Su misterioso sufrimiento es descrito por el

poeta griego Aratos, cuyo lenguaje muestra que cuando él escribió

sobre esto, el significado de la representación se había perdido

generalmente aunque, al ser considerado el asunto a la luz de

las Escrituras, resulta por cierto sumamente significativo:


189 WILKINSON, vol. IV. p. 395.

190 HUMBOLDT, Investigaciones Mexicanas, vol. I. p. 228.

191 MALLET, Antigüedades Nórdicas, Fab. LI. p. 453.


96


Lo Que Usted Debe Saber


“Una figura humana aparece abrumada por la fatiga;


Pero todavía con nombre incierto permanece;

Sin conocer el trabajo que él así soporta;

Pues desde entonces parece que sobre sus rodillas cae,

Los mortales ignorantes lo llaman Engonasis,

Y mientras sus manos sublimes se extienden majestuosas

Debajo de él rueda la horrible cabeza del dragón,

Y su pie derecho que parece descansar inmóvil, se asienta

Sobre la contorsionada y bruñida cresta del monstruo.”192


192 LANDSEER, Investigaciones Sabeas, pp. 132-134.


Fig. 22


Una Diosa Egipcia, y el Crisna Hindú,

aplastando la Cabeza de la Serpiente


97

Acerca de los Misterios. . . y el Culto al Hombre


La constelación representada de este modo se conoce comúnmente

con el nombre de “El Arrodillado,” tomado de esta misma

descripción del poeta griego; pero está claro que como

“Engonasis” viene de los babilonios, debe ser interpretado no en

sentido griego, sino en sentido caldeo, e interpretado así, como

la acción de la figura misma quiere decir, el título del sufridor

misterioso es justamente “el aplastador de serpientes.”193 Algunas

veces, sin embargo, el verdadero aplastamiento de la serpiente

se representaba como un proceso mucho más fácil; con

todo, aun entonces, la muerte era el resultado final; y esa muerte

del destructor de la serpiente se describe de tal modo que no deja

duda de dónde se tomó la fábula. Esto es lo que ocurre particularmente

con el dios hindú Crisna, al que alude Wilkinson en el

fragmento ya visto. En la leyenda que se refiere a él, la totalidad

de la promesa primigenia está notablemente sintetizada. Primero,

en los cuadros y en las imágenes se le representa con el pie

sobre la cabeza de la gran serpiente,194 y luego, después de destruirla,

la fábula dice que él murió a consecuencia de haber sido

herido en el pie por una flecha; y, como en el caso de Tamuz, se

hacen grandes lamentaciones anuales por su muerte.195 También

en Grecia, en la historia clásica de Paris y Aquiles, tenemos

una clarísima alusión a esa parte de la promesa primigenia, en lo

que se refiere a la herida en el calcañal del “vencedor.” Aquiles,

el hijo único de una diosa, era invulnerable, con excepción del

talón, donde una herida era mortal. Allí apuntó su adversario, y

el resultado fue la muerte.

Si hay una evidencia de tal magnitud que aun los paganos sabían

que era muriendo como el Mesías iba a destruir la muerte y al

que tenía el poder de la muerte, es decir, el diablo, cuánto más

intensa debe haber sido la impresión de la humanidad en general

con respecto a esta verdad vital en los remotos días de Semíramis,

cuando se estaba mucho más cerca del origen de toda tradición


193 De E, “el,” nko, “aplastar,” y nahash, “una serpiente,” – “E´nko-nahash.” El

nombre árabe de la constelación “El Arrodillado” es “Al-Gethi,” que también significa

“El Aplastador.”

194 COLEMAN, La Mitología India, lámina XII. p. 34. Ver ante, p. 60.

195 POCOCKE, La India en Grecia, p. 300.


98

Lo Que Usted Debe Saber


divina. Por tanto, cuando el nombre de Zoroastes, “la simiente

de la mujer,” le fue dado a aquel que había perecido en medio de

próspera carrera de falsa adoración y de apostasía, no puede haber

duda del significado que ese nombre tenía el propósito de

comunicar. Y el hecho de la muerte violenta del héroe que, en

opinión de sus partidarios, había hecho tanto por bendecir a la

humanidad, por hacer que la vida fuera feliz, y por librarlos del

temor y de la ira por venir, en lugar de ser fatal para el otorgamiento

de tal título para él, antes que impedirlo, contribuyó al

osado proyecto. Era necesario proclamar todo esto para favorecer

el designio por parte de los que deseaban una excusa para el

mantenimiento de la apostasía con respecto al verdadero Dios,

pues aunque el gran protector de la apostasía había sido presa de

la perfidia de los hombres, él se había ofrecido sin reservas para

el bien de la humanidad. Esto fue lo que sucedió realmente. La

versión caldea de la historia del gran Zoroastro es que él oró al

Dios supremo del cielo para que le quitara la vida; que su oración

fue oída y que él expiró, asegurando a sus seguidores que si

ellos hubieran fomentado el respeto debido a su memoria, el

imperio nunca se hubiera ido de los babilonios.196 Lo que dice

Beroso, el historiador babilónico, sobre cortarle la cabeza al gran

dios Belo, tiene claramente el mismo efecto. Belo, dice Beroso,

le ordenó a uno de los dioses que le cortara la cabeza para que la

sangre así derramada por su propio mandato y con su propio

consentimiento, pudiera formar nuevas criaturas cuando se mezclara

con la tierra, representando así la primera creación como

una especie de fracaso.197 De este modo, la muerte de Belo, que

era Nimrod, así como la atribuida a Zoroastro, se representaba

como algo completamente voluntario y propuesto para el beneficio

del mundo.

Parece que sólo hubiera sido en el momento en que la muerte del

héroe iba a ser deificada, cuando se instituyeron los Misterios

secretos. Parece que la forma anterior de la apostasía durante la

vida de Nimrod era libre y pública, pero ahora se consideraba

evidentemente que la publicidad estaba descartada. La muerte


196 SUIDAS, tom. I. pp. 1133,1134.

197 BEROSO, apud BUNSEN, vol. I. p. 709.


99


Acerca de los Misterios. . . y el Culto al Hombre


del gran instigador de la apostasía no fue el fallecimiento de un

guerrero muerto en combate, sino un acto de severidad judicial,

impuesto con todas las formalidades. Esto queda bien demostrado

por los relatos de la muerte de Tamuz y de Osiris. El siguiente

es el relato sobre Tamuz, hecho por el célebre

Maimónides, muy conocido en la enseñanza de los caldeos:

“Cuando el falso profeta llamado Tamuz predicaba a cierto rey

que él debía adorar las siete estrellas y los doce signos del zodíaco,

ese rey ordenó que se le diera una muerte terrible. En la noche

de su muerte, todas las imágenes de los confines de la tierra se

unieron en el templo de Babilonia a la imagen de oro del Sol,

que estaba suspendida entre el cielo y la tierra. Esa imagen se

postró en medio del templo, y así lo hicieron todas las demás

imágenes a su alrededor, mientras se les narraba todo lo que había

sucedido a Tamuz. Las imágenes lloraron y se lamentaron

toda la noche, y luego, por la mañana, se marcharon de nuevo

cada cual a su templo en los confines de la tierra. De ahí se

originó la costumbre de lamentarse y de llorar por Tamuz todos

los años en el primer día del mes de Tamuz.”198 Por supuesto,

aquí hay toda la extravagancia de la idolatría, como se encuentra

en los libros sagrados de los caldeos, que Maimónides había

consultado; pero no hay razón para dudar del hecho mencionado,

o en cuanto a la forma o a la causa de la muerte de Tamuz.

En esta leyenda caldea se dice que fue por la orden de “cierto

rey” como fue ejecutado este instigador de la gran apostasía.

¿Quién pudo ser ese rey tan decididamente opuesto al culto del

anfitrión del cielo? De lo que se dice del Hércules egipcio, logramos

valiosísima luz sobre este asunto. Wilkinson admite que

el Hércules más antiguo y verdaderamente primitivo, fue el conocido

en Egipto como el que luchó “por el poder de los dioses”

199 (es decir por el ESPIRITU), contra los gigantes y los venció.

Sin duda, el título y el carácter de Hércules le fueron dados

después por los paganos, a quien ellos adoraban como el gran

libertador o Mesías, al tiempo que los adversarios de las


198 MORE NEVOCHIM, p. 426.

199 El nombre del verdadero Dios (Elohim) es plural. Por tanto, “el poder de los

dioses,” y “de Dios,” se expresaba con el mismo término.


100

Lo Que Usted Debe Saber


divinidades paganas llegaron a ser estigmatizados como los “gigantes”

que se rebelaron contra el Cielo. Pero dejemos que sea

el lector el que reflexione sobre los gigantes que se rebelaron

contra el Cielo. Ellos fueron Nimrod y su cuadrilla, porque los

“gigantes” sólo fueron los “poderosos” de los cuales Nimrod

fue el líder. ¿Quién, entonces, fue el más apto para encabezar la

oposición a la apostasía proveniente del culto primitivo? Si Sem

vivía en ese tiempo, como está fuera de toda duda, ¿quién era

más apto que él? En exacta conformidad con esta deducción,

encontramos que uno de los nombres del Hércules primitivo en

Egipto fue el de “Sem.”200

Entonces, si Sem fue el Hércules primitivo que venció a los gigantes,

y no por mera fuerza física, sino por “el poder de Dios,”

o por la influencia del Espíritu Santo, esto concuerda perfectamente

con su carácter; y más que eso, concuerda notablemente

con el relato egipcio de la muerte de Osiris. Los egipcios dicen

que el gran enemigo de su dios lo venció no por violencia manifiesta,

sino que habiendo formado parte de una conspiración con

setenta y dos de los líderes de Egipto, él cayó en poder de ellos,

siendo ejecutado y, después, cortado en pedazos su cuerpo muerto

y enviadas las partes a muchas y diferentes ciudades en todo el

país.201 El verdadero significado de lo dicho aparecerá si echamos

un vistazo a las instituciones judiciales de Egipto. Setenta

y dos era justamente el número de los jueces, tanto civiles como

sagrados que, según la ley egipcia, se requerían para determinar

cuál iba a ser el castigo del culpable de un delito tan notable

como el de Osiris, en el supuesto de que ello hubiera llegado a

ser motivo de investigación judicial. Para dar por terminado un

caso semejante se necesitaban dos tribunales para conocer el caso.

Primero, estaban los jueces ordinarios que tenían poder de vida

o muerte, y de los cuales había treinta;202 luego estaba un tribunal

integrado por cuarenta y dos jueces para determinar si el

cuerpo de Osiris, en el caso de que fuera condenado a muerte,


200 WILKINSON, vol. V. p. 17.

201 Ibid. vol. IV. pp. 330-332.

202 DIODORO, lib. I. p. 48.


101


Acerca de los Misterios. . . y el Culto al Hombre


sería quemado, o no, porque después de muertos y antes de ser

enterrados, todos tenían que pasar por la ordalía de este tribunal.

203 Como le fue negado el entierro, el asunto le correspondía

a ambos tribunales; y así, había exactamente setenta y dos personas

a órdenes de Tifo, el presidente, para condenar a muerte a

Osiris y para despedazarlo después. ¿Qué valor tiene entonces

lo dicho con relación a la conspiración, sino solamente que el

gran opositor del sistema idólatra que Osiris representaba, había

convencido a estos jueces de la enormidad del delito que él había

cometido, por lo que ellos entregaron al delincuente a una

muerte horrible y a la ignominia después de ella, como ejemplo

atemorizador para cualquiera que siguiera sus pasos? Cortar el

cadáver en pedazos y distribuir las partes desmembradas en las

ciudades distantes, corre parejas y explica su propósito con lo

que leemos en la Biblia sobre el descuartizamiento del cadáver

de la concubina del levita (Jueces 19:29), y el envío de una de las

doce partes a cada una de las doce tribus de Israel; y en el comportamiento

similar de Saúl cuando despedazó la yunta de bueyes

y envío los pedazos por todo el territorio de su reino (1 Samuel

11:7). Los exégetas admiten que tanto el levita como Saúl actuaron

según una costumbre patriarcal de acuerdo con la cual se

tomaría pronta venganza contra aquellos que no concurrieran a


203 DIODORO, lib. I. p. 58. Las palabras de Diodoro, impresas en las ediciones

ordinarias, dan simplemente el número de los jueces como “más de cuarenta,” sin

especificar cuántos más. En el Codex Coislianus, se dice que son “dos más que

cuarenta.” Los jueces terrenales que tenían que ver con la cuestión del entierro,

debían corresponder en número a los jueces de las regiones infernales, según lo admiten

tanto WILKINSON (vol. V. p. 75) como BUNSEN (vol. I. p. 27). Por los monumentos,

se ha determinado que estos jueces eran apenas cuarenta y dos, además de su

presidente. Por tanto, los jueces terrenales de los funerales deberían haber sido igualmente

cuarenta y dos. En relación con este número de igual correspondencia entre

los jueces de este mundo y los jueces del mundo espiritual, Bunsen, hablando del

juicio de una persona fallecida en el mundo invisible, emplea estas palabras en el

pasaje antes mencionado: “Cuarenta y dos dioses (el número de integrantes del tribunal

terrenal de los muertos) ocupan el tribunal del juicio.” Diodoro mismo, aunque

escribió realmente “dos más que cuarenta,” o simplemente “más que cuarenta,” da

razón para creer que el número que tenía presente en su mente era cuarenta y dos,

porque dice que “toda la fábula de las sombras de abajo,” traída por Orfeo de Egipto,

fue “copiada de las ceremonias de los funerales egipcios,” de los cuales había sido

del juicio antes del entierro de los muertos.- (DIODORO, lib. I. p. 58). Por tanto, si

había cuarenta y dos jueces en “las sombras de abajo,” se demuestra que el número de

los jueces en el juicio terrenal tenía que haber sido el mismo, incluso aceptando lo

manifestado por Diodoro.


102


Lo Que Usted Debe Saber


la asamblea para la que habían sido citados de modo solemne.

Esto fue dicho por Saúl en abundantes palabras cuando las partes

de los bueyes muertos fueron enviadas a las tribus: “Así se

hará con los bueyes del que no saliere en pos de Saúl y en pos de

Samuel.” De igual manera, cuando las desmembradas partes de

Osiris fueron enviadas en medio de las ciudades por los setenta

y dos “conspiradores” – en otras palabras, por los setenta y dos

jueces de Egipto – esto equivalía a una solemne declaración hecha

a nombre de ellos en el sentido de que, “a cualquiera que

hiciera lo que Osiris había hecho, le ocurriría lo mismo, siendo

también cortado en pedazos.”

Cuando surgieron de nuevo la irreligión y la apostasía entre los

antepasados, este acto en el que se vieron involucradas las autoridades

constituidas que tenían que ver con el instigador de los

apóstatas por el sofocamiento del sistema combinado de irreligión

y despotismo preconizado por Osiris o por Nimrod, fue

naturalmente objeto de extremado aborrecimiento de parte de

todos sus seguidores; y por su participación en ella, el actor principal

fue estigmatizado como Tifo, o “el diablo.”204 La influencia

que este odiado Tifo ejerció sobre la mente de los así llamados

“conspiradores,” teniendo en cuenta la fuerza física de que

estaba dotado Nimrod, debe haber sido maravillosa, y sirve para

demostrar que, aunque sus hazañas con respecto a Osiris están

encubiertas y él mismo infamado por un nombre aborrecible,

fue ciertamente, nada menos que el primitivo Hércules que venció

a los gigantes por “el poder de Dios,” por el poder persuasivo

de Su Espíritu Santo.


204 Wilkinson acepta que diferentes individuos en diversas épocas llevaron este odiado

nombre en Egipto. Set fue uno de los más notables entre los que llevaron el

nombre de Tifo, o el diablo (EPIFANIO, Adv. Hoeres., lib. III). Set o Sem son sinónimos,

y ambos significan “el elegido.” Como Sem era el primogénito de Noé, y “el

hermano mayor de Jafet” (Génesis 10:21), y como la preeminencia le fue predestinada

en forma divina, el nombre de Sem, “el elegido” le había sido dado indudablemente

por inspiración divina, bien al nacer o después, para elegirlo como antes había sido

elegido Set como “el hijo prometido.” Sem, sin embargo, parece haber sido conocido

en Egipto como Tifo, no solamente con el nombre de Set, sino por su propio nombre,

pues Wilkinson nos dice que Tifo se caracterizaba por un nombre que significaba

“destruir y desolar.” – (Los Egipcios, vol. IV. p. 434). El nombre de Sem en uno de

sus significados quiere decir también “desolar” o destruir. Así Sem, el elegido, fue

convertido por sus enemigos en Sem, el Desolador o el Destructor, es decir, el diablo.


