El Remanente De Israel

¡Cómo amo Tu Toráh, O YAHWEH!Medito en ella todo el día.Tú me has hecho más sabio que mis enemigos,porque Tus mitzvot son míos para

siempre.Tengo más entendimiento que todos mis maestros porque Tu instrucción es mi meditación,Entiendo más que los ancianos,porque

guardoTus mandamientos.Aparto mis pies de todo camino maligno,para guardar Tus Palabras.No me aparto de Tus juicios,porque Tú me has

instruido.¡Qué dulce a mi gargantason Tus oráculos,verdaderamente más dulce que miel en mi boca!De Tus mandamientos adquiero

entendimiento;por esto odio todo camino de injusticia

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1


El Libro de ‘Enoc

(H’e’enukk)


Mencionan al Libro de H’Enoc las epístolas canónicas de Judas (6 y14-16) y 2 Pedro (2:4), así como la no canónica de Bernabé y los escritos

de Justino (100-165), Atenágoras (170); Tatiano (110-172); Ireneo,

Obispo de Lyon (115-185); Clemente de Alejandría (150-220); Tertuliano

(160-230); Lactantio (260-325) y además los de Metodio de Filipo,

Minucius Felix, Comodiano y Prisciliano (m. 385). Evidentemente

tiene un trasfondo judaico y gnóstico muy marcado (la referencia

permanente a un Génesis y la referencia permanente a la separación

del bien y el mal separando carne de espíritu), también está lleno de

contactos angélicos y abducciones, y pertenece al orden de la llamada

literatura de género apocalíptico. En cuanto a la soteriología, obsérvese

el énfasis sobre la apelación a una conducta retributiva hacia el

“Señor de los espíritus”. Prácticamente la salvación está contada en

términos de imprecación y castigo, y no de rogativa a favor de los injustos

necesitados de ella.



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El Libro de ‘Enoc


2


Capítulo 1


1 Palabras de bendición con las que bendijo ‘Enoc a los elegidos

justos que vivirán en el día de la tribulación, cuando

serán rechazados todos los malvados e impíos, mientras los

justos serán salvados.

2 ‘Enoc, hombre justo a quien le fue revelada una visión

del Santo y del cielo pronunció su oráculo y dijo: la visión

del Santo de los cielos me fue revelada y oí todas las palabras

de los Vigilantes y de los Santos y porque las escuché

he aprendido todo de ellos y he comprendido que no

hablaré para esta generación sino para una lejana que está

por venir.

3 Es acerca de los elegidos que hablo y a causa de ellos que

pronuncio mi oráculo: el Único Gran Santo vendrá desde

su morada


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El Libro de ‘Enoc


3

4 El Dios eterno andará sobre la tierra, sobre el monte Sinaí

aparecerá con su gran ejército y surgirá en la fuerza de su

poder desde lo alto de los cielos.

5 Y todos los Vigilantes temblarán y serán castigados en

lugares secretos y todas las extremidades de la tierra se resquebrajarán

y el temor y un gran temblor se apoderarán de

ellos hasta los confines de la tierra.

6 Las altas montañas se resquebrajarán y derrumbarán y las

colinas se rebajarán y fundirán, como la cera ante la llama.

7 Y la tierra se dividirá y todo lo que está sobre la tierra perecerá

y habrá un juicio sobre todos.

8 Pero con los justos Él hará la paz y protegerá a los elegidos

y sobre ellos recaerá la clemencia y todos ellos pertenecerán

a Dios, serán dichosos y benditos, los ayudará a todos y para

ellos brillará la luz de Dios.

9 Mirad que Él viene con una multitud de sus santos, para

ejecutar el juicio sobre todos y aniquilará a los impíos y castigará

a toda carne por todas sus obras impías, las cuales

ellos han perversamente cometido y de todas las palabras

altaneras y duras que los malvados pecadores han hablado

contra Él.


Capítulo 2


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El Libro de ‘Enoc


4

1 Observad todas las cosas que ocurren en el cielo, cómo las

luminarias del cielo no cambian su ruta en las posiciones de

sus luces y cómo todas nacen y se ponen, ordenadas cada

una según su estación y no desobedecen su orden.

2 Mirad la tierra y presta atención a sus obras, desde el

principio hasta el fin, cómo ninguna obra de Dios sobre la

tierra cambia, y todas son visibles para vosotros.

3 Ved las señales del verano y las señales del invierno, cómo

la tierra entera se llena de agua y las nubes rocían la lluvia

sobre ella.


Capítulo 3


1 Observad y ved cómo todos los árboles se secan y cae todo

su follaje; excepto catorce árboles cuyo follaje permanece

y esperan con todas sus hojas viejas hasta que vengan

nuevas tras dos o tres años.


Capítulo 4


1 Y otra vez observad las señales del verano, cómo en Él el

sol quema y rescalda y entonces sobre la superficie ardiente

de la tierra buscáis sombra y refugio del ardor del sol, sin

encontrar forma de marchar ni por el suelo y ni por las rocas,

a causa del calor.


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El Libro de ‘Enoc


5

Capítulo 5


1 Observad y ved todos los árboles, cómo en todos ellos

despuntan las hojas verdes y los cubren y todos sus frutos

son para adorno y gloria, Ensalzad y considerad todo estas

obras y sabed cómo el Dios vivo, el que vive eternamente,

Él ha hecho todas esas cosas.

2 Cómo todas sus obras prosiguen de año en año hasta

siempre y todas le obedecen sin alteraciones y todo pasa

como Dios lo ha estatuido.

3 [Y ved como los mares y los ríos de igual forma cumplen

y no cambian sus tareas, según los mandamientos de Él.]

4 Pero, vosotros cambiáis sus tareas y no cumplís su palabra

y en cambio la habéis transgredido y habéis ultrajado su

grandeza con palabras altaneras e hirientes de vuestra boca

impura. Duros de corazón, ¡no habrá paz para vosotros!

5 Por ello maldeciréis vuestros días y los años de vuestra

vida se perderán; pero los años de vuestra destrucción se

multiplicarán como una maldición eterna, y no habrá misericordia

ni paz para vosotros.

6 En esos días vuestros nombres significarán maldición

eterna para todos los justos y en vosotros serán malditos

todos los malditos y por vosotros jurarán todos los pecadores

y malvados.


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El Libro de ‘Enoc


6

7 Para los elegidos habrá luz, alegría y paz y heredarán la tierra, pero para vosotros impíos habrá maldición.

8 Y entonces la sabiduría se dará a los elegidos y vivirán todos,

y no pecarán más ni por olvido ni por orgullo, sino que

en cambio los que sean sabios serán humildes

9 No transgredirán más ni pecarán el resto de su vida, ni

morirán por el castigo o por la ira divina, sino que completarán

el número de los días de su vida. Su vida será aumentada

en paz y sus años de regocijo serán multiplicados en

eterna alegría y paz por todos los días de su vida.


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Capítulo 6


1 Así sucedió, que cuando en aquellos días se multiplicaron

los hijos de los hombres, les nacieron hijas hermosas y bonitas

;

2 y los Vigilantes, hijos del cielo las vieron y las desearon, y

se dijeron unos a otros: "Vayamos y escojamos mujeres de

entre las hijas de los hombres y engendremos hijos".

3 Entonces Shemihaza que era su jefe, les dijo: "Temo que

no queráis cumplir con esta acción y sea yo el único responsable

de un gran pecado".

4 Pero ellos le respondieron: "Hagamos todos un juramento

y comprometámonos todos bajo un anatema a no retroceder

en este proyecto hasta ejecutarlo realmente".


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El Libro de ‘Enoc

7


5 Entonces todos juraron unidos y se comprometieron al

respecto unos con otros, bajo anatema.

6 Y eran en total doscientos los que descendieron sobre la

cima del monte que llamaron "Hermon", porque sobre él

habían jurado y se habían comprometido mutuamente bajo

anatema.

7 Estos son los nombres de sus jefes: Shemihaza, quien era

el principal y en orden con relación a él, Ar'taqof, Rama'el,

Kokab'el, 'El, Ra'ma'el, Dani'el, Zeq'el, Baraq'el, 'Asa'el,

Harmoni, Matra'el, 'Anan'el, Sato'el, Shamsi'el, Sahari'el,

Tumi'el, Turi'el, Yomi'el, y Yehadi'el.

8 Estos son los jefes de decena.


Capítulo 7


1 Todos y sus jefes tomaron para sí mujeres y cada uno escogió

entre todas y comenzaron a entrar en ellas y a contaminarse

con ellas, a enseñarles la brujería, la magia y el corte

de raíces y a enseñarles sobre las plantas.

2 Quedaron embarazadas de ellos y parieron gigantes de

unos tres mil codos de altura que nacieron sobre la tierra y

conforme a su niñez crecieron;

3 y devoraban el trabajo de todos los hijos de los hombres

hasta que los humanos ya no lograban abastecerles.


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El Libro de ‘Enoc

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4 Entonces, los gigantes se volvieron contra los humanos

para matarlos y devorarlos;

5 y empezaron a pecar contra todos los pájaros del cielo y

contra todas las bestias de la tierra, contra los reptiles y contra

los peces del mar y se devoraban los unos la carne de

los otros y bebían sangre.

6 Entonces la tierra acusó a los impíos por todo lo que se

había hecho en ella.


Capítulo 8


1 Y 'Asa'el enseñó a los hombres a fabricar espadas de hierro

y corazas de cobre y les mostró cómo se extrae y se trabaja

el oro hasta dejarlo listo y en lo que respecta a la plata a

repujarla para brazaletes y otros adornos. A las mujeres les

enseñó sobre el antimonio, el maquillaje de los ojos, las piedras

preciosas y las tinturas.

2 Y entonces creció mucho la impiedad y ellos tomaron los

caminos equivocados y llegaron a corromperse en todas las

formas.

3 Shemihaza enseñó encantamientos y a cortar raíces;

Hermoni a romper hechizos, brujería, magia y habilidades

afines; Baraq'el los signos de los rayos; Kokab'el los presagios

de las estrellas; Zeq'el los de los relámpagos; 'El enseñó

los significados; Ar'taqof enseñó las señales de la tierra;


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El Libro de ‘Enoc

9


Shamsi'el los presagios del sol; y Sahari'el los de la luna, y

todos comenzaron a revelar secretos a sus esposas.