103

Acerca de los Misterios. . . y el Culto al Hombre


A propósito de este carácter de Sem, el mito que hace que Adonis,

quien se identifica con Osiris, perezca por los colmillos de

un jabalí, se aclara fácilmente.205 El colmillo de jabalí era un

símbolo. En las Escrituras, al colmillo se le llama “cuerno;”206 y

entre muchos de los clásicos griegos se le considera del mismo

modo.207 Cuando se sabe que el colmillo se considera como

cuerno, según el simbolismo de la idolatría, el significado de los

colmillos de jabalí por los cuales pereció Adonis, no hay que

buscarlo muy lejos. Los cuernos de toro que usaba Nimrod eran

el símbolo de su poder físico. Los colmillos de jabalí eran el

símbolo del poder espiritual. Así como el “cuerno” significa

poder, así también el colmillo, que es un cuerno en la boca, significa

“poder en la boca;” en otras palabras, el poder de la persuasión;

el mismo poder con el cual “Sem,” el Hércules primitivo,

estaba dotado tan singularmente. Aun desde las tradiciones

antiguas del gaélico, tenemos un punto de evidencia que, al mismo

tiempo, ilustra esta idea de poder en la boca, y lo relaciona

con ese gran hijo de Noé, a quien la bendición del Altísimo,

como se relata en las Escrituras, le hizo descansar especialmente.

Al céltico Hércules se le llamó Hércules Ogmius que, en

caldeo es “Hércules el lamentador.”208 Ningún otro nombre sería

más apropiado ni más descriptivo que éste de la historia de

Sem. Con excepción de nuestro primer padre, Adán, no hubo

un solo hombre que viera, quizás, tanta aflicción como él. No

solamente presenció una apostasía generalizada que debe haberle

dolido profundamente por sus justos sentimientos y por haber

sido testigo, como lo fue, de la terrible catástrofe del diluvio;


205 En la India, se decía que un demonio con “cara de jabalí” había logrado tal poder

por la devoción que se le tributaba, que obligó a esconderse a los “devotos” o adoradores

de los dioses.– (MOOR, Panteón, p. 19). Parece que aun en el Japón hay un

mito similar. Para el jabalí japonés, ver Noticias Ilustradas del 15 de diciembre de

1860.

206 Ezequiel 27:15, “... cuernos de marfil y pavos te dieron en presente.”

207 Pausanias admite que, en sus días, algunos consideraban los colmillos como dientes;

pero él redarguye fuertemente, y yo creo concluyente el que se les considere

como “cuernos.” – Ver PAUSANIAS, lib. V., Elíaca, cap. 12. P. 404; también VARRO,

De Lingua Latina, lib. VI. apud PARKHURST, sub voce “Krn.”

208 Los eruditos celtas derivan el nombre Ogmius de la palabra celta Ogum, que se

dice que significa “escritura secreta;” pero es mucho más probable que la palabra

Ogum se derive del nombre del dios, que el nombre del dios se derive de ella.


104


Lo Que Usted Debe Saber


pues vivió para enterrar SIETE GENERACIONES de sus descendientes.

Vivió 502 años después del diluvio, y como después de

ese acontecimiento, la vida de los hombres era de corta duración,

no menos de SIETE generaciones de descendientes directos

murieron antes que él (Génesis 11:10-32). Ogmius, “el

lamentador o el doliente,” ¡qué nombre tan apropiado para alguien

que tenía una historia semejante! ¿Cómo se representa a

este Hércules “doliente” para reprimir las atrocidades y para

enmendar los errores? No por medio del garrote, como el Hércules

de los griegos, sino por la fuerza de la persuasión. Se

representa a la multitud siguiéndolo tiradas por finas cadenas de

oro y ámbar enganchadas en sus orejas, cadenas éstas que salen

de la boca de él.209 Hay una gran diferencia entre los dos símbolos:

los colmillos de jabalí y las cadenas de oro que salen de la

boca y arrastran grandes multitudes voluntarias por las orejas;

pero ambos ilustran bellamente la misma idea – la fuerza de ese

poder persuasivo que le permitió a Sem resistir por un tiempo la

acometida del mal que se precipitó sobre el mundo.

Al influir Sem tan poderosamente sobre la mente de los hombres

como para inducirlos a hacer un terrible escarmiento en el

gran Apóstata, y cuando los miembros cortados del cuerpo de

ese Apóstata fueron enviados a las principales ciudades donde,

sin duda, se había establecido su sistema, y descubriéndose prontamente

que, en tales circunstancias, si la idolatría iba a continuar

y si, sobre todo, iba a progresar, era indispensable que lo

hiciera en secreto. El temor a una ejecución impuesta a alguien

tan poderoso como Nimrod, hacía necesario que, por algún tiem-


209 Sir W. BETHAM, Gaélico y Cimbrio, pp. 90-93. En relación con este Ogmius, es

digno de observarse uno de los nombres de “Sem,” el gran Hércules egipcio que

venció a los gigantes. Este nombre era Chon. En el Etymologicum Magnum, apud

BRYANT, vol. II. p. 33, leemos: “Se dice que en el dialecto egipcio a Hércules se le

llama Chon.” Compárese esto con WILKINSON, vol. V. p. 17, donde a Chon se le

llama “Sem.” En caldeo, Khon significa “lamentar,” y como Sem era Khon, es decir,

“sacerdote” del Dios Altísimo, su carácter y sus circunstancias peculiares como Khon,

“el lamentador,” suministrarían una razón adicional por la que él se distinguiría por

ese nombre por el que fue conocido el Hércules egipcio. Y no es menospreciable la

elocuencia impresionante que hay en las lágrimas de los que buscan apartar a los

pecadores de sus caminos equivocados. Las lágrimas de Whitefield constituyeron

una gran parte de su poder; y, de igual manera, las lágrimas de Khon, el Hércules

“lamentador,” le ayudarían poderosamente para vencer a los gigantes.


105


Acerca de los Misterios. . . y el Culto al Hombre


po, se tuviera – por lo menos – precaución extrema al valerse de

ella. En estas circunstancias, entonces, sin que quepa duda alguna,

el sistema de los “Misterios,” que tenía como centro a

Babilonia, se difundió por el mundo. En estos Misterios, bajo

el sello del secreto y la sanción de un juramento, y mediante

todos los fecundos recursos de la magia, los hombres fueron

llevados de nuevo a toda la idolatría, que había sido públicamente

suprimida, agregándosele al mismo tiempo nuevos rasgos

distintivos que la hicieron todavía más blasfema que antes.

De que la magia y la idolatría eran hermanas gemelas, y que

entraron juntas al mundo, tenemos abundante evidencia. “De él

(de Zoroastro),” afirma el historiador Justino, “se dijo que fue el

primero que inventó las artes mágicas, y el que estudió más diligentemente

los movimientos de los cuerpos celestes.”210 El

Zoroastro de que habla Justino es el Zoroastro bactriano; pero se

admite generalmente que esto es un error. Stanley, en su “Historia

de la Filosofía Oriental,” concluye que este error ha resultado

de la similitud del nombre y que, por tal razón, se le ha atribuido

al Zoroastro bactriano lo que propiamente corresponde al

caldeo, “puesto que no puede pensarse que el bactriano fuese el

inventor de aquellas artes en las cuales el caldeo, que fue contemporáneo

suyo, era mucho más experto.”211 Antes que Stanley,

Epifanio había llegado evidentemente a la misma conclusión

substancial. Epifanio sostiene, según la evidencia que le fue

revelada en sus días, que fue “Nimrod el que estableció las ciencias

de la magia y de la astronomía, invención que fue atribuida

posteriormente a Zoroastro (el bactriano).”212 Como hemos visto

que Nimrod y el caldeo Zoroastro son uno mismo, las conclusiones

de los investigadores antiguos y modernos de la antigüedad

caldea armonizan completamente. El sistema secreto de los

Misterios proporcionaba grandísimas facilidades para imponerse

sobre los sentidos de los iniciados por medio de las diversas

tretas y artificios de la magia. A pesar de todos los cuidados y

precauciones de los que dirigían estas iniciaciones, se filtraba


210 JUSTINO, Historia, lib. I. cap. 1, vol. II. p. 615.

211 STANLEY, p. 1031, col. 1.

212 EPIFANIO, Adv. Hoeres., lib. I., vol. I. p. 7.


106


Lo Que Usted Debe Saber


bastante para darnos una comprensión muy clara de su verdadero

carácter. Todo era tan sumamente ingenioso para estimular la

mente de los novicios hasta el más alto grado de excitación que,

después de haberlos sometido sin reserva a los sacerdotes, podían

estar preparados para aceptarlo todo. Después de que los

candidatos a la iniciación habían pasado por el confesionario, y

hecho los juramentos requeridos, “se les presentaban,” dice

Wilkinson, “extraños y maravillosos objetos. Algunas veces, el

lugar donde se encontraban parecía temblar en torno de ellos;

otras veces, aparecía brillante y resplandeciente con luz y fuego

ardiente, para cubrirse de nuevo con obscuras tinieblas; unas

veces tronaba y relampagueaba; otras veces, se oían ruidos espantosos

y bramidos; a veces, surgían terribles apariciones que

asombraban a los temblorosos espectadores.”213 Luego, al final,

de la manera más a propósito para ablandar sus sentimientos y

ganar sus afectos, se les revelaba el gran dios, el objeto central

de su culto: Osiris, Tamuz, Nimrod, o Adonis. Un relato de tal

manifestación fue dado, con cautela ciertamente, por un pagano

viejo, pero en una forma tal que muestra la naturaleza del secreto

mágico por medio del cual se realizó un aparente milagro:

“En una manifestación que uno no debe revelar... se ve en la

pared del templo un haz de luz que, al principio, aparece a una

distancia muy grande. Al mismo tiempo que el haz de luz se

despliega, se transforma en una figura evidentemente divina o

sobrenatural, de aspecto severo, pero con un toque de dulzura.

Siguiendo las enseñanzas de una religión misteriosa, los

alejandrinos lo honran como a Osiris o Adonis.”214 Según lo

que aquí se dice, difícilmente puede quedar duda de que el arte

mágico empleado en este caso no fue otro que el que ahora se

emplea en la fantasmagoría moderna. Tales o parecidos medios


213 WILKINSON, Modales y Costumbres de los Egipcios, vol. V. p. 326.

214 Uno de los relatos a que me refiero está contenido en las siguientes palabras de

Moisés de Corene en su Historia Armenia, refiriéndose a la respuesta que dio

Semíramis a los amigos de Areo, a quien ella había matado en la batalla: “Dios inquit

[Semíramis] meis mendata dedi, tu Araei vulnera lamberunt , et ab inferis excitarent....

Dii, inquit, Areaum lamberunt, et ad vitam revocarunt ;” “He dado órdenes, dice

Semíramis, a mis dioses de lamer las heridas de Areo y hacerlo volver de los muertos.

Los dioses, dice ella, han lamido a Areo, y lo han llamado de nuevo a la vida.” –

(MOISES CORENENSE, lib. I. cap. 14, p. 42). Si Semíramis hubiera hecho realmente

lo que dijo que había hecho, habría sido un milagro. Los efectos de los magos


107


Acerca de los Misterios. . . y el Culto al Hombre


se emplearon en períodos muy primitivos en los Misterios secretos

para presentar ante los ojos del viviente a los que estaban

muertos. En la historia antigua encontramos relatos que se refieren

a la misma época de Semíramis, que dan a entender que

los ritos mágicos se practicaban con tal propósito; y como se

empleó ostensiblemente más tarde la linterna mágica, o algo que

se le pareciera, para el mismo fin, es razonable concluir que los

mismos medios, u otros similares, se emplearon en tiempos muy

antiguos, cuando se producían los mismos efectos. En manos de

hombres astutos e ingeniosos éste fue un medio poderoso para

imponerse sobre aquellos que estaban dispuestos a ser

embaucados, pues eran renuentes a la santa religión espiritual

del Dios viviente, y que todavía ansiaban el sistema que había

sido reprimido. Era fácil para los que controlaban los Misterios,

habiendo descubierto sus secretos, que entonces eran desconocidos

para la humanidad en conjunto, y que ellos preservaron

cuidadosamente bajo su propia y exclusiva custodia, darles lo

que podía parecer demostración visual de que Tamuz, que había

sido ejecutado, y por quien se habían hecho tales lamentaciones,

estaba vivo todavía y circundado de gloria divina y celestial. De

los labios de alguien revelado gloriosamente de esta manera, o

lo que era prácticamente lo mismo, de los labios de algún sacerdote

invisible, hablando en su nombre desde atrás del escenario,

¿qué podía ser demasiado maravilloso o increíble para ser creído?

Así, la totalidad del sistema de los Milagros secretos de

Babilonia, tenía por objeto glorificar a un hombre muerto, y una

vez establecido el culto de un muerto, se aseguraba la continuación

de ese culto para muchos otros. Esto arroja luz sobre el


eran milagros fingidos; y Justino y Epifanio demuestran que los milagros fingidos

aparecieron desde el nacimiento de la idolatría. A menos que el milagro fingido de la

resurrección de los muertos por artes mágicas ya hubiera sido conocido y practicado

en los días de Semíramis, no es probable que ella hubiera dado tal respuesta a aquellos

a quienes ella deseaba predisponer en su favor; pues, por una parte, ¿cómo podía

esperar que tuviera el efecto deseado, si no era corriente creer en las prácticas de la

nigromancia? Encontramos que en Egipto, más o menos por la misma época, tales

artes mágicas debieron haber sido practicadas, si se da crédito a Maneto. “Maneto

dice,” según Josefo, “que él [hablando evidentemente del viejo Horus como de un rey

humano y mortal] fue admitido a la visión de los dioses, y que Amenofis deseaba el

mismo privilegio.” – (JOSEFO, contra APION, lib. I. p. 932). Este pretendido acceso

a la visión de los dioses, significa evidentemente el uso del arte mágico aludido en

el texto.


108


Lo Que Usted Debe Saber


lenguaje del Salmo 106, donde el Señor, reconviniendo a Israel

por su apostasía, dice: “Se unieron asimismo a Baal-peor, y comieron

los sacrificios de los muertos.” De este modo se preparó

también el camino para la introducción de todas las abominaciones

y de los crímenes de los cuales los Misterios llegaron a ser el

escenario; porque para aquellos a quienes no les gustaba conservar

a Dios en su conocimiento y que preferían algún objeto

visible de culto, que se acomodara a los sentimientos sensuales

de su mente carnal, nada podía parecer una razón más

conveniente para la fe o para la práctica, que oír con sus propios

oídos un mandamiento publicado en medio de una manifestación,

aparentemente tan gloriosa, por la misma divinidad que

ellos adoraban.

El plan, hábilmente diseñado de tal modo, surtió efecto.

Semíramis recibió la gloria de su esposo muerto y deificado; y,

con el transcurso del tiempo, los dos, bajo los nombres de Rea y

Nin, o de “la madre-diosa y el Hijo,” fueron adorados con un

entusiasmo increíble, y sus imágenes fueron erigidas y adoradas

en todas partes.215 Dondequiera que el aspecto negro de Nimrod

resultaba un obstáculo para su culto, esto se obviaba fácilmente.

Según la doctrina caldea de la transmigración de las almas, todo

lo que se necesitó fue enseñar solamente que Nino había reaparecido

en la persona de un hijo póstumo, de tez blanca, dado a

luz sobrenaturalmente por su esposa después de que el padre se

había ido a la gloria. Como la licenciosa y disoluta vida de

Semíramis le dio muchos hijos para los cuales ningún pretendido

padre terrenal era reconocido, un argumento como éste santificaría

al mismo tiempo el pecado y permitiría satisfacer los sentimientos

de los que eran hostiles al verdadero culto del SEÑOR,

y que, sin embargo, no sentían agrado en inclinarse delante de

una divinidad negra. A causa de la luz reflejada por Egipto sobre

Babilonia, así como por la forma de las imágenes existentes

del niño de Babilonia en los brazos de la madre-diosa, tenemos

toda la razón para creer que esto sucedió realmente. En Egipto,


215 Parece que ninguna idolatría se habría arriesgado a aparecer públicamente hasta

el reinado de Arioc o Ario, el nieto de Semíramis.– Cedreni Compendium, vol. I. pp.

29,30.


109


Acerca de los Misterios. . . y el Culto al Hombre


del hermoso Horus, el hijo del negro Osiris, que era el objeto

favorito de adoración en los brazos de la madre-diosa Isis, se

decía que había nacido milagrosamente como consecuencia de

una relación sexual de esta diosa con Osiris, después de la muerte

de éste;216 y, en cuanto al hecho de haber sido una nueva encarnación

de ese dios para vengar su muerte en sus asesinos,

sorprende encontrar hoy día que se adorara un dios negro entre

tantos países tan distantes y entre tantos millones de seres humanos

que nunca habían visto un negro. Sin embargo, como lo

veremos después, entre las naciones civilizadas de la antigüedad,

Nimrod cayó en descrédito en casi todas partes, y fue degradado

de su preeminencia original expresamente ob

deformitatem,217 “a causa de su fealdad.” Incluso en la misma

Babilonia, el hijo póstumo, a pesar de identificársele con su padre

y de heredar toda la gloria de éste, llegó a ser, sin embargo,

el símbolo favorito del hijo divino de la Madona por tener más

del color de la piel de la madre.

A este hijo adorado de este modo en los brazos de la madre, se le

consideraba como investido de todos los atributos del Mesías

prometido y se le llamaba por casi todos Sus nombres. Tal como

a Cristo se le llama Adonai, EL SEÑOR, en el hebreo del Antiguo

Testamento, así a Tamuz se le llamó Adón o Adonis. Bajo

el nombre de Mithras, fue adorado como “el Mediador.”218 Como

mediador y cabeza del pacto de la gracia, se le llamó Baal-berit,

el Señor del Pacto (Jueces 8:33) – (Fig. 23). Con este carácter se le

representó en los monumentos persas sentado sobre el arco iris,

el bien conocido símbolo del pacto.219 En la India, bajo el nombre

de Visnú – el Preservador y el Salvador de los hombres –

aun siendo dios, fue adorado como el gran “Hombre-Víctima,”

que antes de que existieran los mundos, se ofreció a sí mismo


216 PLUTARCO, Obras, vol. II. p. 366.

217 Estas son las palabras del Gradus ad Parnassum, con respecto a la causa de la

caída de Vulcano, cuya identidad con Nimrod se demuestra en el Capítulo Séptimo,

Sección I.

218 PLUTARCO, De Iside, vol. II. p. 369.

219 THEVENOT, Viajes, part. II., cap. VII. p. 514.


110


Lo Que Usted Debe Saber


como sacrificio,220 porque no había nada que ofrendar. Los escritores

sagrados hindúes enseñan que esta misteriosa ofrenda

antes de toda la creación, es el fundamento de todos los sacrificios

que se han ofrecido desde entonces.221 ¿Sorprende acaso

que tal aseveración haya tenido su fundamento en los libros sagrados

de la mitología pagana? ¿Por qué se hizo esto? Puesto

que el pecado entró al mundo, sólo había una forma de salvación,

y era por medio de la sangre del pacto eterno – una forma

que toda la humanidad conoció en otro tiempo, desde los días de

la ofrenda del justo Abel. Cuando Abel, “por la fe,” ofreció a

Dios un sacrificio superior al de Caín, lo que dio toda la “superioridad”

a su ofrenda, fue su fe “en la sangre del Cordero inmolado,”

según el propósito de Dios “desde la fundación del mundo,”

ofrecida a su debido tiempo en el Calvario. Si Abel conocía

“la sangre del Cordero,” ¿por qué no habrían de conocerla

los hindúes? Una palabra deja ver que aun por los griegos ya

había sido conocida la virtud de “la sangre de Dios,” aunque esa


220 Coronel KENNEDY, La Mitología Hindú, pp. 221 y 247, con Nota.

221 Ibid. pp. 200, 204, 205. En el ejercicio de su oficio como dios Reparador, se dice

que Visnú “quitó los espinos de los tres mundos.” – MOOR, Panteón, p. 12. Los

“espinos” eran un símbolo de la maldición.– (Génesis 3:18).


Fig. 23


Baal-Berith,


el Señor del Pacto


111


Acerca de los Misterios. . . y el Culto al Hombre


virtud, al ser expuesta por sus poetas fue completamente opacada

y degradada. Esa palabra es Icor. Todo lector de los bardos de

la Grecia clásica sabe que Icor es el término especialmente apropiado

para nombrar la sangre de una divinidad. Homero se refiere

a ella de esta manera:

“Desde la abierta vena fluye el inmortal Icor

Como fuente que mana de un dios herido,

Emanación pura, sangre incorrupta,

Diferente a nuestra espesa y mórbida sangre terrenal.”222

¿Cuál es el verdadero significado del término Icor? En griego

no tiene ningún significado etimológico; pero en caldeo, Icor

significa “cosa preciosa.” Tal nombre, aplicado a la sangre de

una divinidad, sólo podía tener un origen. Su evidencia la tiene

en su misma procedencia, pues proviene de esa gran tradición

patriarcal que llevó a Abel a prever la “preciosa sangre” de Cristo,

el don más “precioso” que el amor divino podía dar a un

mundo culpable, aun cuando la sangre del único y verdadero

“Hombre-Víctima” es, al mismo tiempo, de hecho y verdaderamente

“la sangre de Dios” (Hechos 20:28). Incluso en la misma

Grecia, aun cuando la doctrina fue completamente pervertida,

no se había perdido del todo. Estaba mezclada con falsedad y

con fábula y se mantuvo oculta del vulgo; pero ocupaba un lugar

importante en el sistema místico secreto. Como nos dice Servio,

el propósito principal de las orgías báquicas “era la purificación

de las almas,”223 y como en estas orgías había, por lo regular, el

despedazamiento de un animal y el derramamiento de su sangre,

en memoria del derramamiento de la sangre de la vida de la gran

divinidad conmemorada en ellas, ¿el derramamiento simbólico

de la sangre de esa divinidad no podría tener relación con la


222 POPE, Homero, corregido por PARKHURST. Ver el original en La Ilíada, lib. V.

ll. 339,340, pp. 198,199.

223 Ver ante, p. 22.


112


Lo Que Usted Debe Saber


“purificación” del pecado, que estos mismos ritos tenían el propósito

de lograr? Hemos visto que los sufrimientos del Zoroastro

babilónico y de Belo fueron expresamente representados como

voluntarios y como propuestos para beneficio del mundo, y esto

con respecto al aplastamiento de la cabeza de la gran serpiente,

lo que implicaba la remoción del pecado y de la maldición. Si el

Baco griego fue solamente otra forma de la divinidad babilónica,

entonces sus sufrimientos y el derramamiento de su sangre deben

haber sido representados como padecidos con el mismo propósito,

a saber, la “purificación de las almas.” Permítase que se

considere en Grecia, desde este punto de vista, el bien conocido

nombre de Baco. Su nombre era Dionisos o Diniosio, ¿cuál es

el significado de este nombre? Hasta ahora ha desafiado toda

interpretación. Pero entendiéndolo como procedente del lenguaje

de la tierra de donde el dios vino originalmente, el significado

es muy claro. D’ion-niso-s significa “EL QUE CARGA CON

EL PECADO,”224 un nombre muy apropiado al carácter de aquel

cuyos sufrimientos eran representados como tan misteriosos, y

que era considerado como el gran “purificador de las almas.”

Este dios babilónico, conocido en Grecia como “el que Carga

con el Pecado,” y en la India como el “Hombre-Víctima,” considerado

usualmente como el “Salvador del mundo” entre los

budistas orientales, los elementos de cuyo sistema eran claramente

babilónicos.225 Siempre se ha conocido suficientemente


224 La expresión usada en Exodo 28:38 para “llevar las faltas (la iniquidad)” o el

pecado de manera substitutiva es “nsha eon” (siendo ayn la primera letra eon). Un

sinónimo para eon, “falta o iniquidad,” es aon (siendo alef la primera letra). – (Ver

PARKHURST sub voce “An,” Nº IV.). En caldeo, la primera letra a se convierte en i,

y por tanto aon, “iniquidad,” es ion. Entonces nsha “llevar,” es “nusha” en el participio

activo. Como los griegos no tenían sh, nusha se convierte en nusa. De, o Da, es

el pronombre demostrativo y significa “ese” o “el gran.” Así, “D‘ion-nusa” es

exactamente “El gran portador del pecado.” Que los paganos de la época clásica

tenían la misma idea de la imputación del pecado y del sufrimiento substitutivo, se

demuestra por lo que dice Ovidio con respecto a Olenos. Se decía que Olenos había

llevado voluntariamente sobre sí el vituperio de la culpa de que él era inocente: “Quique

in se crimen traxit, voluitque videri, Olenos esse nocens.”(OVIDO, Metamorfosis.,

vol. II p. 486). Bajo el peso de esta culpa imputada, tomada voluntariamente sobre sí,

a Olenos se le representa sufriendo tal horror como para perecer, o ser convertido en

piedra. Como la piedra en que se convirtió Olenos fue erigida en el monte santo de

Ida, esto demuestra que Olenos debe haber sido considerado como una persona sagrada.

El verdadero carácter de Olenos como el “portador del pecado” puede establecerse

fácilmente. Ver Apéndice, Nota F.


113

Acerca de los Misterios. . . y el Culto al Hombre


que los griegos adoraban, a veces, al dios supremo bajo en título

de “Zeus, el Salvador,” pero se enseñaba que este título se refería

solamente a la salvación en el combate, o algo parecido a una

salvación temporal. Pero cuando se sabe que “Zeus, el Salvador”

fue solamente un título de Dionisio,226 el “Baco que cargaba

con el pecado,” su carácter como “el Salvador” aparece con

una luz bastante diferente. En Egipto, al dios caldeo se le ensalzaba

como el gran objeto de amor y adoración, como el dios por

medio del cual “la bondad y la verdad fueron reveladas a la

humanidad.”227 Era considerado como el heredero predestinado

de todas las cosas; y se creía que el día de su nacimiento se oyó

una voz que proclamaba: “Ha nacido el Señor de toda la tierra.”

228 Con este carácter se le llamó “Rey de reyes, y Señor de

señores,” siendo una especie de reconocida representación de

este dios-héroe, lo que hizo que el célebre Sesostris hiciera que

este mismo título se agregara a su nombre en los monumentos

que él erigió para perpetuar la fama de sus victorias.229 No solamente

fue honrado como el gran “Rey del Mundo,” y considerado

como el “Señor del mundo visible,” sino que también lo fue

como “Juez de los muertos;” y se enseñó que, en el mundo de

los espíritus, todos debían presentarse ante su terrible tribunal


225 MAHAWANSO, XXXI. apud POCOCKE, La India y Grecia, p. 185.

226 ATENEO, lib. XV. p. 675.

227 WILKINSON, Los Egipcios, vol. IV. p. 189.

228 Ibid. p. 310.

229 RUSSELL, Egipto, p. 79.

230 WILKINSON, vol. IV. pp. 310,314.

231 Este es el significado esotérico de la “Rama Dorada” de Virgilio, y de la rama de

muérdago de los druidas. La prueba de esto debe reservarse para el Apocalipsis del

Pasado. Sin embargo, puedo hacer una observación, al paso, sobre la amplia difusión

del culto de la rama sagrada. No solamente hacen uso de la rama sagrada, en

ciertas ocasiones, los negros del Africa en el culto del Fetiche (HURD, Ritos y Ceremonias,

p. 375), sino que aun en la India hay huellas de la misma práctica. Mi hermano

S. Hislop, de la Iglesia Misionera Libre, en Nagpore, me informa que el último

Rajá de Nagpore acostumbraba cada año, en determinado día, ir con gran pompa a

adorar la rama de una clase especial de árbol, llamado apta, que había sido plantado

para la ocasión y el cual, después de recibir honores divinos, era arrancado y sus

hojas distribuidas por el Príncipe nativo entre sus nobles. En las calles de la ciudad se

vendían cantidad de ramas de la misma clase de árbol, y las hojas, con el nombre de

sona, “oro,” eran regaladas a los amigos.


114


Lo Que Usted Debe Saber


para señalarles su destino.230 Así como se profetizó del verdadero

Mesías con el título de “el varón cuyo nombre es Renuevo,”

él fue célebre no solamente como el “Renuevo de Cus,” sino

como “el Renuevo de Dios,” dado graciosamente a la tierra para

la sanidad de todas las enfermedades de que es heredera la carne.

231 En Babilonia se le adoró con el nombre de El-Bar, o “Dios

Hijo.” Con este mismo nombre lo presenta Beroso, el historiador

caldeo, como el segundo en la lista de los soberanos

babilónicos.232 Con este nombre lo ha encontrado Layard en las

esculturas de Nínive, teniendo el nombre de Bar, “el Hijo” como

prefijo del mismo nombre que significa El, o “Dios.”233 Sir H.

Rawlinson lo ha encontrado con el mismo nombre, estando yuxtapuestos

inmediatamente los nombres de “Beltis” y el de “Bar

el Resplandeciente”.234 Con el nombre de Bar fue adorado en

Egipto en los tiempos primitivos, aunque posteriormente el dios

Bar fue degradado en el panteón popular para dar paso a otra

divinidad más popular.235 En la misma Roma pagana, como lo

testifica Ovidio, fue adorado con el nombre del “Hijo Eterno.”236

Así, un simple mortal fue osada y abiertamente ensalzado en

Babilonia, en oposición al “Hijo del Bendito.”


232 BEROSO, en Egipto de BUNSEN, vol. I. p. 710, Nota 5. El nombre “El-Bar” está

en forma hebrea por ser la más familiar para el lector común y corriente de la Biblia

en inglés. La forma caldea del nombre es Ala-Bar, que en el griego de Beroso es Ala-

Par, con la terminación afija griega os. En griego, el cambio de Bar en Par se basa

exactamente en el mismo principio por el que Ab “padre” se convierte en Appa en

griego, y Bard, el “manchado,” se convierte en Pardos, etc. Este nombre, Ala-Bar,

fue dado por Beroso, probablemente, a Ninyas como sucesor e hijo legítimo de Nimrod.

Ese Ala-Par-os tenía realmente el propósito de designar al soberano en mención como

“Dios el Hijo,” o “el Hijo de Dios,” lo que está confirmado por otra lectura del mismo

nombre dada en griego (en p. 712 de BUNSEN, Nota). Allí, el nombre es Alasparos.

Ahora, Pyrisporos, aplicado a Baco, significa Ignígena, o la “Simiente del Fuego;” y

Ala-sporos, la “Simiente de Dios,” es apenas una expresión similar formada a la

manera griega. Es bien sabido que el griego speiro viene del hebreo Zero, y que

ambos verbos significan “sembrar.” La formación de speiro es así: El participio

activo de Zero es Zuro, el cual, empleado como verbo, se convierte en Zwero, Zvero,

y Zpero. Entonces, “Ala-sparos,” significa naturalmente “La Simiente de Dios” –

una mera variación de Ala-Par-os, “Dios el Hijo,” o “el Hijo de Dios.”

233 Nínive y Babilonia, p. 629.

234 VAUX, Nínive, p. 457.

235 BUNSEN, vol. I. p. 426. Aunque Bunsen no menciona la degradación del dios

Bar; sin embargo, al convertirlo en Tifón, lo degrada implícitamente. Ver EPIFANIO,

Adv. Hoereses, lib. III. tom. II., vol. I. p. 1093.


115


Acerca de los Misterios. . . y el Culto al Hombre


SECCION III — LA MADRE Y EL HIJO


No obstante que la madre debía su gloria en primera instancia al

carácter divino atribuido al hijo que llevaba en los brazos, a la

larga eclipsó prácticamente al hijo. Al principio, con toda probabilidad,

ni siquiera se habría pensado en atribuirle carácter

divino a la madre. Existía una clara promesa que llevaría necesariamente

a la humanidad a esperar que, de un momento a otro,

el Hijo de Dios aparecería en este mundo con sorprendente condescendencia

como el Hijo del hombre. Pero no existía promesa

alguna, ni siquiera el indicio de una promesa que llevara a

cualquiera a prever que una mujer sería alguna vez investida con

atributos que la elevarían al nivel de la Divinidad. Por tanto, es

improbable en último término, que cuando la madre se mostró

por primera vez con el hijo en los brazos, se pretendiera darle

honores divinos. A ella se le usó indudable y principalmente

como pedestal para que sostuviera al Hijo divino, y para presentarlo

a la adoración de la humanidad, considerándose como gloria

suficiente para ella ser la única, entre todas las hijas de Eva,

que diera a luz a la simiente prometida, a la única esperanza del

mundo. Pero entre tanto que, sin duda, éste fue el propósito, hay

un principio evidente en todas las idolatrías, el de que aquello

que más excita los sentimientos, debe producir la impresión más

poderosa. El Hijo, aun en su nueva encarnación, cuando se cre-


236 Para comprender el significado de esta expresión, debe hacerse referencia a la

forma notable del juramento entre los romanos. En Roma, la forma más sagrada del

juramento, como lo sabemos por AULO GELIO, I. 21, p. 192, era: “Per Jovem

LAPIDEM,” “Por Júpiter la PIEDRA.” Esto, tal como está, no tiene sentido. Pero si

para la traducción de lapidem se regresa al caldeo, la lengua sagrada, el juramento

quiere decir: “Por Jove, el Hijo,” o “Por el hijo de Jove.” Ben, que en hebreo es Hijo,

en caldeo se convierte en Eben, que también significa piedra, como puede verse en

“Eben-ezer,” “Piedra de ayuda.” Como los más eruditos investigadores, incluyendo

entre ellos, evidentemente, a Sir G. Wilkinson (ver Los Egipcios, vol. IV. p. 186), han

admitido que el Jovis romano, que antiguamente era el nominativo, es sólo una forma

del hebreo Jehová, es evidente que el juramento habría sido originalmente, “Por el

hijo de Jehová.” Esto explica cómo el juramento más solemne y obligatorio se hubiera

tomado en la forma mencionada; y demuestra, también, lo que significaba cuando

a Baco, “el hijo de Jove,” se le llamó “El Hijo Eterno.” – OVIDIO, Metamorfosis, IV.

17,18.