4 Como parte de los hombres estaban siendo aniquilados,

su grito subía hasta el cielo.


Capítulo 9


1 Entonces Miguel, Sariel, Rafael y Gabriel observaron la

tierra desde el santuario de los cielos y vieron mucha sangre

derramada sobre la tierra y estaba toda llena de la injusticia

y de la violencia que se cometía sobre ella.

2 Considerando esto, los cuatro fueron y se dijeron: "el grito

y el lamento por la destrucción de los hijos de la tierra

sube hasta las puertas del cielo".

3 Y dijeron a los santos del cielo: "Es ahora a vosotros a

quienes las almas de los hijos de los hombres suplican diciendo

'llevad nuestra causa ante el Altísimo, nuestra destrucción

ante la gloria majestuosa y ante el Señor de todos

los señores' en cuanto a majestad".

4 Y Rafael, Miguel, Sariel y Gabriel dijeron al Señor del

mundo: "Tú eres nuestro gran Señor, el Señor del mundo,

el Dios de dioses, el Señor de señores y el Rey de reyes; los

cielos son el trono de tu gloria por todas las generaciones

que existen desde siempre; toda la tierra es el escabel ante ti


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El Libro de ‘Enoc

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para siempre, y tu nombre es grande, santo y bendito por

toda la eternidad.

5 "Eres tú quien todo lo ha creado y en ti reside el poder

sobre todas las cosas; todo es descubierto en toda su desnudez

ante ti; tú lo ves todo y nada se te puede esconder.

6 "Tú has visto lo que ha hecho 'Asa'el, como ha enseñado

toda injusticia sobre la tierra y revelado los secretos eternos

que se cumplen en los cielos;

7 y lo que ha enseñado a los humanos Shemihaza, al que tú

habías dado la facultad de gobernar sobre sus compañeros.

8 "Ellos han ido hacia las hijas de los hombres y se han acostado

con ellas y se han profanado a sí mismos descubriéndoles

todo pecado.

9 "Luego, estas mujeres han parido en el mundo gigantes,

por lo que la tierra se ha llenado de sangre e injusticia.

10 "Y ahora mira que las almas de los que han muerto gritan

y se lamentan hasta las puertas del cielo y su gemido ha

subido y no puede cesar debido a la injusticia que se comete

en la tierra.

11 "Pero tú que conoces todas las cosas antes de que sucedan,

tú que sabes aquello, tú los toleras y no nos dices qué

debemos hacerles al observar eso".


El Libro de ‘Enoc

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Capítulo 10


1 Entonces el Altísimo, Grande y Santo habló y envió a

Sariel al hijo de Lamec.

2 Y le dijo: "Ve hacia Noé y dile en mi nombre, 'escóndete';

y revélale la consumación que viene, pues la tierra entera va

a perecer, un diluvio está por venir sobre toda la tierra y

todo lo que se encuentre sobre ella perecerá.

3 "En seguida enseña al Justo, al hijo de Lamec, lo que debe

hacer para preservar su alma para la vida y escapar definitivamente,

pues por él será sembrada una planta y serán establecidas

todas las generaciones".

4 Y además, el Señor le dijo a Rafael: "Encadena a 'Asa'el de

pies y manos, arrójalo en las tinieblas, abre el desierto que

está en Dudael y arrójalo en él;

5 Tira sobre él piedras ásperas y cortantes, cúbrelo de tinieblas,

déjalo allí eternamente sin que pueda ver la luz,

6 y en el gran día del Juicio que sea arrojado al fuego.

7 "Después, sana la tierra que los Vigilantes han corrompido

y anuncia su curación, a fin de que se sanen de la plaga y

que todos los hijos de los hombres no se pierdan debido al

misterio que los Vigilantes descubrieron y han enseñado a

sus hijos.



El Libro de ‘Enoc

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8 "Toda la tierra ha sido corrompida por medio de las obras

que fueron enseñadas por 'Asa'el, impútale entonces todo

pecado".

9 Y el Señor dijo a Gabriel: "Procede contra los bastardos y

réprobos hijos de la fornicación y haz desaparecer a los

hijos de los Vigilantes de entre los humanos y hazlos entrar

en una guerra de destrucción, pues no habrá para ellos muchos

días.

10 "Ninguna petición en su favor será concedida, pues esperan

vivir una vida eterna o que cada uno viva quinientos

años.

11 Y a Miguel le dijo el Señor: ve y anuncia a Shemihaza y a

todos sus cómplices que se unieron con mujeres y se contaminaron

con ellas en su impureza,

12 ¡que sus hijos perecerán y ellos verán la destrucción de

sus queridos! Encadénalos durante setenta generaciones en

los valles de la tierra hasta el gran día de su juicio.

13 "En esos días se les llevará al abismo de fuego, a los tormentos

y al encierro en la prisión eterna.

14 "Todo el que sea condenado, estará perdido de ahí en

adelante y será encadenado con ellos hasta la destrucción

de su generación. Y en la época del juicio que yo juzgaré,

perecerán por todas las generaciones.



El Libro de ‘Enoc

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15 "Destruye todos los espíritus de los bastardos y de los

hijos de los Vigilantes porque han hecho obrar mal a los

humanos.

16 "Destruye la opresión de la faz de la tierra, haz perecer

toda obra de impiedad y haz que aparezca la planta de justicia

; ella será una bendición y las obras de los justos serán

plantadas en alegría para siempre.

17 "En ese tiempo todos los justos escaparán y vivirán hasta

que engendren millares. Todos los días de vuestra juventud

y vuestra vejez se completarán en paz.

18 "Entonces toda la tierra será cultivada en justicia y toda

ella será plantada de árboles y llena de bendición.

19 "Todos los árboles de la tierra que deseen serán plantados

en ella y sembrarán allí viñas y cada una de ellas producirá

mil jarras de vino y cada semilla producirá mil medidas

por una, y una medida de aceitunas producirá diez lagares

de aceite.

20 "Y limpia tú la tierra de toda opresión, de toda violencia,

de todo pecado, de toda impiedad y de toda maldad que

ocurre en ella y hazles desaparecer de la tierra.

21 "Y todos los hijos de los hombres llegarán a ser justos y

todas las naciones me adorarán, se dirigirán en oración a mí

y me alabarán.

22 "Y la tierra estará limpia de toda corrupción, de todo

pecado, de todo castigo y de todo dolor y yo no enviaré más



El Libro de ‘Enoc

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plagas sobre la tierra, hasta las generaciones de las generaciones

ni por toda la eternidad.


Capítulo 11


1 "Y en esos días abriré los tesoros de bendición que están

en el cielo, para hacerlos descender sobre la tierra, sobre las

obras y el trabajo de los hijos de los hombres

2 "Y la paz y la verdad estarán unidas todos los días del

mundo y por todas las generaciones.


Capítulo 12


1 Ante esos sucesos ‘Enoc había sido ocultado y no había

ningún humano que supiera dónde fue escondido ni dónde

están ni qué le sucedió.

2 El hacía todas sus acciones con los Vigilantes y pasaba sus

días con los santos.

3 Así, yo ‘Enoc estaba comenzando a bendecir al Señor de

majestad, al Rey de los tiempos, y he aquí que el Vigilante

del gran Santo me llamó a mí, ‘Enoc el escribiente y me dijo:

4 "‘Enoc, escriba de justicia, ve a los Vigilantes del cielo que

han abandonado las alturas del cielo, el eterno lugar santo y

que se han contaminado con las mujeres haciendo como


El Libro de ‘Enoc

15


hacen los hijos de los hombres, y han tomado mujeres y han

forjado una gran obra de corrupción sobre la tierra, y hazles

saber

5 que no habrá para ellos paz ni redención de su pecado.

6 "Y así como gozaron a causa de sus hijos ellos verán la

muerte de sus bienamados y llorarán por la pérdida de sus

hijos y suplicarán eternamente, pero no habrá para ellos

misericordia ni paz".


Capítulo 13


1 Luego, ‘Enoc se fue y le dijo a 'Asa'el: "No habrá paz para

ti, contra ti ha sido pronunciado un gran juicio para encadenarte.

2 "No habrá para ti ni tregua ni intercesión, porque has

enseñado la injusticia y a causa de todas las obras de impiedad,

violencia y pecado que has enseñado a los humanos.

3 Y avanzando les hablé a todos ellos y todos temieron y se

espantaron y el temblor se apoderó de ellos.

4 Me suplicaron que elevara una petición por ellos para que

pudieran encontrar perdón por sus pecados y que la leyera

en presencia del Señor del cielo.

5 Porque desde entonces ellos no pueden hablar a Dios ni

levantar sus ojos al cielo, debido a la vergüenza por los crímenes

por los cuales fueron condenados.


El Libro de ‘Enoc

16


6 Entonces escribí su oración con todas sus peticiones por

sus almas y por cada una de sus obras y por lo que suplicaban

todos, que hubiera para ellos perdón y larga vida.

7 Fui y me senté junto a las aguas de Dan, en la tierra de

Dan, al sur del Hermonín, a su lado occidental y estuve

leyendo el libro donde anoté sus peticiones, hasta que me

dormí.

8 He aquí que me vinieron sueños y cayeron sobre mí visiones

hasta que levanté mis párpados a las puertas del palacio

del cielo y vi una visión del rigor del castigo. Y vino una

voz y me dijo: "Habla a los hijos del cielo para reprenderles".

9 Cuando desperté fui a ellos. Todos estaban reunidos juntos

y sentados llorando, en la Fuente del Llanto que está

entre el Líbano y Senir, con los rostros cubiertos.

10 Conté delante de ellos todas las visiones que había visto

en sueños y me puse a hablar con palabras de justicia y de

visión y a reprender a los Vigilantes celestiales.


Capítulo 14


1 Este es el libro de las palabras de la verdad y de la reprensión

de los Vigilantes que existen desde siempre según lo

ordenó el Gran Santo en el sueño que tuve.



El Libro de ‘Enoc

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2 En esta visión vi en mi sueño lo que digo ahora con la

lengua de carne, con el aliento de mi boca, que el Grande

ha dado a los humanos para que hablen con ella y para que

comprendan en el corazón. Así como Dios ha creado y destinado

a los hijos de los hombres para que entiendan las

palabras de conocimiento, así me ha creado, hecho y destinado

a mí para que reprenda a los Vigilantes, a los hijos del

cielo.

3 Vigilantes: yo escribí vuestra petición y en una visión se

me reveló que no será concedida nunca y que habrá juicio

por decisión y decreto contra vosotros,

4 que a partir de ahora no volveréis al cielo y por todas las

épocas no subiréis,

5 porque ha sido decretada la sentencia para encadenaros

en las prisiones de la tierra por toda la eternidad.

6 Pero antes veréis que todos vuestros seres queridos irán a

la destrucción con todos sus hijos y las riquezas de tus seres

queridos y de sus hijos no las disfrutaréis y ellos caerán en

vuestra presencia por la espada de destrucción.

7 Pues vuestra petición por ellos ni la petición por vosotros

serán concedidas. Continuaréis pidiendo y suplicando y

mientras lloráis no pronunciéis ni una palabra del texto que

he escrito.

8 Esto me fue revelado en la visión: He aquí que las nubes

me llamaban, la neblina me gritaba y los relámpagos y true


El Libro de ‘Enoc

18


nos me apremiaban y me despedían y en la visión los vientos

me hacían volar, me levantaban en lo alto, me llevaban y

me entraban en los cielos.

9 Entré en ellos hasta que llegué al muro de un edificio

construido con piedras de granizo, rodeado y cercado completamente

con lenguas de fuego que comenzaron a asustarme.

10 Entré por esas lenguas de fuego hasta que llegué a una

casa grande construida con piedras de granizo cuyos muros.

Eran como planchas de piedra; todas ellas eran de nieve y

su suelo estaba hecho de nieve.

11 Su techo era como relámpagos y trueno y entre ellos

querubines de fuego y su cielo era de agua.

12 Un fuego ardiente rodeaba todos sus muros cercándolos

por completo y las puertas eran de fuego ardiente.

13 Entré en esta casa que era caliente como fuego y fría

como nieve. No había en ella ninguno de los placeres de la

vida. Me consumió el miedo y el temblor se apoderó de mí.

14 Tiritando y temblando caí sobre mi rostro y se me reveló

una visión:

15 He aquí que vi una puerta que se abría delante de mí y

otra casa que era más grande que la anterior, construida

toda con lenguas de fuego.


El Libro de ‘Enoc

19


16 Toda ella era superior a la otra en esplendor, gloria y

majestad, tanto que no puedo describiros su esplendor y

majestad.

17 Su piso era de fuego y su parte superior de truenos y relámpagos

y su techo de fuego ardiente.

18 Me fue revelada y vi en ella un trono elevado cuyo aspecto

era el del cristal y cuyo contorno era como el sol brillante

y tuve visión de querubín.

19 Por encima del trono salían ríos de fuego ardiente y yo

no resistía mirar hacia allá.

20 La Gran Gloria tenía sede en el trono y su vestido lucía

más brillante que el sol y más blanco que cualquier nieve;

21 ningún ángel podía entrar verle la cara debido a la magnífica

Gloria y ningún ser de carne podía mirarlo.

22 Un fuego ardiente le rodeaba y un gran fuego se levantaba

ante Él. Ninguno de los que le rodeaba podía acercársele

y multitudes y multitudes estaban de pie ante Él y Él

no necesitaba consejeros.

23 Y las santidades de los santos que estaban cerca de Él no

se alejaban durante la noche ni se separaban de Él.

24 Yo hasta este momento estaba postrado sobre mi rostro,

temblando y el Señor por su propia boca me llamó y me

dijo: "Ven aquí ‘Enoc y escucha mi Palabra".



El Libro de ‘Enoc

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25 Y vino a mí uno de los santos, me despertó, me hizo levantar

y acercarme a la puerta e incliné hacia abajo mi cabeza.


Capítulo 15


1 Y él me correspondió y me habló y yo oí su voz: "No temas

‘Enoc, hombre de justo, escriba de justicia; acércate y

escucha mi voz.

2 "Ve y dile a los Vigilantes del cielo que te han enviado a

suplicar por ellos: 'A vosotros corresponde interceder por

los humanos y no a los humanos por vosotros'.

3 '¿Por qué habéis abandonando el cielo alto, santo y eterno,

os habéis acostado con mujeres y profanado a vosotros

mismos con las hijas de los hombres y tomado esposas como

los hijos de la tierra y habéis engendrado hijos gigantes?

4 'Vosotros que fuisteis santos espirituales viviendo una

vida eterna os habéis manchado con la sangre de las mujeres

y habéis engendrado con la sangre de la carne y como los

hijos del hombre habéis deseado después carne y sangre

como aquellos que mueren y perecen' .

5 "Por eso yo les he dado a ellos mujeres para que las fecunden

y engendren hijos por ellas y para que así no falten ellos

sobre la tierra."



El Libro de ‘Enoc

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6 'En cuanto a vosotros, fuisteis primero espirituales, viviendo

una vida eterna, inmortal por todas las generaciones

del mundo;

7 por ello no se os han atribuido mujeres, pues la morada

de los espíritus del cielo es el cielo'.

8 "Y ahora, los gigantes que han nacido de los espíritus y de

la carne, serán llamados en la tierra espíritus malignos y

sobre la tierra estará su morada.

9 "Los espíritus malos proceden de sus cuerpos, porque han

nacido de humanos y de los santos Vigilantes es su comienzo

y origen primordial. Estarán los espíritus malos sobre la

tierra y serán llamados espíritus malos.

10 "Los espíritus del cielo tienen su casa en el cielo y los

espíritus de la tierra que fueron engendrados sobre la tierra

tienen su casa en la tierra.

11 "Y los espíritus de los gigantes, de los Nefilim, que afligen,

oprimen, invaden, combaten y destruyen sobre la tierra

y causan penalidades, ellos aunque no comen tienen

hambre y sed y causan daños.

12 "estos espíritus se levantarán contra los hijos de los

hombre y contra las mujeres porque de ellos proceden.



El Libro de ‘Enoc

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Capítulo 16


1 "Después de la muerte de los gigantes cuando los espíritus

han salidos de su cuerpo, su carne será destruida antes del

juicio. Serán así destruidos hasta el día de la gran consumación,

del gran juicio en el cual el tiempo terminará para los

Vigilantes e impíos y seréis totalmente consumados.

2 "Y ahora, a los Vigilantes, que te han enviado a suplicar

por ellos, que en otra época habitaban en el cielo, diles:

3 'Vosotros estabais en el cielo pero todos los misterios no

se os habían revelado. No habéis conocido sino un misterio

indigno y en el endurecimiento de vuestro corazón lo

habéis comunicado a las mujeres y por ese misterio ellas y

los hombres han multiplicado el mal sobre la tierra'.

4 "Diles pues: 'No tendréis paz'".


Capítulo 17


1 Después me llevaron a un sitio cuyos habitantes son como

el fuego ardiente, pero cuando desean aparecen como

humanos.

2 Me llevaron a la casa de la tempestad, sobre una montaña

cuya cima tocaba el cielo,

3 y vi las mansiones de las luminarias y los tesoros de las

estrellas y del trueno, en los extremos del abismo donde


El Libro de ‘Enoc

23


están el arco de fuego, sus flechas y carcaj, la espada de fuego

y todos los relámpagos.

4 Luego me llevaron hasta las aguas de vida y hasta el fuego

del occidente, el que recogió todas las puestas de sol.

5 Llegué hasta un río de fuego cuyas llamas corren como

agua y desemboca en el gran mar que esta al lado del poniente;

6 vi grandes ríos y llegué a una gran oscuridad y hasta donde

ningún ser carnal camina;

7 vi las montañas de las tinieblas de invierno y el sitio hacia

donde fluyen todas las aguas del abismo;

8 y vi la desembocadura de todos los ríos de la tierra y la

desembocadura del abismo.


Capítulo 18


1 Vi los tesoros de los vientos y vi que con ellos Él ha adornado

toda la creación y los cimientos de la tierra;

2 y vi también la piedra angular de la tierra y los cuatro

vientos que sostienen la tierra y el firmamento;

3 vi como los vientos extienden el velo del cielo en lo alto y

cómo tienen su puesto entre el cielo y la tierra: son las columnas

del cielo;

4 vi los vientos que hacen girar y que conducen por las órbitas

del sol y de los astros en sus estancias;


El Libro de ‘Enoc

24


5 vi los vientos que sostienen las nubes sobre la tierra; vi los

caminos de los ángeles; vi en los confines de la tierra el firmamento

en lo alto.

6 Después fui al sur y vi un sitio que ardía día y noche, en

donde se encontraban siete montañas de piedras preciosas,

tres del lado oriental y tres del lado del mediodía.

7 Así, entre las que estaban en el oriente, una era de piedra

multicolor, una de perlas, y la otra de piedras medicinales; y

las que estaban en el sur eran de piedra roja.

8 La del medio se elevaba hasta el cielo como el trono del

Señor y la parte alta del trono era de zafiro.

9 Yo vi un fuego ardiente, y más allá de esas montañas

10 está una región donde termina la gran tierra, y ahí culminan

los cielos.

11 Luego me fue mostrado un profundo abismo entre columnas

de fuego celeste, y vi en él columnas de fuego que

descendían al fondo y cuya altura y profundidad eran inconmensurables

;

12 y más allá de este abismo vi un sitio sobre el cual no se

extendía el firmamento, bajo el cual no había tampoco cimientos

de la tierra; sobre el que no había ni agua ni pájaros,

sino que era un lugar desierto y terrible.

13 Allí vi siete estrellas parecidas a grandes montañas, que

ardían, y cuando pregunté sobre esto,


El Libro de ‘Enoc

25


14 El ángel me dijo: "Este sitio es el final del cielo y de la

tierra; ha llegado a ser la prisión de las estrellas y de los poderes

del cielo.

15 "Las estrellas que ruedan sobre el fuego son las que han

transgredido el mandamiento del Señor, desde el comienzo

de su ascenso, porque no han llegado a su debido tiempo;

16 y Él se irritó contra ellas y las ha encadenado hasta el

tiempo de la consumación de su culpa para siempre, en el

año del misterio".