116


Lo Que Usted Debe Saber


yó que Nimrod había reaparecido en una forma más hermosa, lo

hizo solamente como un niño, sin ninguna atracción particular,

en tanto que la madre en cuyos brazos estaba, fue adornada con

todo el arte de la pintura y de la escultura, como investida con

mucha de aquella extraordinaria belleza que le pertenecía en realidad.

Se dice que la belleza de Semíramis reprimió, en cierta

ocasión, con su aparición repentina, una rebelión entre sus súbditos;

y se recuerda que la admiración despertada en la mente de

ellos por su aparición en tal ocasión, fue perpetuada en una estatua

erigida en Babilonia, que la representaba del modo en que

ella los había fascinado.237 Esta reina babilónica coincide no

solamente en su carácter con la Afrodita de Grecia y con la Venus

de Roma, sino que fue, de hecho, el original histórico de esa

diosa que fue considerada en el mundo antiguo como la misma

personificación de todo atractivo en forma femenina, y como la

perfección de la belleza en la mujer; porque, según nos asegura

la Versión de los Setenta, Afrodita o Venus era idéntica a

Astarté,238 entendiéndose que Astarté239 no es otra que “la mujer

que edificó torres o murallas,” es decir, Semíramis. Como bien

se sabe, la Venus romana fue la Venus chipriota, y se comprobó

históricamente que la Venus de Chipre había provenido de

Babilonia. En tales circunstancias, ¿qué podría haberse esperado

que ocurriera realmente? Si el hijo iba a ser adorado, con

mayor razón lo sería la madre. Ella, de hecho, llegó a ser el

objeto favorito del culto.240 Para justificar este culto, la madre


237 VALERIO MAXIMO, lib. IX., cap. 3, hoja 193, p. 2. Valerio Máximo no menciona

nada sobre la representación de Semíramis con el hijo en sus brazos; pero como

Semíramis fue deificada como Rea, cuyo carácter distintivo era el de madre diosa, y

como tenemos evidencia de que el nombre “Simiente de la Mujer,” o Zoroastro, se

remonta a los tiempos primigenios – a saber, a sus propios días (CLERICO, De

Chaldoeis, lib. I. sec. I., cap. 3. tom. II. p. 199), esto implica que si en esos tiempos

hubo algún culto a las imágenes, esa “Simiente de la Mujer” debe haber ocupado un

lugar prominente. Como en todo el mundo la Madre y el hijo aparecen de una forma

o de otra, y se encuentran en los primitivos monumentos egipcios, eso demuestra que

este culto debe haber tenido sus raíces en las edades primigenias del mundo. Por

tanto, si la madre era representada ella sola en forma tan fascinante, podemos estar

seguros de que la misma belleza por la que fue celebrada, se le daría cuando fue

exhibida con el hijo en sus brazos.

238 Versión de los SETENTA, p. 25.

239 De Asht-trt. Ver Apéndice, “Sobre el significado del nombre Astarté.”


117


Acerca de los Misterios. . . y el Culto al Hombre


fue elevada a la divinidad al igual que su hijo, y se la consideró

como destinada a terminar el aplastamiento de la cabeza de la

serpiente, siendo fácil, si tal cosa era necesaria, encontrar abundantes

y plausibles razones para alegar que Nino o Nimrod, el

gran Hijo, sólo había comenzado su vida mortal.

La Iglesia romana sostiene que no era tanto la simiente de la

mujer misma, la que iba a quebrantar la cabeza de la serpiente.

Desafiando la gramática, traduce de esta manera la condenación

divina a la serpiente: “Ella golpeará tu cabeza, y tú golpearás su

calcañal.” Lo mismo sostuvieron los antiguos babilonios, y lo

representaron simbólicamente en sus templos. Diodoro Sículo

nos cuenta que, en el piso superior de la torre de Babel, o templo

de Belo, se levantaban tres imágenes de las grandes divinidades

de Babilonia, y una de ellas era la de una mujer que cogía la

cabeza de una serpiente.241 Entre los griegos se simbolizó lo

mismo, pues a Diana, cuyo verdadero carácter fue originalmente

el mismo de la gran diosa babilónica,242 se la representaba

sosteniendo una serpiente sin cabeza en una de sus manos.243 A

medida que pasaba el tiempo y que los hechos de la historia de

Semíramis se fueron opacando, el nacimiento de su hijo fue declarado

osadamente como milagroso y, por tanto, ella fue llama-


240 Ciertamente, cuán extraordinaria y fanática fue la devoción en la mente babilónica

para con esta reina diosa, se comprueba suficientemente tanto por lo dicho por

Heródoto, lib. I. cap. 199, como por la forma en que requería ser propiciada. Que

todo un pueblo se hubiera avenido a una costumbre como la descrita, demuestra el

asombroso dominio que su culto debe haber ejercido sobre ellos. Nono, hablando de

la misma diosa, la llama “La esperanza del mundo entero.” (Dionisíaca, lib. XLI., en

BRYANT, vol. III. p. 226). Como hemos visto, era la misma diosa que fue adorada en

Efeso, a quien Demetrio, el platero, se refería como “aquella a quien venera toda

Asia, y el mundo entero” (Hechos 19:27). Tan grande era la devoción a esta reina

diosa, no sólo de parte de los babilonios, sino del mundo antiguo en general, que la

fama de las hazañas de Semíramis en la historia ha dejado completamente en el olvido

las hazañas de su esposo Nino o Nimrod.

Con respecto a la identificación de Rea o Cibeles y de Venus, ver Apéndice, Nota G.

241 DIODORO, Biblioteca, lib. II. p. 70. Ver Fig. 23, ante, donde una diosa egipcia,

a imitación de Horus, atraviesa la cabeza de una serpiente.

242 Ver ante, pp. 29,30.

243 Ver SMITH, Diccionario Clásico, p. 320.


118


Lo Que Usted Debe Saber


da “Alma Mater,”244 la “Virgen Madre.” Que el nacimiento del

Gran Libertador iba a ser milagroso, se conocía ampliamente

desde mucho antes de la era cristiana. Durante siglos, por decir

algo, miles de años antes de ese evento, los sacerdotes budistas

tenían una tradición sobre una Virgen que daría a luz un hijo

para bendecir al mundo.245 Que tal tradición no proviene de una

fuente papal o cristiana, se evidencia por la sorpresa sentida y


244 Alma es el término preciso usado por Isaías en el hebreo del Antiguo Testamento

cuando anunció, con una anticipación de 700 años, el acontecimiento de que Cristo

nacería de una virgen. Si se preguntara cómo este término hebreo Alma (no en sentido

romano, sino en sentido hebreo) pudo encontrar su camino a Roma, la respuesta es

que fue a través de Etruria, que mantenía una estrecha relación con Asiria (ver

LAYARD, Nínive y Babilonia, p. 190). La palabra “mater,” la misma de donde proviene

nuestra palabra “madre,” es originalmente hebrea; y viene de Msh, “hacer salir,”

en egipcio Ms, “dar a luz” (BUNSEN, vol. I. p. 540), que en la forma caldea se

convierte en Mt, de donde viene el egipcio Maut, “madre.” Erh o Er, como en inglés

(y en forma similar en sánscrito), es “el que hace.” Así que mater o madre significa

“la que produce.”

Aunque puede hacerse una objeción al significado del epíteto Alma, pues este término

se aplicaba frecuentemente a Venus, que ciertamente no era virgen. Sin embargo,

esta objeción es más aparente que real. Por el testimonio de Agustín, testigo ocular él

mismo, sabemos que los ritos de Vesta, que era enfáticamente “la diosa virgen de

Roma,” con el nombre de Terra, eran exactamente los mismos de Venus, la diosa de la

impureza y el libertinaje (Agustín, La Ciudad de Dios, lib. II. cap. 26). Por otra parte,

Agustín dice que Vesta, la diosa virgen, “era llamada Venus por algunos” (Ibid. lib.

IV. cap. 10).

Incluso en la mitología de nuestros antepasados escandinavos tenemos una notable

evidencia de que Alma Mater, o la Virgen Madre, había sido conocida originalmente

por ellos. A uno de sus dioses, llamado Heimdal, descrito en los términos más exaltados

como el que tenía una percepción tan fina que podía oír crecer la hierba en la

tierra, o la lana en el lomo de las ovejas, y que cuando soplaba su trompeta se lo podía

oír en todos los mundos, se le llamaba por el nombre paradójico de “el hijo de las

nueve vírgenes” (MALLET, p. 65). Esto entraña obviamente un enigma. Permítase

que el lenguaje donde tuvo su origen la religión de Odín, a saber, el caldeo, sea traído

como apoyo, y el enigma se resuelva. En caldeo, “el hijo de las nueve vírgenes” es

Ben-Almut-Teshaah. Pero la pronunciación de esto es idéntica a “Ben-Almet-Ishaa,”

“el hijo de la virgen de la salvación.” Ese hijo era conocido en todas partes como “la

simiente salvadora.” “Zera-hosha” (en Zend, “cra-osha”), y su virgen madre proclamada,

en consecuencia, como “la virgen de la salvación.” Aun en los mismos cielos,

el Dios de la Providencia ha obligado a Sus enemigos a dar testimonio de la gran

verdad bíblica proclamada por el profeta hebreo de que “la virgen concebirá y dará a

luz un hijo, y llamará su nombre Emmanuel.” La constelación de Virgo, como lo

admite la mayoría de los astrónomos eruditos, estaba dedicada a Ceres (Dr. JOHN

HILL, en su Urania, y el Sr. A. JAMIESON, en su Atlas Celestial, ver LANDSEER,

Investigaciones Sabeas, p. 201), que es lo mismo que la gran diosa de Babilonia,

porque Ceres fue adorada con el hijo en su pecho (SOFOCLES, Antígona, v. 1133),

así como lo fue la diosa babilónica. Originalmente, Virgo fue la Venus asiria, la

madre de Baco o Tamuz. Virgo, entonces, era la Virgen Madre. La profecía de Isaías

fue llevada por los judíos cautivos a Babilonia, y por consiguiente el nuevo título

dado a la diosa babilónica.


119

Acerca de los Misterios. . . y el Culto al Hombre


manifestada por los misioneros jesuitas cuando ellos entraron

por primera vez al Tíbet y a China, y se encontraron no solamente

con una madre y un hijo adorados como en casa, sino que

esa madre adorada tenía un carácter que se correspondía exactamente

con el de su propia Madona, “Virgo Deipara,” la “Virgen

madre de Dios,”246 y eso, además, en lugares donde no pudieron

encontrar el menor vestigio de que alguna vez se hubiera conocido

el nombre o la historia de nuestro Señor Jesucristo.247 De la

promesa primigenia de que la “simiente de la mujer herirá la

cabeza de la serpiente,” surgiría naturalmente la idea de un nacimiento

milagroso. La superchería y el engreimiento humanos

inclinaron perversamente a anticipar el cumplimiento de la promesa;

y la reina babilónica parece haber sido la primera a quien

se tributó ese honor. Por consiguiente, se le dieron los más altos

títulos. Se le llamó la “reina del cielo” (Jeremías 44:17,18,19,25).248

En Egipto fue llamada Athor, es decir, “la habitación de Dios,”249

para dar a entender que en ella moraba toda la “plenitud de la

Deidad.” Para destacar a la gran madre-diosa, en un sentido

panteísta y, a la vez, al Infinito y Todopoderoso y a la Virgen

madre, se grabó esta inscripción en uno de los templos de Egipto:

“Yo soy todo lo que ha sido, o lo que es, o lo que será. Ningún

mortal ha alzado mi velo. El fruto que he dado a luz es el

Sol.”250 En Grecia tenía el nombre de Hestia, y el de Vesta entre


245 Investigaciones Asiáticas, vol. X. p. 27.

246 Ver Sir J.F. DAVIS, China, vol. II. p. 56, y LAFITAN, que dice que los relatos

enviados a casa por los misioneros papistas sostienen que los libros sagrados de la

China hablan no solamente de una Santa Madre, sino de una Virgen Madre (vol. I. p.

235, Nota). Ver también a SALVERTÉ, Las Ciencias Ocultas, Apéndice, Nota A,

sec. 12, p. 490. El lector puede encontrar testimonios adicionales sobre lo mismo en

PRESCOTT, La Conquista de México, vol. I. pp. 53,54, Nota. Para mayor evidencia

sobre este asunto, ver Apéndice, Nota H.

247 PARSON, Jafet, pp. 205,206.

248 Cuando Ashta, o “la mujer,” llegó a ser llamada la “reina del cielo,” el nombre

“mujer” se convirtió en el más alto título de honor aplicado a una hembra. Esto

explica que encontremos tan generalizado entre las naciones del Oriente, el dirigirse

a las reinas y a los personajes más encumbrados por el nombre de “mujer.” “Mujer”

no es un título lisonjero en nuestro idioma ; pero en tiempos pasados fue aplicado por

nuestros antepasados de manera muy similar a la de los orientales, pues nuestra palabra

“Reina” se deriva de Cwino, que en el gótico antiguo significaba justamente mujer.

249 BUNSEN, vol. I. p. 401.


120


Lo Que Usted Debe Saber


los romanos, lo que apenas es una modificación del mismo nombre,

el cual – aunque haya sido entendido usualmente en sentido

diferente, significa en realidad “la Habitación.”251 Como habitación

de la Deidad se les llamó a Hestia y a Vesta en los Himnos

Orficos:

“Hija de Saturno, venerable señora,

Que habitas entre la gran llama del fuego eterno,

Los dioses tienen en ti su LUGAR DE HABITACION,

Fuerte y estable cimiento de los mortales.”252

Aun cuando a Vesta se le identifica con el fuego, sigue apareciendo

claramente su propio carácter como “lugar de habitación.”

Así Filolao al hablar de un fuego en todo el centro del mundo, la

llama “la Vesta del universo, la CASA de Júpiter, la Madre de los

dioses.”253 En Babilonia, el título de la madre-diosa como el

Lugar de Habitación de Dios era Sacca,254 o en la forma enfática,

Sacta, es decir, “el Tabernáculo.” De aquí que hoy la gran


250 Ibid. vol. I. pp. 386,387.

251 En Griego, Hestia significa “una casa” o “habitación.” – (Ver ESCREVELIO y

FOCIO, sub voce). Usualmente se cree que éste es un significado secundario de la

palabra, y que su significado propio es “fuego.” Pero las aseveraciones hechas con

respecto a Hestia, demuestran que el nombre se deriva de Hes o Hesè, “cubrir o

guarecer,” que es la misma idea de casa, que “cubre” o “guarece” de la inclemencia

del tiempo. El verbo Hes también significa “proteger,” “mostrar misericordia,” y de

esto viene evidentemente el carácter de Hestia como “la protectora de los suplicantes.”

– (Ver SMITH). Tomando Hestia como derivada de Hes, “cubrir,” o “guarecer,”

la siguiente aseveración de Smith se explica fácilmente: “Hestia era la diosa de la

vida doméstica, y la dispensadora de toda la felicidad doméstica; como tal, se creía

que ella habitaba en el interior de cada casa, y que había inventado el arte de edificar

casas.” Si se supone que la idea original de Hestia era “fuego,” ¿cómo pudo suponerse

alguna vez que el “fuego” fuera “el edificador de casas”? Pero tomando Hestia en el

sentido de Habitación o Morada, aunque se deriva de Hes, “guarecer,” o “cubrir,” se

puede ver fácilmente cómo llegó a ser identificada con el “fuego”. La diosa considerada

como la “Habitación de Dios,” era conocida con el nombre de Ashta, “La Mujer;”

al mismo tiempo que “Ashta” también significaba “El fuego;” y así, a medida

que el sistema babilónico se fue desarrollando, Hestia o Vesta llegaron a ser consideradas

fácilmente como “el Fuego,” o como “la diosa del fuego.” Para la razón que

sugiere la idea de la madre-diosa como una Habitación, ver Apéndice, Nota I.

252 TAYLOR, Himnos Orficos: Himno a Vesta, p. 175. Aunque aquí se llama a Vesta

hija de Saturno, también se le identifica en todo el Panteón con Cibeles o Rea, la

esposa de Saturno.


121


Acerca de los Misterios. . . y el Culto al Hombre


diosa de la India, se llame “Sacti,” o “el Tabernáculo,”255 como

la que ejerce todo el poder del dios a quien ellos representan. Se

creía que en ella residía, como el Tabernáculo o Templo de Dios,

no sólo todo el poder, sino toda la gracia y toda la bondad. Se

consideraba que en ella se centraba toda cualidad de dulzura y

misericordia, y cuando la muerte hubo puesto fin al curso de su

vida, al tiempo que fue fabulada por haber sido deificada y transformada

en paloma,256 para expresar la dulzura celestial de su

naturaleza, se le llamó por el nombre de “D’Iuné,”257 o “la Paloma,”

o, sin el artículo, “Juno,” el nombre de la “reina del cielo”

de los romanos, que tiene el mismo significado; y bajo la forma

de una paloma fue adorada por los babilonios. A la paloma, el

símbolo preferido de esta reina deificada, se la representa usualmente

con una rama de olivo en el pico (Fig. 24), así como a ella

misma, en su forma humana, también se le ve llevando la rama

de olivo en la mano;258 y de esta forma de representarla, es muy

probable que provenga el nombre por el cual se le conoce usualmente

“Z’emir-amit,” que significa “la Portadora de la rama.”259

Cuando se representó a la diosa como la Paloma con la rama de

olivo, no puede haber duda de que el símbolo, en cierto modo,

hacía referencia a la historia del diluvio, pero en el símbolo ha-


253 Nota a los Himnos Orficos de TAYLOR, p. 156.

254 Para el culto de Saca con el carácter de Anaitis, es decir, Venus, ver CHESNEY,

Expedición al Eufrates, vol. I. p. 381.

255 KENNEDY y MOOR, passim. Un sinónimo para Saca, “un tabernáculo,” es

“Ahel,” que se pronunciaba “Ohel.” De la primera forma de la palabra parece derivarse

el nombre de la esposa del dios Buda, la cual es Ahalya en KENNEDY (pp.

246,256), y Ahilya en el Panteón de MOOR (p. 264). De igual manera parece derivarse

de la segunda forma el nombre de la esposa del patriarca de los peruanos, “Mama

Oëllo” (PRESCOTT, El Perú, vol. I. pp. 7,8). Los peruanos empleaban la palabra

Mama en el sentido oriental; Oëllo se emplea, con toda probabilidad, en el mismo

sentido.

256 DIODORO SICULO, lib. II. p. 76. En relación con esto, el lector de los clásicos

recordará el título de una de las fábulas la Metamorfosis de OVIDIO: “Semiramis en

columbam,” “Semíramis en una paloma” (Metam. IV.).

257 Dione, el nombre de la madre de Venus, aplicado frecuentemente a la misma

Venus, es evidentemente el mismo nombre que aparece aquí. Ovidio le aplica claramente

a la diosa de Babilonia el nombre de Dione, con el significado de Venus (Fastos,

lib. II. 461-464, vol. II. p. 113).

258 LAYARD, Nínive y Babilonia, p. 250.


122

Lo Que Usted Debe Saber


bía mucho más que un mero recordatorio de ese gran evento.

Una “rama,” como ya se ha demostrado, fue el símbolo del hijo

deificado, y cuando la madre deificada fue representada como

una Paloma, ¿cuál podía ser el significado de esta representación

sino sólo identificarla con el Espíritu de toda gracia, que

incubó, como paloma, sobre el abismo en la creación? En las

esculturas de Nínive, como lo hemos visto, las alas y la cola de

la paloma representaban al tercer miembro de la trinidad idólatra

de los asirios. Como confirmación de este parecer, debe decirse

que la “Juno” asiria, o la “Virgen Venus,” como se le llamaba,

se identificaba con el aire. Así, Julio Firmico dice: “Los

asirios y parte de los africanos desean que el aire tenga la supremacía

de los elementos, porque ellos han consagrado este mismo

elemento con el nombre de Juno, o la Virgen Venus.”260 ¿Por


Fig. 24


259 De Ze, “la” o “esa,” emir, “rama,” y amit, “portadora,” en femenino. – HESIQUIO,

sub voce, dice que Semíramis es el nombre de una “paloma silvestre.” La anterior

explicación del significado original del nombre de Semíramis como relacionado con

la paloma silvestre de Noé (pues evidentemente era silvestre, ya que una paloma

domesticada no hubiera servido para la prueba), puede explicar la aplicación de este

nombre a cualquier paloma silvestre por parte de los griegos.

260 FIRMICO, De Errore, cap. 4, p. 9.


qué se identificaba el aire de este modo con Juno, cuyo símbolo

era el de la tercera persona de la trinidad asiria? ¿Por qué?, pues

porque en Caldea la misma palabra que significa aire, también

significa “Espíritu Santo.” El conocimiento de esto explica ple-


La Paloma y la Rama de Olivo de la Juno Asiria


123

Acerca de los Misterios. . . y el Culto al Hombre


namente la aseveración de Proclo de que “Juno significa la procreación

del alma.”261 De quién sino del Espíritu de Dios podía

suponerse que tiene su origen el alma, el espíritu del hombre.

De acuerdo con este carácter de Juno como encarnación del Espíritu

de Dios, la fuente de la vida, y también como la diosa del

aire, así se le invoca en los Himnos Orficos:

“Oh, Juno real, de semblante majestuoso

Del aire formada, divina, reina bendita de Jove,

Entronizada en el seno del aire cerúleo;

La raza de los mortales es tu cuidado constante;

Los vientos refrescantes, sólo tu poder inspira

Que dan aliento a la vida, lo que desea toda vida;

Madre de las lluvias y los vientos, sólo de ti

Provienen todas las cosas, y la vida mortal es conocida;

Todas las especies muestran tu naturaleza divina,

Y es tuyo solamente el predominio universal,

Con sonoras ráfagas de viento el mar se inquieta

Y las fluctuantes olas rugen cuando tú las agitas.”262

Así, pues, la reina deificada, al tiempo que era considerada en

todos los aspectos como una verdadera mujer, era adorada como

la encarnación del Espíritu Santo, el Espíritu de la paz y del amor.

En el templo de Hierápolis, en Siria, había una estatua famosa

de la diosa Juno, a la que adoraban multitudes procedentes de

todas partes. La diosa estaba ricamente vestida, sobre su cabeza

tenía una paloma de oro, y se le llamaba por un nombre peculiar

del país, “Seméion.”263 ¿Cuál es el significado de Seméion?


261 PROCLO, lib. VI. cap. 22, vol. II. p. 76.

262 TAYLOR, Himnos Orficos, p. 50. Todo lector de los clásicos debe saber de la

identificación de Juno con el aire. Sin embargo, lo siguiente no debe desecharse,

pues es más ilustrativo todavía del tema de Proclo: “La gradación de Juno, nuestra

señora soberana, empezando en lo alto, penetra hasta la última de las cosas, y su parte

en la región sublunar es el aire; porque el aire es un símbolo del alma, según lo cual

también al alma se le llama espíritu, pneuma.” – PROCLO, Ibid. p. 197.


124

Lo Que Usted Debe Saber


Evidentemente es “la Habitación,”264 y la “paloma de oro” en su

cabeza muestra claramente quién era el que se suponía que habitaba

en ella: el Espíritu de Dios precisamente. Cuando se le

confirió tan trascendental dignidad, cuando se le atribuyeron tan

atractivas características, y cuando, además de todo esto, sus

imágenes la presentaban ante los ojos de los hombres como la

Venus Urania, “la Venus del cielo,” la reina de la belleza que le

aseguraba a sus adoradores la salvación, al paso que daba rienda

suelta a toda pasión impía y a todo apetito depravado y sensual,

no sorprende que ella fuera entusiastamente adorada en todas

partes. Con el nombre de “Madre de los dioses,” la diosa reina

de Babilonia llegó a ser un objeto de culto casi universal. “La

Madre de los dioses,” dice Clérico, “era adorada por los persas,

los asirios, y todos los reyes de Europa y de Asia, con la más

profunda veneración religiosa.”265 Tácito proporciona evidencia

en el sentido de que la diosa babilónica era adorada en el

corazón de Alemania,266 y César, cuando invadió a Gran Bretaña,

encontró que los sacerdotes de esta misma diosa, conocidos

por el nombre de druidas, habían estado allí antes que él.267

Heródoto testifica, por medio de su conocimiento personal que,

en Egipto, esta “reina del cielo” era “la más grande y la más

adorada de todas las divinidades.”268 Dondequiera que se introdujo

su culto, es asombroso el poder fascinante que ejerció. En

verdad, podría decirse que las naciones se habían “embriagado”


263 BRYANT, vol. III. p. 145.

264 De Ze, “esa,” o “la gran,” y “Maaon,” o Maïon, “una habitación,” que en dialecto

jónico, en el cual escribió Luciano al describir la diosa, se convertiría naturalmente

en Meïon.

265 JOHANES CLERICO, La Filosofía Oriental, lib. II., Los Persas, cap. 9, vol. II.

p. 340.

266 TACITO, Germania, IX. tom. II. p. 386.

267 CESAR, De Bello Gallico, lib. VI. cap. 13, p. 121. Se cree que el nombre druida

se derivó del griego Drus, roble, o del céltico Deru, que tiene el mismo significado;

pero, obviamente, esto es un error. En Irlanda, druida es Droi, y en Gales, Dryw; y se

encontrará que la relación de los druidas con el roble era debida más a la similitud de

su nombre con el del roble, que porque ellos hubieran derivado su nombre de él. El

sistema druida era evidentemente en su totalidad igual al sistema babilónico. Dionisio

nos informa los ritos de Baco eran celebrados debidamente en las Islas Británicas

(Periergesis, v. 565, p. 29), y Estrabón cita a Artemidoro para demostrar que, en una


125

Acerca de los Misterios. . . y el Culto al Hombre


con el vino de sus fornicaciones. En particular, así se embriagaron

intensamente los judíos en tiempos de Jeremías, quienes

bebiendo la copa de su vino se hechizaron de tal modo con su

culto idólatra que, aun después de que Jerusalén fue incendiada

y la tierra desolada por esto mismo, no fue posible convencerlos

de que abandonaran su culto. Mientras vivieron en Egipto como

exiliados abandonados, a pesar de ser advertidos por Dios contra

el paganismo que los rodeaba, se entregaron de tal modo a

esta forma de idolatría al igual que los mismos egipcios. Jeremías

fue enviado por Dios para anunciar Su ira contra ellos si

continuaban adorando a la reina del cielo, pero Sus advertencias

fueron en vano. “Entonces,” dice el profeta, “todos los que sabían

que sus mujeres habían ofrecido sahumerios a dioses ajenos,

y todas las mujeres que estaban presentes, una gran concurrencia,

y todo el pueblo que habitaba en tierra de Egipto, en

Patros, respondieron a Jeremías, diciendo: La palabra que nos

has hablado en nombre del SEÑOR, no oímos de ti; antes pondremos

ciertamente por obra toda palabra que ha salido de nuestra

boca, para ofrecer sahumerios a la reina del cielo, y derramándole

libaciones, como hemos hecho nosotros y nuestros padres,

nuestros reyes y nuestros príncipes, en las ciudades de Judá

y en las plazas de Jerusalén, y fuimos llenos de pan, y estuvimos

alegres, y nunca vimos mal.” (Jeremías 44:15-17). Así lo hicieron

los judíos, el propio pueblo de Dios, emulando con los egipcios

en su devoción a la reina del cielo.

El culto de la madre-diosa con el hijo en sus brazos, siguió siendo

observado en Egipto hasta la llegada del cristianismo. Si el


isla cercana a Gran Bretaña, se veneraba a Ceres y Proserpina con ritos similares a los

de Samotracia.– (lib. IV. p. 190). Se verá por lo dicho sobre la druídica Ceridwen y su

hijo (ver Capítulo Cuarto, Sección III), que había una gran correspondencia entre el

carácter de ella y el de la gran madre diosa de Babilonia. Así era el sistema; y el

nombre Dryw, o Droi, dado a los sacerdotes, concuerda exactamente con ese sistema.

El nombre de Zero dado en hebreo o en caldeo primitivo al hijo de la gran reina diosa,

en el caldeo posterior se convirtió en “Dero.” Como ocurrió en casi todas las religiones,

al sacerdote de Dero se le dio el nombre de su propio dios y, por tanto, se comprueba

así que el muy conocido nombre de “Druida” significa sacerdote de “Dero,”

la “simiente” prometida de la mujer. Evidentemente, las clásicas hamadríadas fueron,

de igual manera, sacerdotisas de “Hamed-dero,” “la simiente deseada,” es decir,

“el deseo de todas las naciones.”

268 HERODOTO, Historia, lib. II. cap. 66, p. 117, D.


126

Lo Que Usted Debe Saber


Evangelio hubiera entrado con fuerza en la masa popular, el culto

de esta madre-diosa se habría extinguido. Al común de la

gente, el Evangelio sólo les llegó de nombre. Por tanto, en lugar

de que la diosa babilónica fuese echada fuera, en muchísimos

casos sólo se le cambió el nombre. Así fue llamada la Virgen

María que, con su Hijo, fue adorada con el mismo sentimiento

idólatra por los cristianos confesos, como lo fue anteriormente

por los paganos declarados y reconocidos. La consecuencia de

esto fue que, cuando en el año 325 D.C., el Concilio de Nicea se

congregó para condenar la herejía de Arrio, que negaba la verdadera

divinidad de Cristo, herejía que fue condenada ciertamente,

pero no sin la ayuda de los hombres, que dieron claras

muestras del deseo de elevar a la criatura al nivel del Creador, al

poner a la madre-Virgen hombro a hombro con su Hijo. En el

Concilio de Nicea, dice el autor de “Nimrod,” “Los de la sección

melchita,” es decir, los representantes del así llamado cristianismo

egipcio, “sostuvieron que había tres personas en la Trinidad:

El Padre, la Virgen María, y el Mesías, el Hijo de ellos.”269

Con respecto a este hecho asombroso, producido por el Concilio

niceo, el padre Newman habla exultantemente de estas decisiones

que propendían a la glorificación de María. “Así,” dice él,

“la controversia dio comienzo a un debate que no estaba previsto.

Se descubrió una nueva esfera, si así podemos decir, en los

reinos de la luz para la cual la Iglesia no había designado todavía

su ocupante.” Así, hubo un prodigio en el Cielo; se vio elevarse

un trono muy por encima de todos los poderes creados,

mediador, intercesorio, un título arquetípico, una corona que

brillaba como la estrella de la mañana, una gloria procedente del

trono eterno que se vestía de pureza como los cielos, y un cetro

que se elevaba por encima de todo. ¿Y quién era el heredero

predestinado de esa mejestad? ¿Quién era ese portento y cuál

era su nombre? La madre del amor perfecto, y la veneración y

la esperanza santa, enaltecida como una palma de Engadi, y como

un rosal de Jericó, creada desde el principio, antes que el mundo,

en los designios de Dios, y en Jerusalén estaba su poder. La


269 Nimrod, III. p. 329, citado en La Revista Trimestral de la Profecía, julio, 1852, p.

244.


127


Acerca de los Misterios. . . y el Culto al Hombre


visión tiene su fundamento en el Apocalipis: ‘Una mujer vestida

de sol, con la luna debajo de sus pies, y sobre su cabeza una

corona de doce estrellas.’”270 “Los seguidores de María,” añade,

“no sobrepasaron la verdadera fe, a menos que los que blasfeman

de su Hijo lleguen hasta eso. La Iglesia de Roma no es

idólatra, salvo que el arrianismo sea la ortodoxia.”271 Esta es la

verdadera poesía de la blasfemia. También conlleva un tema de

discusión; pero, ¿qué valor tiene ese tema de discusión? Simplemente

su valor es éste: que si se acepta que Cristo es verdadera

y propiamente Dios, y es digno de honores divinos, Su madre,

de la cual El solamente obtuvo Su humanidad, debe aceptarse

que sea igual, debe ser elevada muy por encima del nivel de

todas las criaturas, y ser adorada como participante de la Divinidad.

La divinidad de Cristo se sostiene o se cae con la divinidad

de Su madre. Así era el papado en el siglo diecinueve; más aún,

así es el papado en Inglaterra. Ya se sabía que el papado era

atrevido en sus declaraciónes en el exterior; que en Lisboa se

vería una iglesia con estas palabras grabadas en su fachada: “A

la virgen diosa de Loreto, la estirpe italiana devota de su DIVINIDAD,

ha dedicado este templo.”272 Pero, ¿cuándo hasta ahora

se había oído antes tal lenguaje en Gran Bretaña? Esto, sin embargo,

apenas es la reproducción exacta de la doctrina de la antigua

Babilonia con respecto a la gran madre-diosa. Entonces, la

Madona de Roma es solamente la Madona de Babilonia. La

“Reina del Cielo” de uno de los sistemas, es la misma “Reina

del Cielo” del otro. La diosa adorada en Babilonia y en Egipto

como el Tabernáculo o la Habitación de Dios, es idéntica a aquella

que, con el nombre de María, es llamada por Roma “la CASA

consagrada a Dios,” “la Morada majestuosa,”273 “la Mansión de

Dios,”274 “el Tabernáculo del Espíritu Santo,”275 “el Templo de


270 NEWMAN, Development, pp. 405,406. El lector inteligente verá a primera vista

lo absurdo de aplicar esta visión de la “mujer” del Apocalipsis a la Virgen María.

Juan declara expresamente que lo que él vio era una señal o símbolo (semeion). Si

aquí la mujer es una mujer simbólica, la mujer que se sienta sobre las siete colinas

debe serlo igualmente. En ambos casos, “la mujer” es un “símbolo.” “La mujer”

sobre las siete colinas es el símbolo de la iglesia falsa; la mujer vestida de sol, es la

Esposa, la iglesia verdadera, la esposa del Cordero.