Capítulo 19


1 Después Sariel me dijo: "Aquí estarán los Vigilantes que

se han conectado por su propia cuenta con mujeres. Sus

espíritus asumiendo muy diversas apariencias se han corrompido

y han descarriado a los humanos para que sacrifiquen

a demonios y dioses, hasta el día del gran juicio, en

que serán juzgados y encontrarán su final.

2 "En cuanto a sus mujeres, las que fueron seducidas por los

Vigilantes, se volverán sosegadas".

3 Yo ‘Enoc, solo, he visto la visión, el final de todas las cosas

y ningún humano ha visto lo que yo he visto.


El Libro de ‘Enoc

26

Capítulo 20


1 He aquí los nombres de los santos ángeles que vigilan:

2 Uriel, uno de los santos ángeles, llamado el del trueno y el

temblor;

3 Rafael, otro de los santos ángeles, el de los espíritus de los

humanos;

4 Ra'u'el, otro de los santos ángeles, que se venga del mundo

de las luminarias;

5 Miguel, otro de los santos ángeles, encargados de la mejor

parte del la humanidad y del pueblo;

6 Sariel, otro de los santos ángeles, encargado de los espíritus

de los hijos de los hombres que pecan en espíritu;

7 Gabriel; otro de los santos ángeles, encargado del paraíso,

las serpientes y los querubines;

8 Remeiel, otros de los santos ángeles, al que Dios ha encargado

de los resucitados.


Capítulo 21


1 Después volví hasta donde todo era caótico;

2 y allá vi algo horrible: no vi ni cielo en lo alto ni tierra

firme fundamentada, sino un sitio informe y terrible.

3 Vi allí cuatro estrellas del cielo encadenadas que parecían

grandes montañas ardiendo como fuego.


El Libro de ‘Enoc

27


4 Entonces pregunté: "¿Por qué pecado están encadenadas

y por qué motivo han sido arrojadas acá?".

5 Uriel el Vigilante y el Santo que estaba conmigo y me

guiaba, me dijo: "‘Enoc ¿por qué preguntas y te inquietas

por la verdad?

6 Esta cantidad de estrellas de los cielos son las que han

transgredido el mandamiento del Señor y han sido encadenadas

aquí hasta que pasen diez mil años, el tiempo impuesto

según sus pecados.

7 Desde allí pasé a otro lugar más terrible que el anterior y

vi algo horrible: había allá un gran fuego ardiendo y flameando

y el lugar tenía grietas hasta el abismo, llenas de

columnas descendentes de fuego, pero no pude ver ni sus

dimensiones ni su magnitud ni haría conjeturas.

8 Entonces dije: "¡Qué espantoso y terrible es mirar este

lugar!".

9 Contestándome, Uriel el Vigilante y el Santo, que estaba

conmigo me dijo: "‘Enoc ¿por qué estás tan atemorizado y

espantado?". Le respondí: "Es por este lugar terrible y por el

espectáculo del sufrimiento".

10 Y él me dijo: "Este sitio es la prisión de los ángeles y aquí

estarán prisioneros por siempre".


El Libro de ‘Enoc

28

Capítulo 22


1 Desde allí fui a otra parte, a una montaña de roca dura;

2 había ahí cuatro pozos profundos, anchos y muy lisos. Y

dije: "¡Qué lisos son estos huecos y qué profundos y oscuros

se ven!".

3 En ese momento, Rafael el Vigilante y el Santo, que estaba

conmigo, me respondió diciendo:"Estas cavidades han

sido creadas con el siguiente propósito; que los espíritus de

las almas de los muertos puedan reunirse y que todas las

almas de los hijos de los hombres se reúnan ahí. Así pues

esos son los pozos que les servirán de cárcel;

4 "Están hechos para tal cosa, hasta el día en que sean juzgados

hasta momento del gran juicio que se les hará el último

día".

5 Vi allí al espíritu de un hombre muerto acusando, y su

lamento subía hasta el cielo, gritando y acusando.

6 Entonces pregunté a Rafael el Vigilante y el Santo, que

estaba conmigo: "¿De quién es este espíritu que está acusando

que se queja de tal modo que sube hasta el cielo gritando

y acusando?".

7 Me respondió diciendo: "Este es el espíritu que salió de

Abel, a quien su hermano Caín asesinó; él lo acusa hasta

que su semilla sea eliminada de la faz de la tierra y su semilla

desaparezca del linaje de los hombres".


El Libro de ‘Enoc

29


8 Entonces pregunté observando todos los pozos: "¿Por qué

están separados unos de otros?"

9 Me respondió diciendo: "Esos tres han sido hechos para

que los espíritus de los muertos puedan estar separados. Así

una división ha sido hecha para los espíritus de los justos,

en la cual brota una fuente de agua viva.

10 "Y así ha sido hecha ésta para los pecadores cuando

mueren y son sepultados y no se ha ejecutado juicio contra

ellos en vida.

11 "Aquí sus espíritus serán colocados aparte, para esta gran

pena, hasta el día del gran juicio y castigados y atormentados

para siempre quienes merecen tal retribución por sus

espíritus.

12 "Esta división ha sido separada para quienes presentan

su queja y denuncian su destrucción cuando fueron asesinados

en los días de los pecadores.

13 También ha sido hecha ésta para los espíritus de los

hombres que no fueron justos sino pecadores, para todos

los transgresores y los cómplices de la trasgresión; que en el

día del juicio serán afligidos fuera de allí, pero no serán resucitados

desde allí".

14 Entonces bendije al Señor de Majestad y dije: "Bendito

sea el juicio de justicia y bendito sea el Señor de Majestad y

Justicia que es el Señor del mundo".


El Libro de ‘Enoc

30

Capítulo 23


1 Desde allí fui transportado a otro lugar al occidente, en

las extremidades de la tierra;

2 me fue mostrado un fuego que corría sin descanso y sin

interrumpir su carrera ni de día ni de noche, permaneciendo

constante, mientras tanto.

3 Yo pregunté diciendo: "¿Qué es esto que no tiene reposo

alguno?".

4 Me respondió Ra'u'el: "La función de este fuego que corre

hacia el occidente es guiar a todas las luminaras del cielo.


Capítulo 24

1 Y me mostró las montañas: el suelo entre ellas era de fuego

ardiente y llameaba por las noches.

2 Fui hacia allá y vi siete montañas magníficas, diferentes

entre sí y de piedras preciosas y hermosas y todas eran espléndidas,

de apariencia gloriosa y bello aspecto: tres por el

oriente, apoyadas una contra la otra; y tres por el sur, una

bajo la otra; y vi cañadas profundas y sinuosas, ninguna de

las cuales se unía a las demás.

3 La séptima montaña estaba en medio de todas, superándolas

en altura a la manera de un trono, rodeada por árboles

aromáticos,


El Libro de ‘Enoc

31


4 entre los cuales había un árbol cuyo perfume yo no había

olido nunca y no había perfume similar entre estos ni entre

los demás árboles: exhala una fragancia superior a cualquiera

y sus hojas, flores y madera no se secan nunca, su fruto es

hermoso y se parece a los dátiles de las palmas.

5 Entonces dije: "¿Qué árbol tan hermoso! Es bello a la vista,

su follaje gracioso y su fruto tiene un aspecto muy agradable".

6 Entonces, Miguel el Vigilante y santo, que estaba conmigo

y que estaba encargado de esos árboles, me contestó.


Capítulo 25


1 Y él me dijo: "‘Enoc, ¿para qué me preguntas por el perfume

de ese árbol y para qué quieres saber la verdad?".

2 Entonces, yo, ‘Enoc, le respondí así: "Deseo aprender de

todo, pero especialmente acerca de este árbol".

3 Y él me contestó diciendo: Esta montaña alta que has

visto y cuya cima es como el trono de Dios, es su trono,

donde se sentará el Gran Santo, el Señor de Gloria, el Rey

Eterno, cuando descienda a visitar la tierra con bondad.

4 "No se permite que ningún ser de carne toque este árbol

aromático, hasta el gran juicio cuando Él se vengará de todo

y llevará todas las cosas a su consumación para siempre,

pero entonces será dado a los justos y a los humildes.


El Libro de ‘Enoc

32


5 "Su fruto servirá como alimento a los elegidos y será

transplantado al lugar santo, al templo del Señor, el Rey

Eterno.

6 Entonces ellos se regocijarán y estarán alegres; entrarán

en el lugar santo y la fragancia penetrará sus huesos; y ellos

vivirán una larga vida, tal y como la que sus antepasados

vivieron. En sus días no los tocará ningún sufrimiento ni

plaga ni tormento ni calamidad."

7 Entonces bendije al Dios de la Gloria, al Rey Eterno,

porque había preparado tales cosas para los humanos, para

los justos. Estas cosas Él las ha creado y ha prometido dárselas.


Capítulo 26


1 Fui trasladado desde allí hasta el centro de la tierra y vi un

lugar bendito en el cual había árboles cuyas ramas brotaban

permanentemente.

2 Allí me fue mostrada una montaña santa y salía agua de

debajo de la montaña, desde el oriente y descendiendo

hacia el sur.

3 Y vi al oriente otra montaña más alta que aquella y entre

ellas un cañón profundo y angosto por el que corría el agua

que salía de la montaña.


El Libro de ‘Enoc

33


4 Y al occidente otra montaña, más baja que la anterior,

poco elevada, y por debajo, entre las dos, una hondonada

profunda y seca, y otra hondonada entre las tres montañas.

5 Todas eran barrancos profundos de roca dura y no había

árboles plantados en ellos.

6 Yo me maravillaba de las montañas y me asombraba de

los barrancos, me asombraba demasiado.


Capítulo 27


1 Entonces dije: "¿Por qué esta tierra está bendita y llena de

árboles y en medio están estos barrancos malditos?"

2 Entonces Sariel, el Vigilante y el santo, que estaba conmigo,

me respondió y dijo: "Este barranco maldito es para

aquellos que están malditos para siempre; ahí serán reunidos

todos los malditos que con su boca pronuncian palabras

indecorosas contra el Señor y ofenden su Gloria, ahí

serán reunidos y ahí estará el lugar de su juicio.

3 El los últimos tiempos se ejecutará sobre ellos en justicia

el espectáculo del juicio, en presencia de los justos para

siempre; ahí se manifestará la misericordia y la bendición

del Señor de Gloria y el Rey Eterno.

4 El día del juicio sobre los anteriores, ellos le bendecirán

por la misericordia que les ha reservado.


El Libro de ‘Enoc

34


5 Entonces yo bendije al Señor de Gloria, promulgué su

Gloria y alabé su grandeza.


Capítulo 28


1 Fui desde allí hacia el oriente, en medio de la cordillera

del desierto y vi el desierto: estaba solitario y lleno de árboles

y plantas;

2 brotaba agua desde arriba,

3 acometiendo como un río caudaloso que fluía hacia el

noroeste llevando el agua y el rocío por todos lados.


Capítulo 29


1 Desde allí fui a otro lugar en el desierto y me alejé mucho,

hacia el oriente de este sitio.

2 Allí vi árboles silvestres que exudaban perfumes de incienso

y mirra y sus frutos son parecidos a las nueces.


Capítulo 30


1 Y más allá de ellos, me alejé muy al oriente y vi otro gran

lugar, con valles de muchas aguas,

2 en el que había cañas dulces aromáticas semejantes al lentisco;


El Libro de ‘Enoc

35


3 y en las orillas de estos valles vi el fragante cinamomo. Y

más allá de estos valles me alejé hacia el oriente.


Capítulo 31


1 Me fueron mostradas otras montañas y también en ellas

vi árboles de los cuales salía la resina llamada tsaru y gálbano.

2 Más allá todos los árboles todos los árboles estaban llenos

de resina que era semejante a la corteza del almendro.

3 Cuando se casca en estos árboles sale de ellos un olor perfumado

y cuando se muelen las cortezas son superiores a

cualquier perfume.


Capítulo 32


1 Más allá de tales montañas, hacia el noreste de ellas, me

fueron mostradas otras montañas, llenas de nardo escogido,

lentisco, cardamomo y pimienta.

2 desde allí continué hacia el oriente de todas estas montañas,

lejos de ellas, al oriente de la tierra, fui llevado por encima

del mar Rojo y me alejé mucho de él, pasé por encima

de la oscuridad, lejos de ella;

3 y fui llevado al lado del Paraíso de Justicia, y me fueron

mostrados desde lejos árboles en él, árboles numerosos en


El Libro de ‘Enoc

36


exceso y grandes, diferentes unos de otros. Vi allí un árbol

que era distinto de todos los demás, muy grande, bello y

magnífico, el árbol de la sabiduría, los que comen de su fruto

aprenden gran sabiduría.

4 El árbol es tan alto como un abeto, sus hojas se parecen a

las del algarrobo y su fruto es como un racimo de uvas, muy

bonito; y la fragancia de ese árbol penetra hasta muy lejos.

5 Y yo dije: "¡Qué hermoso es este árbol y cómo atrae mirarlo!".

6 Remeiel el Vigilante y el santo, que estaba conmigo, me

contestó y dijo: "Es el árbol de la sabiduría, del cual comieron

tu primer padre y tu primera madre y aprendieron la

sabiduría y sus ojos se abrieron y comprendieron que estaban

desnudos y fueron expulsados del jardín del Edén".


Capítulo 33


1 Desde allí fui hasta los confines de la tierra y vi allí grandes

bestias diferentes unas de otras y también pájaros que

diferían en sus aspectos, hermosura y trinos.

2 Al oriente de esas bestias vi el final de la tierra, donde el

cielo descansa, y donde se abren los portales del cielo.

3 Vi como nacen las estrellas del cielos y los portales de los

que proceden y anoté las salidas de cada una de las estrella,

según su número, nombre, curso y posición y según su


El Libro de ‘Enoc

37


tiempo y meses, según me las mostraba Uriel, uno de los

Vigilantes.

4 Y me mostró y escribió para mí todo, incluso escribió

para mí sus nombres de acuerdo con sus tiempos.


Capítulo 34


1 Desde allí fui transportado a la extremidad norte de la

tierra y me fueron mostradas grandes obras:

2 Vi tres puertas del cielo abiertas; a través de cada una de

ellas vienen los vientos del norte y cuando soplan hay frío,

granizo, escarcha, nieve, rocío y lluvia.

3 Si salen por una sola de las puertas, soplan para bien; pero

cuando soplan a través de las otras dos es con violencia y

calamidad sobre la tierra pues soplan con fuerza.


Capítulo 35


1 Y desde allí fui hasta la extremidad occidental de la tierra

y vi tres puertas del cielo abiertas, el mismo número de

puertas y salidas que había visto en el oriente.


El Libro de ‘Enoc

38

Capítulo 36


1 Desde allí fui transportado a la extremidad sur de la tierra

y allí me fueron mostradas sus tres puertas abiertas del

viento sur: para el rocío, la lluvia y el viento.

2 Y desde allí fui transportado al límite oriental del cielo y

vi las tres puertas orientales abiertas las tres puertas orientales

del cielo y encima de ellas unas puertas pequeñas.

3 Por cada una de estas puertas pequeñas pasan las estrellas

del cielo y corren por el curso trazado para ellas hacia el

occidente.

4 Al ver esto bendije todo el tiempo al Señor de Gloria, y

continuaré bendiciendo al Señor de Gloria, que ha realizado

grandes y magníficos prodigios para mostrar la grandeza

de su obra a los ángeles, a los espíritus y a los humanos, para

que ellos puedan alabar esa obra, toda su creación, para que

puedan ver la manifestación de su poder y alaben la grandiosa

obra de sus manos y le bendigan por siempre.


El Libro de ‘Enoc

39


Libro de las Parábolas


Capítulo 37


1 La segunda visión que él vio -visión de sabiduría- que vio

‘Enoc, hijo de Jared, hijo de Mahalalel, hijo de Kainan, hijo

de Enos, hijo de Set, hijo de Adán.

2 Este es el comienzo de las palabras sabias que hice salir

con mi voz, para hablarle y decirle a los habitantes de la

tierra: "Escuchad hombres de épocas pasadas y del porvenir,

las palabras del santo que habla en presencia del Señor de

los espíritus.

3 Fue excelente declararlas a los hombres de antaño pero

igualmente a los del porvenir, no vamos a negarles el principio

de sabiduría.

4 Hasta ahora tal sabiduría no ha sido dada por el señor de

los espíritus, pero yo la he recibido de acuerdo con mi discernimiento

y con el buen parecer del Señor de los espíritus

gracias a quien me ha sido dada mi parte en la vida eterna.

5 Tres parábolas me fueron comunicadas ya y yo he elevado

mi voz para relatarlas a quienes habitan sobre la tierra.


Capítulo 38


El Libro de ‘Enoc

40


1 Primera Parábola.- Cuando aparezca la asamblea de los

justos y los pecadores sean juzgados por sus pecados y expulsados

de la superficie de la tierra.

2 cuando el Justo se manifieste a los ojos de los justos, de

los elegidos cuyas obras dependen del señor de los espíritus;

cuando la luz brille para los justos y para los elegidos que

habitan sobre la tierra: ¿Dónde estará entonces la morada

de los pecadores? ¿Dónde estará el lugar de descanso de

quienes han renegado del Señor de los espíritus? Habría

sido mejor para ellos no haber nacido.

3 Cuando los misterios de los justos sean manifiestos y los

pecadores juzgados y expulsados de la presencia de los justos

y los elegidos,

4 desde ese momento los que dominan la tierra no serán

poderosos ni elegidos por más tiempo ni podrán ellos mirar

a la cara de los santos, porque será la luz del Señor de los

espíritus la que brillará sobre la cara de los santos, de los

justos, de los elegidos.

5 Entonces, los reyes y los poderosos perecerán y serán entregados

a las manos de los justos y de los santos.

6 Y de ahí en adelante nadie buscará para ellos la misericordia

del Señor de los espíritus porque su vida encontró su

final.


El Libro de ‘Enoc

41

Capítulo 39


1 Y ocurrirá en esos días que los hijos de los elegidos y santos

descenderán de lo alto del cielo y su linaje llegará a ser

uno con el de los hijos de los hombres.

2 ‘Enoc recibió los libros del celo y la ira y los libros de la

angustia y el destierro: "Nunca más obtendrán misericordia",

dijo el Señor de los espíritus.

3 Y las nubes me cubrieron, y el viento me levantó de la

superficie de la tierra y me dejó en el límite de los cielos.

4 Allí tuve otra visión: vi el lugar donde habitan los santos

y el lugar de descanso de los justos.

5 Ahí contemplé con mis ojos las moradas en medio de los

ángeles de justicia y sus lugares de descanso entre los santos.

Mientras suplican y oran por los hijos de los hombres, la

justicia brota entre ellos como el agua y la misericordia se

esparce sobre ellos como el sobre el rocío sobre la tierra, por

los siglos de los siglos.

6 En ese lugar con mis ojos vi al Elegido de Justicia y de Fe;

la justicia prevalecerá en sus días y los justos y los elegidos

serán innumerables ante él por los siglos de los siglos.

7 Vi su morada bajo las alas del Señor de los espíritus; todos

los justos y los elegidos brillarán frente a él como el resplandor

del fuego; su boca estará llena de bendición; sus


El Libro de ‘Enoc

42


labios glorificarán el nombre del Señor de los espíritus; y la

justicia y la verdad no fallarán ante él.

8 Yo deseaba vivir allí y mi espíritu anhelaba esa morada:

esa era desde antes mi herencia, tal y como había sido establecida

para mí ante el Señor de los espíritus.

9 En esos días alabé y ensalcé el nombre del Señor de los

espíritus con bendiciones y alabanzas porque Él me ha destinado

para la bendición y la gloria de acuerdo con el buen

parecer del Señor de los espíritus.

10 Por mucho tiempo mis ojos observaron ese lugar y lo

bendije a Él y lo alabé diciendo: "Bendito es Él y bendito

sea desde el principio y para siempre".

11 Ante Él no hay renuncia; Él sabe desde antes de que el

mundo fuera creado qué es para siempre y qué será de generación

en generación.

12 Aquellos que no duermen te bendicen; ellos están ante

tu Gloria y bendicen, alaban y ensalzan diciendo: "Santo,

Santo, santo es el Señor de los espíritus, Él llena la tierra

con espíritus".