271 Ibid.

272 Diario del Profesor GIBSON, vol. I. p. 464.


128

Lo Que Usted Debe Saber


la Trinidad.”276 Posiblemente haya alguien que pueda sentirse

inclinado a defender tal lenguaje, diciendo que las Escrituras

hacen que cada creyente sea un templo del Espíritu Santo y, por

tanto, ¿qué mal puede haber en hablar de la Virgen María que,

incuestionablemente, fue un santo de Dios, con tales nombres, o

con nombres que signifiquen algo parecido? Es verdad, indudablemente,

que Pablo dice en (1 Corintios 3:16): “¿No sabéis que

sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?”

Esto no solamente es verdad, sino una gran verdad y una

bendición – una verdad que acrecienta todo solaz cuando se la

disfruta, y saca el aguijón de toda congoja que llega, y para que

todo cristiano verdadero tenga mayor o menor experiencia de lo

que está contenido en estas palabras del mismo apóstol (2 Corintios

6:16): “Vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo:

Habitaré y andaré entre ellos, y seré su Dios, y ellos serán mi

pueblo.” También debe aceptarse, y aceptarse alegremente, que

esto implica ser la morada de todas las Personas de la gloriosa

Divinidad; porque el Señor Jesús ha dicho (Juan 14:23): “El que

me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos

a él, y haremos con él morada.” Pero aun cuando aceptemos

esto, encontraremos, al examinarlo, que las ideas del papado y

de las Escrituras, transmitidas por estas expresiones, aunque aparentemente

similares, son esencialmente diferentes. Cuando se

dice que el creyente es “templo de Dios” o templo del Espíritu

Santo, el significado es: “Que habite el Cristo por la fe en vuestros

corazones” (Efesios 3:17). Pero cuando Roma dice que María

es “el Templo” o “el Tabernáculo de Dios,” el significado es

exactamente el mismo del término pagano, es decir, que la unión

entre ella y la Divinidad es una unión semejante a la unión

hipostática entre la naturaleza divina y la naturaleza humana de


273 El Manual Dorado, vol. II. p. 271. La palabra usada aquí, en el latín de esta obra,

por “morada” es puro caldeo, “Zabulo,” que viene del mismo verbo que Zabulón

(Génesis 30:20), el nombre que le dio Lea a su hijo, cuando dijo: “Ahora morará

conmigo mi marido.”

274 Pancarpium Marioe, p. 141.

275 El Jardín del Alma, p. 488.

276 El Manual Dorado, vol II. p. 272.


129


Acerca de los Misterios. . . y el Culto al Hombre


Cristo. La naturaleza humana de Cristo es el Tabernáculo de

Dios, por cuanto la naturaleza divina ha encubierto su gloria de

tal modo, asumiendo nuestra naturaleza, que podemos acercarnos

al Espíritu de Dios sin terrible temor. Juan se refiere a esta

gloriosa verdad cuando dice: “Y aquella Palabra fue hecha carne,

y habitó (literalmente, se hizo Tabernáculo) entre nosotros; y

vimos su gloria, gloria como del Unigénito del Padre, lleno de

gracia y de verdad.” En este sentido, Cristo, el hombre-Dios es

el único “Tabernáculo de Dios.” Es precisamente en este sentido

en el que Roma llama a María “el Tabernáculo de Dios” o “el

Tabernáculo del Espíritu Santo.” Así lo dice el autor de una

obra papista dedicada a la exaltación de la Virgen María, en la

cual todos los títulos y las prerrogativas privativos de Cristo se

le dan a María: “He aquí que el tabernáculo de Dios, la mansión

de Dios, la habitación, la ciudad de Dios está con los hombres, y

en los hombres y para los hombres, para su salvación, y su exaltación

y su glorificación eterna.... ¿Hay algo más claro que esta

verdad de la santa iglesia? ¿Y también algo igualmente verdadero

del más santo sacramento del cuerpo del Señor? ¿Está (verdaderamente)

en cada uno de nosotros en cuanto que seamos

verdaderamente cristianos? Indudablemente; pero tenemos que

meditar sobre este misterio (mientras existimos) y de una manera

especial en la santísima Madre de nuestro Señor.”277 Luego,

el autor, después de empeñarse en demostrar que “María es justamente

considerada como el Tabernáculo de Dios con los hombres,”

y que en un sentido especial, en un sentido diferente de

aquel en que todos los cristianos son el “templo de Dios,” continúa

con expresa referencia a ella en este carácter del Tabernáculo:

“Grande en verdad es el beneficio, singular es el privilegio

de que el Tabernáculo de Dios estuviera con los hombres, y EN

EL CUAL los hombres pueden acercarse con seguridad al Dios

hecho hombre.”278 Aquí toda la gloria mediadora de Cristo como

el hombre-Dios, en quien reside corporalmente toda la plenitud

de la Divinidad, se le da a María o, al menos, es compartida con

ella. Las citas anteriores se han tomado de una obra publicada


277 Pancarpium Mariae, o Marianum, pp. 141, 142.

278 Ibid. p. 142.


130


Lo Que Usted Debe Saber


hace más de dos siglos. ¿El papado se ha enmendado desde

entonces? ¿Se ha arrepentido? No, por el contrario. La cita ya

hecha del padre Newman es prueba de esto, pero todavía hay

una prueba más contundente. En una obra publicada recientemente

se manifiesta más claramente aún la misma idea. En tanto

que María es llamada “la CASA consagrada a Dios” y el “TEMPLO

de la Trinidad,” el siguiente versículo y la respuesta mostrarán

en qué sentido se le considera como el templo del Espíritu

Santo: “V. Ipse [deus] creavit illam in Spiritu Sancto. R. Et

EFFUDIT ILLAM inter omnia opera sua. V. Domina,

exaudi...etc,” lo cual quiere decir esto: “P. El mismo Señor la

creó en el Espíritu Santo. R. Y la derramó en medio de todas sus

obras. V. Oh, Señora, oye... etc.”279 Este asombroso lenguaje

quiere decir claramente que María se identifica con el Espíritu

Santo, cuando se dice de ella que es derramada “en medio de

todas” las obras de Dios, y que, como lo hemos visto, fue exactamente

la misma forma en que la Mujer fue considerada como

el “Tabernáculo” o la Casa de Dios por los paganos. ¿Dónde se

emplea tal lenguaje con respecto a la Virgen? No en España, ni

en Austria; no en los lugares ignorantes de la Europa continental,

sino en Londres, la sede y el centro de la cultura del mundo.

Los nombres dados por el papado a María no tienen ni sombra

de fundamento en la Biblia, sino que se fundamentan todos en la

idolatría babilónica. Sí, el aspecto y las características de las

Madonas romanas y babilónicas son los mismos. Hasta tiempos

recientes cuando Rafael se apartó, de algún modo, de la senda

trillada, no había nada de judío y ni siquiera de italiano en las

Madonas romanas. Esos cuadros o esas imágenes de la Virgen

Madre, hechos con el propósito de representar a la madre de

nuestro Señor, bien podían haber sido vaciadas en un molde o en

el otro. Pero no fue así. En una tierra de bellezas de ojos y de

cabellos negros, siempre se representó a las Madonas con ojos

azules y cabellos rubios, rasgos completamente diferentes a los

judíos, como los que se supondría naturalmente que correspondían

a la madre de nuestro Señor, sino con aquellos que con-


279 El Manual Dorado, p. 649. Esta obra tiene el imprimatur de “Nicolás, Obispo de

Melipótamo,” ahora Cardenal Wiseman.


131


Acerca de los Misterios. . . y el Culto al Hombre


cuerdan precisamente con los que toda la antigüedad atribuyó a

la reina-diosa de Babilonia. En casi todas partes la gran diosa ha

sido descrita con cabello dorado o rubio, por lo cual debe haber

sido un magnífico prototipo al cual todas debían ajustarse. “Flava

Ceres,” la “Ceres de cabellos rubios” podía no haber tenido ninguna

trascendencia en esta discusión si se hubiese quedado sola,

porque podría haberse supuesto, en ese caso, que el epíteto de

“cabellos rubios” se había tomado del trigo que se suponía estaba

bajo su custodia. Pero a muchas otras diosas se les ha aplicado

el mismo epíteto. A Europa, a quien Júpiter raptó tomando la

forma de un toro, se le llamaba “la Europa de cabellos rubios.”280

Homero llama a Minerva “Minerva, la de ojos azules,”281 y Ovidio

la llama “la de cabellos rubios.”282 Anacreonte se dirige a la

Diana cazadora, a quien se identificaba usualmente con la luna,

como “la hija de cabellos rubios de Júpiter,”283 un título que la

pálida faz de la luna plateada seguramente que no hubiera sugerido

nunca. Teócrito describe a Dione, la madre de Venus, como

de “cabellos rubios.”284 A la luna misma se le llamaba frecuentemente

como la “Aurea Venus,” la “Venus dorada.”285 A

Lakshmi, la diosa hindú, la “Madre del Universo” se la describe

como de “tez dorada.”286 A Ariadna, la esposa de Baco, se le

llamó “Ariadna la de cabellos rubios.”287 Dryden se refiere así a

su cabello dorado o rubio:

“Donde se agitan las fuertes olas en el puerto de Dian,

Se encontraba abandonada la rubia Ariadna;

Allí de dolor enferma y frenética de desesperación,

Rasga su vestido y se arranca sus cabellos rubios.”288


280 OVIDIO, Fastos, lib. V. l. 609, tom. III. p. 330.

281 La Ilíada, lib. V. v. 420, tom. I. p, 205.

282 OVIDIO, Tristium, lib. I; Elegías, p. 44; Fastos, lib. VI. v. 652, tom. III. p.387.

283 ANACREONTE, Odas, IX. p. 204.

284 Idilio VII. v. 116, p. 157.

285 HOMERO, La Ilíada, lib. V. v. 427.

286 Investigaciones Asiáticas, vol. XI. p. 134.


132

Lo Que Usted Debe Saber


Medusa, la gorgona, antes de su transformación, al tiempo que

era celebrada por su belleza, también lo era por sus cabellos dorados:

“Una vez, Medusa tuvo encantos; para ganar su amor

Una multitud rival de amantes ansiosos competían,

Los que la habían visto, nunca reconocieron la huella

De los más cambiantes rasgos de un hermoso rostro;

Pues ante todo admiraban la luenga cabellera

En rizos dorados ondulada, y luciendo donairosa.”289

La sirena, que tanto figura en los relatos románticos del norte, y

que fue tomada evidentemente de la historia de Atergatis, la diosa

en forma de pez de Siria, que se creía que era la madre de

Semíramis, fue identificada algunas veces con la misma

Semíramis, y se le describía con cabellos rubios.290 La introducción

de los “Cuentos Daneses” de Hans Andersen dice que la

sirena escandinava “es rubia y de cabello dorado, y toca muy

dulcemente un instrumento de cuerdas.”291 “Se la ve frecuentemente

sentada en la superficie de las aguas, peinando su largo

cabello dorado con un peine de oro.”292 Incluso cuando Ator, la

Venus de Egipto, era representada como una vaca, para indicar

sin duda la tez de la diosa, la cabeza y el cuello de la vaca que la

representaba eran dorados.293 Por tanto, cuando se sabe que en

Italia las más famosas pinturas de la Virgen Madre la representan

como de tez blanca y con cabellos dorados, y cuando hoy


287 HESIODO, Teogonía, v. 947, p. 74.

288 Mitología Pagana Ilustrada, p. 58.

289 Ibid. p. 90.

290 LUCIANO, De Dea Syria, vol. III. pp. 460,461. El nombre mencionado por

Luciano es Derketo, pero es bien sabido que Derketo y Atergatis son lo mismo.

291 Cuentos Daneses, p. 30.


133


Acerca de los Misterios. . . y el Culto al Hombre


día, de un extremo a otro de Irlanda, la Virgen está representada

invariablemente de la misma manera, ¿quién puede rechazar la

conclusión de que ella debe haber sido representada así sólo

porque ha sido copiada del mismo prototipo, tal como lo fueron

las divinidades paganas?

No es solamente la semejanza en la tez, sino también en los rasgos.

Los rasgos judíos se destacan dondequiera y tienen un carácter

particularmente propio. Pero las Madonas originales no

solamente no tienen en absoluto forma o rasgos judíos, sino que

aquellos que las han comparado con las Madonas babilónicas

encontradas por Sir Robert Ker Porter entre las ruinas de

Babilonia, se han declarado completamente de acuerdo a este

respecto, así como en cuanto al color de la tez.294

Todavía hay otra característica notable de estas pinturas, digna

de observarse, y es la aureola o círculo peculiar de luz que circunda

frecuentemente la cabeza de la Madona romana. Con este

mismo círculo se circundan frecuentemente las cabezas de las

así llamadas imágenes de Cristo. ¿De dónde pudo haberse originado

tal invención? En el caso de nuestro Señor, si Su cabeza

hubiera sido circundada solamente por rayos, podría haber habido

algún pretexto para decir que eso se había tomado de la narración

evangélica donde se dice que, en el monte sagrado, Su

rostro se volvió resplandeciente de luz. Pero, ¿dónde en todo el

ámbito de las Escrituras hemos leído alguna vez que Su cabeza

estuviera circundada por un disco o círculo de luz? Sin embargo,

lo que será buscado en vano en la Palabra de Dios, se encuentra

en las representaciones artísticas de los grandes dioses y

diosas de Babilonia. El disco y, particularmente, el círculo fue

el símbolo bien conocido de la divinidad del Sol, y figuraron

ampliamente en el simbolismo del Oriente. Con el disco o con

el círculo se circundaba la cabeza de la divinidad del Sol. Lo

mismo ocurría en la Roma pagana donde, Apolo, el hijo del Sol,

era representado frecuentemente de esta manera. La diosa que


292 Ibid. p. 37.

293 HERODOTO, lib. II. p. 158, y WILKINSON, vol. I., Nota a la p. 128.

294 H.J. JONES, en La Revista Trimestral de la Profecía, Octubre, 1852, p. 331.


134

Lo Que Usted Debe Saber


pretendía tener parentesco con el Sol, tenía derecho igualmente

a ser adornada con el nimbo o círculo luminoso. De Pompeya

tomamos una representación de Circe, “la hija del Sol” (Ver Fig.

25), con su cabeza circundada por un círculo, de la misma manera

en que hoy está circundada la cabeza de la Madona romana.

Que cualquiera compare el nimbo que circunda la cabeza de Circe

con el que rodea la cabeza de la Virgen papal, y verá cuán exactamente

se corresponden.295

Posiblemente, cualquiera podría creer que todas estas coincidencias

pudieran ser accidentales. Por supuesto, si alguna vez

la Madona hubiera representado tan exactamente a la Virgen

María que jamás se hubiera justificado la idolatría. Pero cuando

es evidente que la diosa tenida como cosa sagrada en la Iglesia

papal para la suprema adoración de sus seguidores, es la misma


Fig. 25


Circe, La Hija del Sol


135


Acerca de los Misterios. . . y el Culto al Hombre


reina babilónica que ensalzó a Nimrod, o a Nino “el Hijo” como

rival de Cristo, y que en su propia persona fue la encarnación de

toda clase de libertinaje, ¡qué horrible carácter impuro imprime

esto a la idolatría romana! ¿Qué aprovechará atenuar el horrible

carácter de esa idolatría, diciendo que el hijo que ella presenta

para la adoración tiene el nombre de Jesús? Cuando se le adoraba

con su hijo en la Babilonia antigua, a ese hijo se le daba un

nombre tan propio para Cristo, tan distintivo de Su glorioso carácter,

como el nombre de Jesús. Se le llamaba “Zero-ashta,”

“la simiente de la mujer.” Pero eso no impidió que la ardiente

ira de Dios se dirigiera contra aquellos que adoraron esa “imagen

del celo, la que provoca a celos”296 en la antigüedad. Ni

puede el hecho de darle el nombre de Cristo al niño que está en

los brazos de la Madona romana, hacer que la “imagen del celo”


295 La explicación del anterior grabado (Fig. 26) se da de la siguiente manera en

Pompeya, vol. II. pp. 91,92: “Una de ellas [de las pinturas] está tomada de La Odisea,

y representa a Ulises y a Circe, en el momento en que el héroe, después de haber

bebido impunemente la copa hechizada [es bien sabido que Circe tenía una ‘copa de

oro’ lo mismo que la Venus de Babilonia] por la virtud del antídoto que le había dado

Mercurio, sacó su espada y avanzó para vengar a sus compañeros,” quienes habían

bebido de la copa de ella y habían sido convertidos en cerdos. Aterrorizada, la diosa

se somete en el acto, como lo describe Homero, siendo el mismo Ulises el narrador:

“‘Por tanto, busca la pocilga y revuélcate allí con tus amigos,’

Dijo ella, yo saqué de junto a mi muslo

Mi afilada cimitarra, y con mirada asesina,

Me arrojé sobre ella quien, con un agudo grito de temor,

Se precipitó debajo de mi arma levantada y se abrazó a mis rodillas,

Y con alados y doloridos acentos, así empezó a decir:

‘Di, quién eres tú....’” COWPER, La Odisea, X. 320. “Esta pintura,” añade

el autor de Pompeya, “es notable por enseñarnos el origen de esa detestable e insignificante

gloria que circunda a menudo la cabeza de los santos.... Esta gloria fue llamada

nimbo, o aureola, y Servio la definía como ‘el fluido luminoso que rodea las cabezas

de los dioses.’ (En La Eneida, lib. II. v. 616, vol. I. p. 165). Ella le corresponde

con particular propiedad a Circe, como hermana del Sol. Los emperadores, con su

acostumbrada modestia, se apropiaron de ella como insignia de su divinidad, y bajo

este respetable patrocinio pasó, como muchas otras supersticiones y costumbres paganas,

al uso de la Iglesia.” Aquí los emperadores tuvieron algo más que una mediana

participación de la culpa debida a ellos. Pero no fueron tanto los emperadores los

que trajeron la “superstición pagana” a la Iglesia, como lo hizo el Obispo de Roma.