13 Mis ojos vieron allá a todos aquellos que no duermen,

bendiciendo y diciendo: "Bendito seas tú y bendito sea el

nombre del Señor de los espíritus por los siglos de los siglos".

14 Mi rostro fue cambiado y no podía sostener la mirada.


El Libro de ‘Enoc

43

Capítulo 40


1 Después de eso vi miles de miles y miríadas, vi una multitud

innumerable e incalculable, que se sostiene ante el Señor

de los espíritus.

2 Y sobre los cuatro costados del Señor de los espíritus vi

cuatro presencias diferentes de aquellos que no duermen y

aprendí sus nombres porque el ángel que va conmigo me

los dio a conocer y me mostró todas las cosas ocultas.

3 Y escuché las voces de esas cuatro presencias y cómo ellas

pronuncian alabanzas ante el Señor de la Gloria.

4 La primera voz bendice al Señor de los espíritus por los

siglos de los siglos.

5 A la segunda voz la escuché bendiciendo Elegido y a los

elegidos que dependen del Señor de los espíritus.

6 A la tercera voz la oí orar e interceder por los que viven

sobre la tierra y suplicar en nombre del Señor de los espíritus.

7 Y escuché la cuarta voz expulsando a los Satanes e impidiendo

que lleguen hasta el Señor de los espíritus a acusar a

quienes viven en la tierra Él.

8 Después de eso pregunté al ángel de paz que iba conmigo

y me mostraba todas las cosas que están ocultas: "¿Quiénes

son esas cuatro presencias que he visto y cuyas palabras he

oído y escrito abajo?".


El Libro de ‘Enoc

44


9 Me dijo: "El primero, el misericordioso y muy paciente, es

Miguel; el segundo, que está encargado de las enfermedades

y de todas las heridas de los hijos de los hombres, es Rafael;

el tercero, que está encargado de todos los poderes, es Gabriel

; el cuarto, que está encargado de la esperanza de quienes

heredarán la vida eterna, es llamado Sariel.

10 Estos son los cuatro ángeles del Señor de los espíritus y

las cuatro voces que he escuchado esos días.


Capítulo 41


1 Después vi todos los misterios de los cielos y cómo el reino

está dividido y cómo las acciones de los humanos son

pesadas en la balanza.

2 Allí vi la habitación de los elegidos y la morada de los santos

y mis ojos vieron a los pecadores cuando eran expulsados

de allí porque rechazaron el nombre del Señor de los

espíritus y no podían quedarse a causa del castigo que procede

del Señor de los espíritus.

3 Allí mis ojos vieron los misterios del relámpago y del

trueno; y los secretos de los vientos y cómo se distribuyen

para soplar sobre la tierra; y los secretos de las nubes y el

rocío, de dónde proceden en ese lugar y desde dónde saturan

el polvo de la tierra.


El Libro de ‘Enoc

45


4 Allí vi las cámaras cerradas desde donde son distribuidos

los vientos, el depósito del granizo y del viento, el depósito

de la neblina y las nubes que revolotean sobre la tierra desde

el comienzo del mundo.

5 Y vi las cámaras del sol y de la luna, de dónde proceden y

hacia dónde regresan, y su maravilloso retorno; cómo el

uno es superior a la otra; su magnífica órbita y cómo no se

alejan de ella y mantienen fielmente el juramento que han

hecho uno a otro.

6 El sol sale primero y sigue su ruta según el mandamiento

del Señor de los espíritus, cuyo nombre es poderoso por los

siglos de los siglos.

7 Y después de eso vi el camino oculto de la luna y el visible

y ella cumple el recorrido de su camino en ese lugar de día y

de noche; y uno mantiene una posición opuesta al otro,

ante el Señor de los espíritus. Ellos dan gracias y alaban sin

descanso, porque para ellos dar gracias es descansar.

8 El sol gira frecuentemente para bendecir, o para maldecir

y el recorrido de la ruta de la luna es bendición para los justos

y tinieblas para los pecadores, en el nombre del Señor,

que ha separado la luz de las tinieblas, ha repartido los espíritus

de los humanos y ha fortalecido los espíritus de los

justos en nombre de su justicia.


El Libro de ‘Enoc

46


9 Porque ningún ángel lo impide y ningún poder es capaz

de impedirlo, porque Él cita un juicio para todos ellos y los

juzga a todos ante Él.


Capítulo 42


1 La Sabiduría no encuentra un lugar donde pueda habitar,

entonces su casa está en los cielos.

2 La Sabiduría fue a habitar entre los hijos de los hombres y

no encontró sitio. Entonces la Sabiduría ha regresado a su

hogar y ha tomado su silla entre los ángeles.

3 Y la injusticia ha salido de sus cuevas, ha encontrado a los

que no buscaban y ha habitado entre ellos, como la lluvia

en el desierto y como el rocío sobre la tierra sedienta.


Capítulo 43


1 Después vi otros relámpagos y estrellas del cielo y vi cómo

Él las llamaba por sus nombres y ellas le ponían atención.

2 Y vi cómo ellas eran pesadas en balanzas justas, de acuerdo

con su luminosidad, sus dimensiones y el día de su aparición

y cómo su movimiento genera relámpagos; y vi su

curso de acuerdo con el número de los ángeles y cómo se

guardan fidelidad entre ellas.


El Libro de ‘Enoc

47


3 Le pregunté al ángel que iba conmigo y me mostró los

que estaba oculto: "¿Qué es eso?".

4 Me dijo: "El Señor de los espíritus te ha mostrado su parábola

; estos son los nombres de los santos que viven sobre

la tierra y creen en el Señor de los espíritus por los siglos de

los siglos.


Capítulo 44


1 Vi también otros fenómenos relativos a los relámpagos:

cómo algunas estrellas surgen, llegan a ser relámpagos y no

pueden abandonar su nueva forma.

Capítulo 45

1 "Ésta es la segunda parábola, acerca de quienes rechazan

la comunidad de los santos y al Señor de los espíritus.

2 "Ellos no subirán al interior del cielo ni volverán a la tierra,

tal será la suerte los pecadores que han renegado del

nombre del Señor de los espíritus a quienes tú has reservado

para el día del sufrimiento y la tribulación.

3 "En este día mi Elegido se sentará sobre el trono de gloria

y juzgará sus obras; sus sitios de descanso serán innumerables

y dentro de ellos sus espíritus se fortalecerán cuando


El Libro de ‘Enoc

48


vean a mi Elegido y a aquellos que han apelado a mi nombre

glorioso.

4 "Entonces, haré que mi Elegido habite entre ellos; transformaré

el cielo y lo convertiré en bendición y luz eternas;

5 transformaré la tierra y haré que mis elegidos la habiten,

pero los pecadores y los malvados no pondrán los pies allí.

6 "Porque he abastecido y satisfecho con paz a mis justos y

los he hecho vivir ante mí; pero el juicio de los pecadores es

inminente, de manera que los destruiré en la faz de la tierra".


Capítulo 46


1 Allí vi a alguien que tenía una Cabeza de los Días y su

cabeza era blanca como lana; con Él había otro, cuya figura

tenía la apariencia de un hombre y su cara era llena de gracia

como la de los santos ángeles.

2 Le pregunté al ángel que iba conmigo y que me mostraba

todas las cosas secretas con respecto a este Hijo del Hombre:

"¿Quién es éste, de dónde viene y por qué va con la

Cabeza de los Días?".

3 Me respondió y me dijo: "Este es el Hijo del Hombre, que

posee la justicia y con quien vive la justicia y que revelará

todos los tesoros ocultos, porque el Señor de los espíritus lo


El Libro de ‘Enoc

49


ha escogido y tiene como destino la mayor dignidad ante el

Señor de los espíritus, justamente y por siempre.

4 "El Hijo del Hombre que has visto, levantará a los reyes y

a los poderosos de sus lechos y a los fuertes de sus tronos;

desatará los frenos de los fuertes y les partirá los dientes a

los pecadores;

5 derrocará a los reyes de sus tronos y reinos, porque ellos

no le han ensalzado y alabado ni reconocieron humildemente

de dónde les fue otorgada la realeza.

6 "Le cambiará la cara a los fuertes llenándolos de temor; las

tinieblas serán su morada y los gusanos su cama, y no tendrán

esperanza de levantarse de esa cama, porque no exaltaron

el nombre del Señor de los espíritus.

7 "Estos que juzgan a las estrellas del cielo, que levantan sus

manos contra el más Alto, que oprimen la tierra y habitan

sobre ella, cuyas acciones expresan todas injusticia, cuyo

poder reside en su riqueza, cuya confianza está puesta en los

dioses que ellos han hecho con sus manos: ellos niegan el

nombre del Señor de los espíritus;

8 ellos persiguen sus congregaciones y a los fieles, a quienes

condenan en nombre del Señor de los espíritus.


El Libro de ‘Enoc

50

Capítulo 47


1 En esos días la oración de los justos y la sangre de los justos

habrán subido desde la tierra, hasta el Señor de los espíritus.

2 En tales días los santos que habitan en lo alto de los cielos

se unirán en una sola voz: suplicarán, orarán, alabarán, darán

gracias y bendecirán el nombre del Señor de los espíritus,

en nombre de la sangre de los justos que ha sido derramada

y para que la oración de los justos no sea en vano ante

el Señor de los espíritus, se haga justicia y su paciencia no

sea eterna.

3 En esos tiempos vi la Cabeza de los Días cuando se sentó

en el trono de su gloria y los libros de los vivos fueron abiertos

ante Él. Todas sus huestes que habitan en lo alto del

cielo y su corte estaban ante Él.

4 Y el corazón de los santos se llenó de alegría, porque el

número de los justos ha sido establecido, la oración de los

justos ha sido escuchada y la sangre de los justo ha sido denunciada

ante el Señor de los espíritus.


Capítulo 48


1 En ese lugar vi la fuente de la justicia, la cual era inagotable,

y a su alrededor había muchas fuentes de sabiduría, to


El Libro de ‘Enoc

51


dos los sedientos bebían de ellas y se llenaban de sabiduría y

habitaban con los santos, los justos y los elegidos.

2 En ese momento ese Hijo del Hombre fue nombrado en

presencia del Señor de los espíritus y su nombre ante la Cabeza

de los Días.

3 Ya antes de que el sol y los signos fueran creados, antes de

que las estrellas del cielo fueran hechas, su nombre fue pronunciado

ante el Señor de los espíritus.

4 Él será para los justos un bastón en el que puedan apoyarse

y no caer; será luz para las naciones y esperanza para los

que sufren.

5 Todos los que habitan sobre la tierra se prosternarán y lo

adorarán; alabarán, bendecirán y celebrarán con canciones

al Señor de los espíritus.

6 Por tal razón ha sido él Elegido y reservado ante Él, desde

antes de la creación del mundo y para siempre.

7 La sabiduría del Señor de los espíritus lo ha revelado a los

santos y a los justos, porque Él ha preservado el destino de

los justos, porque ellos han odiado y despreciado a este

mundo de injusticia y han odiado todas sus obras y caminos,

en el nombre del Señor de los espíritus, porque por su

nombre serán salvados ellos y Él vengará sus vidas.

8 En estos días los reyes de la tierra y los poderosos que

dominan la tierra tendrán el rostro abatido a causa de la


El Libro de ‘Enoc

52


obra de sus manos, porque del día de la su angustia y aflicción

no se salvarán.

9 Los entregaré en las manos de mis elegidos, como la paja

en el fuego arderán frente la cara de los santos y como el

plomo en el agua serán sumergidos frente a la cara de los

justos, así serán sumergidos frente a la cara de los justos y

no se encontrará más rastro de ellos.

10 En el día de su aflicción habrá descanso en la tierra, ante

ellos caerán y no se levantarán jamás y nadie estará para

levantarlos, porque han renegado del Señor de los espíritus

y su Ungido. ¡Qué sea bendito el nombre del de Señor de

los espíritus!


Capítulo 49


1 Porque ante Él, la Sabiduría está brotando como agua y la

Gloria no decae por los siglos de los siglos.

2 Como tiene poder sobre todos los secretos de justicia, la

injusticia desaparecerá como la sombra y no tendrá refugio,

porque el Elegido está de pie ante el Señor de los espíritus y

su gloria permanece por los siglos de los siglos y su poder

por todas las generaciones.

3 En el habita el espíritu de la sabiduría, el espíritu que

ilumina y da discernimiento, el espíritu de entendimiento y

de poder, el espíritu de quienes han dormido en justicia.


El Libro de ‘Enoc

53


4 Él es quien juzga las cosas secretas y nadie puede pronunciar

palabras vanas frente a él, porque es el Elegido ante el

Señor de los espíritus, según su voluntad.


Capítulo 50


1 En esos días tendrá lugar un cambio para los santos y elegidos:

la Luz de los Días residirá sobre ellos y la gloria y el

honor virarán hacia los santos.

2 En el día de la aflicción, cuando la desgracia se acumule

sobre los pecadores, los justos triunfarán por el nombre del

Señor de los espíritus y hará que otros testifiquen que pueden

arrepentirse y renunciar a la obra de sus manos.

3 Ellos no tendrán ningún mérito en nombre del Señor de

los espíritus, sin embargo serán salvados por su nombre y el

Señor de los espíritus tendrá compasión de ellos porque su

misericordia es grande.

4 Además Él es justo en su juicio y en presencia de su Gloria,

la injusticia no podrá mantenerse; en su juicio el que no

se arrepienta perecerá ante Él.

5 "Y desde ese momento no tendré más misericordia con

ellos", dijo el Señor de los espíritus.


El Libro de ‘Enoc

54

Capítulo 51


1 En esos días la tierra devolverá lo que ha sido depositado

en ella; el seol también devolverá lo que ha recibido y los

infiernos devolverán lo que deben. Por los mismos días el

Elegido se levantará

2 y de entre ellos seleccionará a los justos y a los santos,

porque se acerca el día en que serán salvados.

3 El Elegido se sentará en mi trono en esos días y de su boca

fluirán todos los misterios de la sabiduría y consejo, porque

el Señor de los espíritus se lo ha concedido y lo ha glorificado.

4 En esos días las montañas se moverán como arietes y las

colinas saltarán como corderos que han tomado leche hasta

quedar satisfechos; los rostros de los ángeles del cielo brillarán

alegremente;

5 la tierra se regocijará, los justos la habitarán y los elegidos

se pasearán por ella.


Capítulo 52


1 Después de esos días, en el sitio donde había visto todas

las visiones de lo que está oculto, porque había sido arrastrado

por un ciclón y conducido hacia el occidente,


El Libro de ‘Enoc

55


2 allí mis ojos vieron los todos secretos del cielo que llegará:

una montaña de cobre, otra de plata, otra de oro, otra de

estaño y otra de plata.

3 Pregunté al ángel que iba conmigo, diciendo: "¿Qué cosas

son éstas que he visto en secreto?"

4 Me dijo: "Todo lo que has visto servirá para el gobierno

de su Ungido, para que pueda ser fuerte y poderoso sobre la

tierra".

5 Y luego este ángel de paz dijo: "Espera un poco y te serán

revelados todos los misterios que rodean al Señor de los

espíritus:

6 "Esas montañas que tus ojos han visto, de hierro, cobre,

plata, oro, estaño y plomo, en presencia del Elegido serán

como la cera frente al fuego y como el agua derramada y se

derretirán a sus pies.

7 "Sucederá en esos días que nadie será salvado ni por el oro

ni por la plata y nadie podrá escapar;

8 no habrá hierro para la guerra, ni revestimiento para corazas

; el bronce será inútil, el estaño no será estimado y el

plomo será indeseable.

9 "Todas estas cosas serán eliminadas de la superficie de la

tierra cuando aparezca el Elegido ante el rostro del Señor

de los espíritus".


El Libro de ‘Enoc

56

Capítulo 53


1 Mis ojos vieron allí un profundo valle con amplias entradas

y todos los que viven en los continentes, el mar y las

islas le llevan regalos, presentes y símbolos de honor, sin

que ese profundo valle llegara a llenarse.

2 Sus manos perpetraron crímenes y los pecadores devoran

todo lo que producen con fatiga aquellos a quienes criminalmente

oprimen; así los pecadores serán destruidos ante

el rostro del Señor de los espíritus, serán desterrados de la

faz de la tierra y perecerán para siempre.

3 Porque vi a todos los ángeles del castigo establecerse allí y

preparar todos los instrumentos de Satanás.

4 Y le pregunté al ángel de paz que iba conmigo: "¿Para qué

preparan esos instrumentos?"

5 Me dijo: "Preparan eso para que los reyes y los poderosos

de la tierra puedan ser destruidos.

6 "Después de esto el Justo, el Elegido, hará aparecer la casa

de su congregación y desde entonces, ellos no serán estorbados

más en nombre del Señor de los espíritus.

7 "En presencia de su justicia, estas montañas no estarán

más en la tierra, las colinas se convertirán en fuentes de

agua y los justos descansarán de la opresión de los pecadores.


El Libro de ‘Enoc

57

Capítulo 54


1 Volví la mirada hacia otra parte de la tierra y vi allí un

valle profundo con fuego ardiente,

2 y llevaron a los reyes y a los poderosos y comenzaron a

arrojarlos en este valle profundo.

3 Allí mis ojos vieron cómo fabricaban sus instrumentos:

cadenas de un peso inconmensurable.

4 Le pregunté al ángel de paz que iba conmigo, diciendo:

"¿Para qué están siendo preparadas esas cadenas?".

5 Y me dijo: "Esas están siendo preparadas para las tropas

de 'Asa'el, para que puedan agarrarlos y lanzarlos al abismo

de total condenación y cubrir sus quijadas con piedras ásperas

tal como mandó el Señor de los espíritus.

6 Miguel, Gabriel, Rafael y Sariel en ese gran día los agarrarán

y los arrojarán en el horno ardiente, para que el Señor

de los espíritus pueda vengarse de ellos por convertirse en

súbditos de Satanás y descarriar a aquellos que habitan sobre

la tierra.

7 Como en los tiempos en que vino el castigo del Señor de

los espíritus y Él abrió los depósitos de agua que están sobre

los cielos y las fuentes subterráneas.

8 Y todas esas aguas se juntaron, aguas con aguas: las que

están sobre los cielos son masculinas y las que están bajo la

tierra son femeninas.


El Libro de ‘Enoc

58


9 Y fueron exterminados los que habitaban sobre la tierra y

bajo los límites del cielo,

10 para que reconocieran la injusticia que perpetraron sobre

la tierra y por ella perecieron.


Capítulo 55


1 Tras ello la cabeza de los Días se arrepintió y dijo: "En

vano he destruido a todos los que habitan sobre la tierra".

2 Y juró por su gran nombre: "De ahora en adelante no actuaré

más así con los que habitantes de la tierra; colocaré

un símbolo en los cielos como prenda de la fidelidad mía

para con ellos por el tiempo que los cielos estén sobre la

tierra.

3 "Esta es lo que está de acuerdo con mi decisión: Cuando

desee atraparlos por manos de los ángeles en el día de la

tribulación y el sufrimiento a causa de esto, desataré mi

castigo y mi ira sobre ellos", dijo el Señor de los espíritus;

4 "reyes y poderosos que habitáis sobre la tierra, veréis a mi

Elegido sentarse sobre el trono de gloria y juzgar a 'Asa'el,

sus cómplices y sus tropas, en el nombre del Señor de los

espíritus".


El Libro de ‘Enoc

59

Capítulo 56


1 Vi las huestes de los ángeles de castigo que iban sosteniendo

látigos y cadenas de hierro y bronce.

2 Pregunté al ángel de paz que iba conmigo, diciendo: "¿A

donde quién van aquellos que llevan látigos?".

3 Me dijo: "hacia sus queridos elegidos, para que sean arrojados

a los profundo del abismo del valle;

4 entonces este valle será llenado con sus elegidos queridos,

los días de su vida llegarán a su fin y a partir de ahí, el tiempo

de su extravía no será contado.

5 "En esos días los ángeles regresarán y se lanzarán hacia el

oriente, donde los partos y medos y sacudirán a los reyes,

tanto que un espíritu de desasosiego los invadirá, y los derrocarán

de sus tronos, de manera que huirán como leones

de sus guaridas y como lobos hambrientos entre su manada.

6 "Ellos irán y pisarán la tierra de sus elegidos y la tierra de

sus elegidos será ante ellos un camino trillado.