Ver el Capítulo Séptimo, Sección II.

296 Ezequiel 8:3. Se ha especulado mucho sobre lo que podría ser esta “imagen del

celo.” Pero cuando se sabe que la gran característica de la idolatría antigua fue precisamente

el culto de la Madre y el niño, y que el niño es el Hijo de Dios encarnado,

todo se aclara. Compárese los versículos 3 y 5 con el versículo 14, y se verá que las

mujeres “endechando a Tamuz,” estaban llorando justo al lado de la imagen del celo.


136


Lo Que Usted Debe Saber


sea menos ofensiva para el Altísimo, menos a propósito para

provocar Su supremo desagrado, cuando es evidente que ese niño

es adorado como el hijo de aquella que fue adorada como la

Reina del Cielo, con todos los atributos de la divinidad y que, al

mismo tiempo, era la “Madre de las prostitutas y de las abominaciones

de la tierra.” En todo caso, el Señor abomina el culto

de las imágenes; pues un culto de esta naturaleza debe ser particularmente

aborrecible para Su Espíritu Santo. Si los hechos

que he aducido son verdaderos, ¿sorprende acaso que tan terribles

amenazas dirigidas en la Palabra de Dios contra la apostasía

romana, y que las copas de esa tremenda ira estén destinadas a

ser derramadas sobre su cabeza culpable? Si esto es cierto (y

contradígalo quien pueda hacerlo), ¿quién se arriesgaría a defender

a la Roma papal, o llamarla Iglesia cristiana? ¿Habrá

alguien que tema a Dios y que lea estas líneas, que no admita

que solamente el paganismo pudo haber inspirado una doctrina

como la sostenida por los melchitas en el Concilio niceno, en el

sentido de que la Santísima Trinidad estaba formada por “el Padre,

la Virgen María, y el Mesías, el hijo de ellos”?297 ¿Habrá

alguien que no se estremezca de horror ante tal idea? Entonces,

¿qué diría el lector de una Iglesia que enseña a sus hijos a adorar

una Trinidad como la contenida en los siguientes versos?:


“Corazón de Jesús, te adoro;

Corazón de María, te imploro;

Corazón de José, puro y justo;


EN ESTOS TRES CORAZONES pongo mi confianza.”298


Si esto no es paganismo, ¿qué otra cosa puede recibir tal nombre?

Sin embargo, esta es la Trinidad que ahora se les está enseñando

a adorar a los niños católico-romanos de cierta edad, en

Irlanda, y que se presenta como el gran objeto de devoción a los

seguidores del papado en los últimos textos de instrucción

catequística. El manual que contiene estas afirmaciónes apare-


297 Revista Trimestral de la Profecía, julio, 1852, p. 244.


137


Acerca de los Misterios. . . y el Culto al Hombre


298 Lo que todo cristiano debe saber y hacer, por el Rev. J. FURNISS. Publicado por

James Duffy, Dublín. La edición de este manual del papado citado arriba, además de

la blasfemia, contiene los principios más inmorales al enseñar claramente la inocuidad

del engaño, si solamente se mantiene dentro de los límites debidos. Con respecto a

esto, si se hubiera levantado un gran clamor contra él, creo que esta edición habría

sido sacada de la circulación general. Sin embargo, la autenticidad del pasaje citado

antes, está fuera de toda discusión. Yo mismo recibí en Liverpool, enviada por un

amigo, una copia de la edición que contenía estas palabras que ahora están en mi

posesión, habiéndolas visto antes en una copia que tenía el Pastor Richard Smyth de

Armagh. Sin embargo, no es en Irlanda solamente donde se exhibe tal trinidad para la

adoración de los romanistas. En una tarjeta u hoja volante, publicada por los sacerdotes

papistas de Sunderland, que ahora tengo ante mí, con el encabezamiento de “Servicio

Pascual, Iglesia de Santa María, Bishopwearmouth, 1859,” hay la siguiente 4ª

amonestación para los “queridos cristianos” a quienes va dirigida:

4. Y no olvide nunca los actos de un buen cristiano, recomendados a usted con tanta

frecuencia durante la renovación de la misión.

Alabados sean Jesús, María y José.


Jesús, María y José, os entrego mi corazón, mi vida y mi alma.

Jesús, María y José, socorredme siempre; y en mi última agonía,

Jesús, María y José, recibid mi último suspiro. Amén.


Para inducir a los seguidores de Roma a realizar este “acto de un buen

cristiano” se ofrece un incentivo. En la página 30 del Manual de Furniss, ya mencionado,

bajo el título de “Precepto de Vida,” se encuentra el siguiente pasaje: “Por la

mañana, antes de levantarse, haga la señal de la cruz, y diga, Jesús, María y José, os

entrego mi corazón y mi alma. (Cada vez que usted diga esta oración, tendrá una

indulgencia de 100 días, que usted puede darle a las almas del Purgatorio).” Debo

añadir que el título del libro de Furniss, dado arriba, es el título de la copia del Sr.

Smyth. El título de la copia que yo poseo es “Lo que todo cristiano debe saber.”

Londres: Richardson & Son, 147 Strand. Ambas copias tienen por igual las palabras

blasfemas dadas en el texto, y ambas tienen el “Imprimatur” de “Paulus Cullen.”


ce con la expresión “Imprimatur” de Paulus Cullen, el arzobispo

papal de Dublín. En el mismo sentido en que lo hace Roma, así

lo hacían los paganos babilónicos, así lo hacían los egipcios, así

lo hacen actualmente los hindúes. Todos éstos admitían una trinidad;

pero, ¿adoraban ellos al Dios, Trino y Uno, al Rey eterno,

Inmortal e Invisible? Y, con tal evidencia ante sus ojos, ¿dirá

alguien que Roma sí hace esto? ¿Habrá entonces seguridad en

ella? ¡Fuera, entonces, con el engaño mortal! Alguna vez pudo

haber un paliativo para aceptar algo de su doctrina; pero todos

los días se está revelando, cada vez más, en su verdadero carácter

el “Gran Misterio.”


138


Lo Que Usted Debe Saber


“Y en su frente un nombre escrito:


MISTERIO,

BABILONIA LA GRANDE:

MADRE DE LAS FORNICACIONES

Y DE LAS ABOMINACIONES

DE LA TIERRA”

(Apocalipsis 17 :5).


Acerca de los Misterios. . . y el Culto al Hombre


139


CAPITULO II


EL CARACTER DISTINTIVO

DE LOS DOS SISTEMAS


Al aportar pruebas del carácter de la Iglesia papal, el primer punto

para solicitar la atención del lector es el carácter de MISTERIO

que se atribuye tanto al sistema romano moderno como al sistema

de la Babilonia antigua. Al gigantesco sistema de corrupción

moral y de idolatría descrito en la Biblia bajo el emblema

de una mujer con un “CALIZ DE ORO EN SU MANO” (Apocalipsis

17:4), “y los que moran en la tierra se han embriagado con el

vino de su fornicación” (Apocalipsis 17:2; 18:3), se le llama en forma

divina “MISTERIO, Babilonia La Grande” (Apocalipsis 17:5).

Ese “MISTERIO de iniquidad” de Pablo, descrito en 2

Tesalonicenses 2:7, tiene su duplicado en la Iglesia de Roma, de

lo cual ningún hombre de mente pura, que haya examinado cuidadosamente

el asunto, puede dudar fácilmente. Esa fue la impresión

causada por tal motivo en la mente de Sir Matthew Hale,

buen juez de evidencia, quien solía decir que si la descripción

apostólica se inscribiera con el toque público de “somatén,” le

sería dado a cualquier guardia del reino ver, dondequiera que se

encontrase, al Obispo de Roma, como cabeza de ese “MISTERIO

de iniquidad.” Ahora, como el sistema aquí descrito se caracteriza

igualmente por el nombre de “MISTERIO,” se podría

presumir que ambos pasajes bíblicos se refieren al mismo sistema.

Pero el lenguaje aplicado a la Babilonia del Nuevo Testamento,

hace que nos volvamos naturalmente hacia la Babilonia

del mundo antiguo. Como la mujer del Apocalipsis tiene en su

mano un CALIZ con el cual intoxica a las naciones, así ocurrió

con la antigua Babilonia. De esa Babilonia, mientras ella se

encontraba en toda su gloria, el Señor, por medio del profeta

Jeremías, habló así, anunciando su ruina: “Vaso de oro fue

Babilonia en la mano del SEÑOR, que embriagaba toda la tierra;

de su vino bebieron las gentes; por tanto enloquecerán las gen140

Lo Que Usted Debe Saber

tes” (Jeremías 51:7). ¿Por qué esta similitud de lenguaje con respecto

a los dos sistemas? Seguramente porque la deducción

natural es que el uno sostiene al otro como símbolo y antisímbolo.

Ahora, como la Babilonia del Apocalipsis se caracteriza por el

nombre de “MISTERIO,” de igual modo la gran característica

distintiva del sistema de la antigua Babilonia fueron los “MISTERIOS”

caldeos, que constituyeron una parte especial de ese

sistema. Y a estos misterios alude claramente el mismo lenguaje

del profeta hebreo, aunque simbólicamente – por supuesto –

cuando se refiere a Babilonia como un “VASO de oro.” Beber

de los “brebajes misteriosos,” dice Salverté, era indispensable

de parte de todos los que buscaban la iniciación en estos Misterios.

6 Estos “misteriosos brebajes” se componían de “vino, miel,

agua y harina.”7 Por los ingredientes usados abiertamente, y por

la naturaleza de otros no divulgados, pero usados evidentemente,

8 no podía haber duda de que eran un tóxico natural; y hasta

que los aspirantes hubieran caído bajo sus efectos, hasta cuando

su entendimiento hubiera sido disminuido y sus pasiones excitadas

por la pócima ingerida, no estarían debidamente preparados

para lo que iban a oír o a ver. Si se pregunta cuál fue el objeto y

el propósito de estos ”Misterios” antiguos, se encontrará que

hay una maravillosa analogía entre ellos y ese “misterio de iniquidad,”

que se sintetiza en la Iglesia de Roma. Su objeto principal

fue el de introducir privadamente, poco a poco, bajo el

sello del secreto y la sanción de un juramento, aquello que no

hubiera sido seguro presentarlo abiertamente de buenas a primeras.

La época en que ellos fueron instituidos demuestra que

las cosas debieron ocurrir de ese modo. Los misterios caldeos

pueden ser rastreados hasta los días de Semíramis, que vivió

sólo unos pocos siglos después del diluvio, y a quien se la cono-


6 EUSÈBE SALVERTÉ, Las Ciencias Ocultas, p. 259.

7 GEBELIN, El Mundo Primitivo, vol. IV. p. 319.

8 Ver SALVERTÉ, pp. 258, 259.

9 AMIANO MARCELINO, lib. XIV, cap. 6, p. ad. 26, y lib. XXIII, cap. 6, pp. 371,

374, comparado con JUSTINO, Historia, lib. I, cap. 1, p. 615, y Crónica de EUSEBIO,

vol. I. pp. 40, 70, etc. Eusebio dice que Nino y Semíramis reinaron en tiempos de

Abraham. Ver vol. I. p. 41, y vol. II. p. 65. Con respecto a la edad de Semíramis ver

nota en la página 142.


Acerca de los Misterios. . . y el Culto al Hombre


141


ce por haber dejado en ellos la imagen de su propia mente depravada

y corrupta.9 Esta hermosa pero malvada reina de Babilonia,

no fue de por sí solamente un dechado de desenfrenada lujuria y

libertinaje, sino que en los Misterios en los que tenía parte principal,

era adorada como Rea,10 la gran “MADRE” de los dioses,11

con ritos tan abominables que la identificaban con Venus, la

MADRE de toda impureza, llevando a la propia ciudad donde

ella reinaba a una depravada eminencia entre las naciones, como

la gran sede, a la vez, de la idolatría y de la prostitución consagrada.

12 Así, esta reina caldea fue un digno y notable prototipo

de la “Mujer” del Apocalipsis, con el cáliz de oro en su mano, y

el nombre sobre su frente: “Misterio, Babilonia La Grande, madre

de las fornicaciones y de las abominaciones de la tierra” (Ver

la Fig. 1 página 26). El emblema apocalíptico de la ramera con

el cáliz en la mano, fue igualmente incluido entre los símbolos

de la idolatría provenientes de la antigua Babilonia, tal como

fueron representados en Grecia; porque así fue representada originalmente

la Venus griega,13 y es curioso que en nuestros días y

cuando apareció por primera vez, fuera la Iglesia de Roma la

que tomara realmente este mismo símbolo como su emblema

preferido. En 1825, con ocasión del jubileo, el Papa León XII,

acuñó una medalla que llevaba por un lado su propia imagen, y

en el otro, la Iglesia de Roma simbolizada como una “mujer”

que sostenía en su mano izquierda una cruz, y en la derecha un

CALIZ, con esta leyenda alrededor: “Sedet super universum,”


Fig. 26

ver Apendice, Nota A p. 443


10 Crónica Pascual, vol. I. p. 65.

11 HESIODO, Teogonía, v. 453, p. 36.

12 HERODOTO, Historia, lib. I. cap. 199, p. 92; QUINTO CURCIO, v. 1.

13 Para evidencia sobre este asunto, ver Apéndice, Nota A.


142 Lo Que Usted Debe Saber


”El mundo entero es su sede”14 (Fig. 26). Ahora, la época en que

vivió Semíramis, fue una época en que la fe patriarcal estaba

fresca todavía en la mente de los hombres, y cuando Sem vivía

aún,15 para despertar la mente de los fieles con el fin de que se

congregaran en torno a la bandera por la verdad y por la causa

de Dios, hizo que fuera peligroso instituir públicamente un sistema

como el que inauguró la reina babilónica. Sabemos por lo

dicho en Job, que entre las tribus patriarcales que no tenían nada

que ver con las instituciones mosaicas, sino que se apegaban a la

fe pura de los patriarcas, la idolatría en cualesquiera de sus formas,

era considerada como un crimen digno de ser sancionado

con señalado y pronto castigo sobre la cabeza de aquellos que la

practicaran. “Si he mirado al sol, dijo Job, cuando resplandecía,

o a la luna cuando iba hermosa, y mi corazón se engañó en secreto,

y mi boca besó mi mano, esto también sería maldad juzgada;

porque habría negado al Dios soberano” (Job 31:26-28).

Ahora, si éste era el caso en los días de Job, con mayor razón

debe haber sido el caso en los tiempos antiguos, cuando fueron

instituidos los Misterios. Era, por tanto, un caso de necesidad, si

la idolatría iba a ser introducida y, en especial, una idolatría tan

obscena como la que el sistema babilónico contenía en su seno,

que esto fuera hecho clandestinamente y en secreto. Aun cuando

fuera introducida por la mano del poder, podría haber producido

una reacción, y la parte incorrupta de la humanidad podría

haber hecho violentos intentos para reprimirla; y, de cualquier


14 ELLIOTT, Libro de Horas, vol. IV. p. 30.

15 Para la edad de Sem ver Génesis 11:10,11. Según esto, Sem vivió 502 años después

del diluvio, es decir, según la cronología hebrea hasta el año 1846, A.C. Según

Eusebio, la edad de Nino, el esposo de Semíramis, es sincrónica con la de Abraham,

que nació en el año 1996 A.C. Sin embargo, se dice que el nacimiento de Abraham

sólo tuvo lugar nueve años antes del fin del reinado de Nino (SINCELO p. 170. París,

1652). En consecuencia, según esto, el reinado de Nino debe haber terminado, según

la cronología usual, cerca del año 1987 A.C. Clinton, que es una autoridad en cronología,

sitúa el reinado de Nino un poco antes, hacia el año 2182 A.C. en sus Fastos

Helénicos (vol. I. p. 263). Layard (en Nínive y sus Ruinas, vol. II. p. 217) comparte

esta opinión. Se dice que Semíramis sobrevivió a su esposo cuarenta y dos años

(SINCELO, p. 96). Por tanto, cualquiera que sea el punto de vista que se tenga sobre

la edad de Nino, bien sea el de Eusebio, el de Clinton o el de Layard, es evidente que

Sem sobrevivió largo tiempo tanto a Nino como a su esposa. Por supuesto, esto se

basa en la suposición de la corrección de la cronología hebrea. Para evidencia concluyente

sobre el asunto, ver Apéndice, Nota B. página 444


Acerca de los Misterios. . . y el Culto al Hombre


143


modo, si ella hubiera aparecido inmediatamente con toda su

horripilancia, hubiera alarmado la conciencia de los hombres, y

frustrado el propósito en perspectiva. Ese propósito era someter

a toda la humanidad a una sumisión ciega y absoluta a una jerarquía

dependiente por completo de los soberanos de Babilonia.

Para llevar a cabo este plan, todo conocimiento sagrado y profano

llega a ser monopolizado por el sacerdocio,16 que se las entendía

con aquellos que iban a ser iniciados en los “Misterios,”

exactamente en la forma en que lo creían más conveniente, de

acuerdo con los intereses del gran sistema del despotismo espiritual,

que ellos tenían que administrar tan poderosamente como

pareciera requerirlo. Así, el pueblo, dondequiera que se propagó

el sistema babilónico, estuvo atado de pies a cabeza a los

sacerdotes. Sólo ellos eran los depositarios del conocimiento

religioso; sólo ellos tenían la verdadera tradición por la cual podían

ser interpretados los escritos y los símbolos de la religión

pública; y sin la sumisión ciega e implícita a ellos, lo que era

necesario para la salvación, no podían ser conocidos. Ahora,

compare esto con la historia antigua del papado y con su espíritu

y modus operandi en todo, ¡y verá cuán exacta es la coincidencia!

¿Fue durante un período de luz patriarcal cuando empezó el

corrupto sistema de los “Misterios” babilónicos? Fue en un período

de mayor luz todavía, cuando empezó ese sistema impío y

no bíblico que ha tenido tan exuberante desarrollo en la Iglesia

de Roma. Esto empezó en la misma época de los apóstoles,

cuando la iglesia primitiva estaba en floración, cuando los gloriosos

frutos de Pentecostés estaban por todas partes a donde se

mirara, y cuando los mártires estaban sellando con su sangre su

testimonio por la verdad. Aun entonces, cuando el Evangelio

resplandecía en forma tan fulgurante, fue cuando el Espíritu de

Dios dio este claro y preciso testimonio por medio de Pablo:

“PORQUE YA ESTA OBRANDO EL MISTERIO DE INIQUIDAD”

(2 Tesalonicenses 2:7). Este sistema de iniquidad que empezaría

después y que fue predicho en forma divina, iría a manifestarse

después en una portentosa apostasía que, en su momento, sería

“revelada” terriblemente, y continuaría hasta cuando fuera des-


16 EUSÈBE SALVERTÉ, Las Ciencias Ocultas, pássim.


144

Lo Que Usted Debe Saber


truida “con el Espíritu de su boca, y con la claridad de su venida”

(2 Tesalonicenses 2 :8). Pero en su primera penetración en la

Iglesia, lo hizo en secreto y a escondidas, con “todo ENGAÑO DE

INIQUIDAD.” Procedió “misteriosamente” valiéndose de bellas

pero falsas apariencias, apartando a los hombres de la sencillez

de la verdad como ella es en Jesús. Y lo hizo tan secretamente

por la misma razón de que la idolatría fue introducida secretamente

en los antiguos Misterios de Babilonia. No era seguro, no

era prudente hacerlo de otro modo. El celo de la verdadera Iglesia,

aunque desprovista del poder civil, se habría levantado para

poner fuera del recinto de la cristiandad al falso sistema y a sus

cómplices, si él hubiera aparecido abiertamente y, a la vez, con

toda su obscenidad; y esto habría detenido su avance. Por tanto,

fue introducida en secreto, poco a poco, una corrupción tras otra,

mientras avanzaba la apostasía, y la Iglesia apóstata llegaba a

estar preparada para tolerarla, hasta que hubiera alcanzado las

proporciones gigantescas que ahora vemos, cuando casi todos

los rasgos del sistema papal son verdaderos antípodas del sistema

de la Iglesia primitiva. De la gradual introducción de todo

esto, lo más característico de Roma ahora es que, mediante la

obra del “Misterio de iniquidad,” tenemos la más notoria evidencia,

sustentada incluso por la propia Roma, tomada de las

inscripciones de las catacumbas romanas. Estas catacumbas son

extensas excavaciones bajo tierra en las inmediaciones de Roma,

en las cuales los cristianos celebraban su culto, e igualmente

enterraban sus muertos en los tiempos de la persecución, durante

los tres primeros siglos. En algunas de las piedras sepulcrales

se pueden encontrar todavía inscripciones que contradicen abiertamente

los actuales y bien conocidos principios y prácticas de

Roma. Tómese sólo un ejemplo. En la actualidad, ¿la característica

más notable del papado no es el celibato obligatorio del

clero? Sin embargo, en esas inscripciones tenemos la más concluyente

evidencia de que, incluso en Roma, hubo una época en

que no se conocía tal sistema de celibato clerical. Testimonios

como los siguientes se encuentran en diferentes tumbas:


1. “A Basilio, el presbítero, y a Felícitas, su esposa. Esto

lo hicieron ellos mismos.”


Acerca de los Misterios. . . y el Culto al Hombre 145


2. “Petronia, esposa de sacerdote, modelo de modestia. En

este lugar descansan sus huesos. Ahorraos vuestras lágrimas

esposo e hija queridos, y creed que está prohibido llorar

por alguien que vive en Dios.”17

Una oración por acá y otra por allá por los muertos: “Que Dios

refresque tu espíritu,” demuestran que también entonces había

empezado a obrar el Misterio de iniquidad; pero, como lo anterior,

demuestran igualmente que él obraba lenta y prudentemente,

y que, hasta la época a que ellas se refieren, la Iglesia romana

no había llegado al extremo de “prohibirle a sus sacerdotes que

se ‘casasen.’” Astuta y gradualmente, Roma estableció los fundamentos

de su sistema de superchería, sobre el cual iba a erigir

después tan inmensa superestructura. Desde sus comienzos, el

“Misterio” estuvo impreso sobre su sistema.

Pero esta característica de “Misterio” se le ha adherido a lo largo

de todo su recorrido. Cuando alguna vez ha tenido éxito en disminuir

la luz del Evangelio, oscureciendo la plenitud y la liberalidad

de la gracia de Dios, apartando las almas de los hombres

de los tratos directos e inmediatos con el Unico Gran Profeta y

Sumo Sacerdote de nuestra profesión de fe, al atribuirle al clero

un poder misterioso que le ha dado “dominio sobre la fe” del

pueblo – un dominio rechazado abiertamente por los hombres

apostólicos (2 Corintios 1:24), pero que, en unión con el confesionario

ha llegado a ser, por lo menos, tan absoluto y completo

como el poseído alguna vez por el sacerdote babilónico ante los

iniciados en los antiguos Misterios. El poder clerical del

sacerdocio romano culminó con la institución del confesionario,

el cual fue tomado de Babilonia. La confesión de los adeptos de

Roma es completamente diferente a la confesión prescrita en la

Palabra de Dios. El precepto de las Escrituras con relación a la

confesión es éste: “Confesaos vuestras faltas unos a otros” (Santiago

5:16), lo que implica que el sacerdote se confesaría ante el

pueblo, al igual que el pueblo se confesaría ante el sacerdote, si

cualesquiera de los dos pecase contra el otro. Esto jamás podría


17 Dr. MAITLAND, La Iglesia en las Catacumbas, pp. 191,192.


146 Lo Que Usted Debe Saber


haber servido para ningún propósito de despotismo espiritual; y

por lo tanto, Roma, al abandonar la Palabra de Dios, ha tenido

que recurrir al sistema babilónico. En aquel sistema, según fórmula

prescrita, se requería la confesión secreta al sacerdote de

todos los que fueran admitidos a los “Misterios;” y hasta tanto

que tal confesión se hubiese hecho, no podía tener lugar ninguna

iniciación completa. Así, Salverté se refiere a esta confesión

como observada en Grecia, con ritos que pueden ser claramente

rastreados como de origen babilónico.18 “Todos los griegos, desde

Delfos a las Termópilas, estaban iniciados en los Misterios del

templo de Delfos. El silencio con relación a todo lo que les

fuera ordenado para guardar el secreto, estaba asegurado tanto

por el temor a los castigos que amenazaban ante una revelación

perjura, como por la CONFESION general impuesta a los aspirantes

después de la iniciación - una confesión que hacía que

ellos tuvieran más temor de la indiscreción del sacerdote, que

darle a él la razón para temer la indiscreción de ellos.”19 Potter,

en sus “Antigüedades Griegas” también se refiere a esta confesión

aunque, por lo general, ella se haya pasado por alto. En su

relato de los Misterios eleusinos, después de describir las ceremonias

y las instrucciones preliminares antes de la admisión de

los candidatos a la iniciación ante la presencia inmediata de las

divinidades, prosigue así: “Entonces el sacerdote que los iniciaba,

llamado ‘Ierofantes’ [el Hierofante], hacía ciertas preguntas

tales como si ellos estaban ayunando, etc., a lo cual ellos respondían

de una manera determinada.”20 El etcétera que aparece aquí

puede que no sorprenda a un lector casual, pero es un etcétera

significativo que quiere decir mucho. Significa: ¿Están ustedes

libres de toda violación de la castidad? Y no solamente en el

sentido de impureza moral, sino en ese sentido artificial de la

castidad que el paganismo siempre apreciaba;21 ¿están ustedes


18 Para el origen babilónico de estos Misterios, ver las dos primeras secciones del

capítulo anterior.

19 EUSÈBE SALVERTÉ, Las Ciencias Ocultas, cap. XXVI, p. 428.

20 POTTER, vol. I, Eleusinia, p. 356.

21 Para las prohibiciones arbitrarias, a consecuencia de las cuales la culpa podía ser disminuida, ver Potter, vol. I, p. 356.


Acerca de los Misterios. . . y el Culto al Hombre


147

libres de la culpa de asesinato? Porque ningún culpable de matar,

así fuera accidentalmente, podía ser admitido hasta cuando

fuera purificado de la sangre, para lo que había ciertos sacerdotes

llamados köes, que “oían confesiones” en tales casos y purificaban

al culpable.22 La severidad de las preguntas en el confesionario

pagano se amplía ciertamente en ciertos poemas licenciosos

de Propercio, Tíbulo y Juvenal.23 Wilkinson, en su capítulo

sobre “Fiestas Privadas y Penitencias” dice que éstas “eran

cumplidas estrictamente” a propósito de “ciertas reglamentaciones

en épocas determinadas,”24 y tiene varias citas de escritores

clásicos que prueban claramente de dónde sacó el papado la clase

de preguntas que han impreso ese carácter de obscenidad en

su confesionario, como el exhibido en las bien conocidas páginas

de Peter Dens. El pretexto según el cual se requería la confesión

auricular, era que las solemnidades a las cuales iban a ser

admitidos los iniciados eran tan sublimes, tan celestiales, tan

santas, que ningún hombre con la culpa yacente en su conciencia,

y con el pecado no limpiado, podía ser admitido lícitamente

a ellas. Por tanto, la protección de los que iban a ser iniciados se

basaba en que era indispensable que el sacerdote oficiante probara

cabalmente sus conciencias, no fuera que entrando sin la

purificación conveniente de la culpa contraída anteriormente, la

ira de los dioses fuera provocada contra los intrusos irreverentes.

Este era el pretexto, pero conociendo la naturaleza esencialmente

pecaminosa tanto de los dioses como de su culto, no puede

dejar de verse que esto no era más que eso, un pretexto; que el

gran propósito al exigir a los candidatos a la iniciación que confesaran

sus faltas y sus pecados, era solamente para ponerlos por

completo en poder de aquellos en quienes habían depositado los

sentimientos íntimos de sus almas y sus más importantes secretos.

Exactamente del mismo modo Roma ha instituido el confesionario.

En lugar de exigir por igual a los sacerdotes y al pueblo,

como lo hacen las Escrituras, el “confesaos vuestras faltas


22 DUPUIS, De todos los Cultos, vol. IV. Part. I, p. 312. París, año III de la República.

23 Ver particularmente las Sátiras de JUVENAL , vi 535, p. 129.

24 WILKINSON, Los Egipcios, vol. V, pp. 335,336.


148 Lo Que Usted Debe Saber


unos a otros,” ella ordena a todos, bajo pena de perdición, confesar

al sacerdote25 si han transgredido, o no; en tanto que el

sacerdote no está obligado en absoluto a confesarse ante el pueblo.

En la Iglesia de Roma sin tal confesión no puede haber

admisión para los sacramentos, excediendo así al paganismo,

donde había admisión sin confesión para los beneficios de los

Misterios. Ahora, esta confesión la hace cada individuo en SECRETO

Y SOLITARIAMENTE al sacerdote que está sentado, investido

con el poder para examinar la conciencia en el nombre

de Dios y revestido con Su autoridad,26 para juzgar la vida, para

absolver o condenar, según su voluntad y deseo únicos y arbitrarios.

Este es el gran soporte sobre el cual se hace girar todo el

“Misterio de iniquidad” encarnado en el papado; y dondequiera

que se le establece, sirve admirablemente para el designio de

atar a los hombres en abyecta sujeción al sacerdocio.

De conformidad con el principio según el cual se propagó el

confesionario, la Iglesia, es decir, el clero, proclamó ser el único

depositario de la verdadera fe cristiana. Como los sacerdotes

caldeos, que creían ser los únicos depositarios de la clave – una

clave transmitida a ellos desde la más remota antigüedad – para

la comprensión de la mitología de Babilonia, así los sacerdotes

de Roma se erigen como los únicos intérpretes de las Escrituras,

pues sólo ellos poseen la verdadera tradición, transmitida en el

transcurso de las edades, sin la cual es imposible llegar a su verdadero

significado. Por tanto, exigen fe absoluta en sus dogmas,

y todos los hombres están obligados a creer lo que cree la

Iglesia, permitiéndole así a la Iglesia moldear su fe como a ella

le plazca. Como poseedora también de la autoridad suprema

sobre la fe, podía divulgar poco o mucho de ella, como juzgara

más conveniente. “EXCLUIR” de la enseñanza las grandes verdades

de la religión fue un principio tan esencial en el sistema de


25 El Obispo HAY, El Cristiano Sincero, vol. II, p. 68. En esta obra se encuentra la

siguiente pregunta y su respuesta: “P. ¿La confesión de nuestros pecados es necesaria

para conseguir la absolución? R. Ella está ordenada por Jesucristo como absolutamente

necesaria para este propósito.” Ver también El Manual del Hombre Pobre, una

obra de uso en Irlanda, pp. 109,110.

26 Luz de la Profecía, Apéndice, Nota C.


Acerca de los Misterios. . . y el Culto al Hombre


149


Babilonia, como lo es en el romanismo o tractarianismo actuales.

27 Fue esta pretensión sacerdotal de dominio sobre la fe de

los hombres la que detenía “la verdad con injusticia”28 en el mundo

antiguo, de modo que las “tinieblas cubrieron la tierra y gran

obscuridad al pueblo.” Fue esta misma pretensión en manos de

los sacerdotes romanos la que se aposentó en las Edades del

Obscurantismo, cuando durante muchos siglos sombríos, el Evangelio

fue desconocido, y la Biblia fue un libro prohibido para

millones que llevaban el nombre de Cristo. Entonces, en todos

los aspectos, vemos cómo Roma ha llevado justamente en su

frente el nombre de “Misterio, Babilonia La Grande.” No hay,

ni puede haber ninguna seguridad para las almas en “Babilonia.”

“Sal de ella, pueblo mío,” es el urgente y expreso mandato de

Dios. Los que desobedezcan este mandato, lo hacen corriendo

su propio riesgo.


27 Aun entre los iniciados había diferencia. Algunos sólo eran admitidos a los “Misterios

Menores,” los “Misterios Mayores” eran para unos pocos favoritos. –

WILKINSON, Los Antiguos Egipcios, vol. I, pp. 266,267.

28 Romanos 1:18. Los mejores exégetas traducen el pasaje como se da arriba. Se

observará que Pablo se refiere expresamente a los paganos.


Y oí otra voz del cielo, que decía: Salid

de ella, pueblo mío, para que no seais

participantes de sus pecados, y que no

recibáis de sus plagas;

(Apocalipsis 18:4).

150


Lo Que Usted Debe Saber


. . . que por revelación me fue declarado

el misterio, como arriba he escrito en

breve; leyendo lo cual podéis entender cuál

sea mi inteligencia en el misterio del

Cristo; el cual misterio en los otros siglos

no se dio a conocer a los hijos de los

hombres como ahora es revelado a sus

santos apóstoles y profetas en Espíritu:

(Efecios 3:3-5).

. . . a saber, el misterio escondido desde

los siglos y edades, y que ahora ha sido

manifestado a sus santos, a los cuales quiso

Dios hacer notorias las riquezas gloriosas

de este misterio en los gentiles; que es el

Cristo en vosotros, la esperanza gloriosa,

el cual nosotros anunciamos, amonestando

a todo hombre, y enseñando en toda

sabiduría, para hacer a todo hombre perfecto

en el Cristo Jesús;

(Colosenses 1:26-28).