7 "Pero la ciudad de mis justos será un obstáculos para sus

caballos: comenzarán a combatir contra ellos y su mano

derecha desplegará su fuerza contra ellos. Un hombre no

conocerá a su hermano ni un hijo a su padre ni a su madre,

hasta que el número de cadáveres complete su matanza y su

castigo no será en vano.


El Libro de ‘Enoc

60


8 En ese tiempo el seol abrirá sus mandíbulas, serán engullidos

por él y su destrucción culminará: la muerte devorará

a los pecadores en presencia de los elegidos.


Capítulo 57


1 Sucedió después de eso que vi un ejército de carros conducidos

por hombre y que iban sobre los vientos desde el

oriente y desde el occidente hacia el sur.

2 Se escuchaba el ruido de los carros y cuando ocurrió tal

alboroto los santos notaron que las columnas de la tierra se

movieron de su sitio y el sonido que se produjo se oyó de

un extremo al otro del cielo durante un día.

3 Y ellos se prosternaron y adoraron al Señor de los espíritus.

Este es el fin de la segunda parábola.


Capítulo 58


1 Comencé a recitar la tercera parábola acerca de los justos

y de los elegidos.

2 ¡Felices vosotros justos y elegidos pues vuestra suerte será

gloriosa!

3 Los justos estarán a la luz del sol y los elegidos en la luz de

la vida eterna; los días de su vida no tendrán fin y los días

de los santos serán innumerables.


El Libro de ‘Enoc

61


4 Buscarán la luz y encontrarán justicia con el Señor de los

espíritus: habrá paz para los justos en nombre del Señor

eterno.

5 Después de esto serán enviados los santos del cielo a buscar

los misterios de la justicia, patrimonio de la fe, pues brilla

como el sol sobre la tierra y las tinieblas están desapareciendo.

6 Habrá una luz infinita aunque por determinados días

ellos no vendrán, porque antes habrán sido destruidas las

tinieblas, la luz habrá sido afirmada ante el Señor de los

espíritus y la luz de la verdad habrá sido establecida para

siempre ante el Señor de los espíritus.


Capítulo 59


1 En esos días mis ojos vieron los misterios de los relámpagos,

de las luces y de su juicio: ellos resplandecen para una

bendición o para una maldición según la voluntad del Señor

de los espíritus.

2 Allí vi los misterios del trueno y cómo cuando resuena en

arriba en el cielo, su voz es escuchada y me hace ver el juicio

ejecutado sobre la tierra, ya sea que sea para bienestar y

bendición, o para maldición, según la voluntas del Señor de

los espíritus.


El Libro de ‘Enoc

62


3 [Y después de esto todos los misterios de las luces y de los

relámpagos me fueron mostrados: ellos brillan para bendecir

y satisfacer].


Capítulo 60


1 [En el decimocuarto día, del séptimo mes, del año quinientos

de la vida de [Noé] Vi que un poderoso temblor

sacudió el cielo de los cielos y las huestes del Más Alto,

multitudes de ángeles, miles y miles se veían angustiados

por una gran agitación.

2 La Cabeza de los Días estaba sentado sobre el trono de su

gloria y los ángeles y los justos permanecían a su alrededor.

3 Se apoderó de mí un gran temblor y me sobrecogió el temor:

mis entrañas se abrieron, mis riñones se derritieron y

caí sobre mi rostro.

4 Entonces Miguel otro de los ángeles santos, fue enviado

para levantarme. Cuando me levantó mi espíritu retornó,

pero yo no era capaz de soportar la visión de estas huestes,

de su agitación y de las sacudidas del cielo.

5 Y Miguel me dijo: “¿Por qué te asusta la visión de estas

cosas? Hasta ahora ha sido el tiempo de su misericordia y Él

ha sido misericordioso y lento para la ira para aquellos que

viven sobre la tierra.


El Libro de ‘Enoc

63


6 "Pero cuando venga el día, del poder, del castigo, del juicio

que el Señor de los espíritus ha preparado para aquellos

que no se inclinan ante la ley de la justicia, para aquellos

que rechazan el juicio de la justicia y para aquellos que toman

su nombre en vano, ese día está preparado para los

elegidos un pacto, pero para los pecadores castigo.

7 [Ese día se harán salir separados dos monstruos, unos femenino

y otro masculino. El monstruo femenino se llama

Leviatán y habita en el fondo del mar sobre la fuente de las

aguas.

8 El monstruo masculino se llama Behemoth, se posa sobre

su pecho en un desierto inmenso llamado Duindaín, al

oriente del jardín que habitan los elegidos y los justos, donde

mi abuelo fue tomado, el séptimo desde Adán el primer

hombre a quien el Señor de los espíritus creó.

9 Le supliqué a otro ángel que me revelara el poder de esos

monstruos, cómo fueron separados en un solo día y arrojados

el uno al fondo del mar y el otro al suelo seco del desierto.

10 Me dijo: "Hijo de hombre, aquí vas a conocer los que es

un misterio".

11 Me habló otro ángel que iba conmigo, que me revelaba

lo que estaba oculto, el principio y el fin, en lo alto del cielo

y bajo la tierra en lo profundo, en las extremidades del cielo

y en sus cimientos;


El Libro de ‘Enoc

64


12 y en los depósitos de los vientos, cómo los vientos son

divididos, cómo son pesados y cómo en sus puertas los

vientos son registrados de acuerdo con su fuerza; y el poder

de la luz de la luna cómo es el poder que le corresponde; y

la diferenciación entre las estrellas de acuerdo con sus

nombres y cómo están subdivididas y clasificadas;

13 y el trueno en los lugares donde retumba y toda la distinción

que es hecha entre los relámpagos para que ellos

brillen y entre sus huestes para que ellas obedezcan rápidamente.

14 El trueno hace pausas mientras espera su eco. Trueno y

relámpago son inseparables, son unidos por medio del espíritu

y no están separados,

15 pues cuando el relámpago resplandece, el trueno hace

oír su voz y el espíritu lo aplaca mientras repica, y distribuye

por igual entre ambos, pues el depósito de sus ecos es

como arena y cada uno de ellos es retenido con un freno y

devueltos por el poder del espíritu, son impulsados hacia

muchas regiones de la tierra.

16 El espíritu del mar es masculino y vigoroso y según su

fuerza lo devuelve con un freno y así es alejado y dispersado

entre todas las montañas de la tierra.

17 El espíritu de la helada es su propio ángel y el espíritu

del granizo es un buen ángel.


El Libro de ‘Enoc

65


18 El espíritu de la nieve la deja caer de sus por su propia

fuerza desde sus depósitos; ella tiene un espíritu especial

que sube de ella como humo y se llama escarcha.

19 El espíritu de la neblina no está unido con ellos en su

depósito, sino que tiene un depósito propio, ya que su ruta

es maravillosa, tanto en la luz como en la oscuridad, en invierno

como en verano y su mismo depósito es un ángel.

20 El espíritu del rocío habita en los límites del cielo y está

conectado con los depósitos de la lluvia; viaja en invierno o

en verano y su nube y la nube de la neblina están relacionadas

y la una da a la otra.

21 Cuando el espíritu de la lluvia sale del depósito, los ángeles

van, abren el depósito y la dejan salir y cuando ella se

derrama sobre toda la tierra, se une al agua que está sobre la

tierra.

22 Porque las aguas son para los que viven sobre la tierra y

son un alimento para la tierra seca, que viene desde el Más

Alto que está en el cielo, por eso hay una medida para la

lluvia y los ángeles se encargan de ella.

23 Estas cosas vi en los alrededores del jardín de los justos]

24 [y el ángel de paz que estaba conmigo me dijo: "Esos dos

monstruos han sido preparados para el gran día de Dios y

son alimentados a fin de que

25 el castigo del Señor de los espíritus no caiga en vano sobre

ellos, harán morir los niños con sus madres y los hijos


El Libro de ‘Enoc

66


con sus padres y luego tendrá lugar el juicio acorde con su

misericordia y su paciencia.]


Capítulo 61


1 He aquí que en esos días vi como unas cuerdas largas fueron

dadas a esos ángeles y ellos se colocaron alas y volaron

hacia el norte.

2 Le pregunté al ángel diciéndole: "¿Por qué han tomado

esas cuerdas y se han ido?". El me dijo "Se han ido a medir".

3 El ángel que iba conmigo me dijo: "Ellos llevan a los justos

las medidas de los justos y las cuerdas de los justos para

que se apoyen en el nombre del Señor de los espíritus por

los siglos de los siglos.

4 "Los elegidos comenzaron a residir con el Elegido y esas

son las medidas que serán dadas para fe y que fortalecerán

la justicia.

5 "Estas medidas revelarán todos los misterios de las profundidades

de la tierra y los que han sido destruidos por el

desierto o tragados por las fieras o por los peces del mar,

esos podrán regresar sostenidos por el día del Elegido, porque

ninguno será destruido ante el señor de los espíritus,


El Libro de ‘Enoc

67


6 "Todos los que habitan en lo alto del cielo han recibido

un mandamiento, un poder, una sola voz y una luz como

fuego.

7 "A él con sus primeras palabras lo bendijeron, ensalzaron

y alabaron con sabiduría y han sido sabios en la palabra y el

espíritu de vida.

8 "El Señor de los Espíritus colocó al Elegido sobre el trono

de gloria y el juzgará todas las obras de los santos y sus acciones

serán pesadas en la balanza.

9 "Cuando alce la cara para juzgar sus vidas secretas según

la palabra del nombre del Señor de los espíritus, su sendero

por la vía del juicio justo del Señor de los espíritus, entonces

a una sola voz hablarán, bendecirán, glorificarán, exaltarán

y proclamarán santo el nombre del Señor de los espíritus.

10 "Él convocará a todas las huestes de los cielos, a todos los

santos, a las huestes de Dios, a los Querubines, a los Serafines,

a los Ofanines, a todos los ángeles de poder, a todos los

ángeles de los principados y al Elegido y a los demás poderes

sobre la tierra y sobre el agua.

11 Ese día ellos elevarán una sola voz, bendecirán, alabarán

y exaltarán en espíritu de fidelidad, en espíritu de sabiduría,

en espíritu de paciencia, en espíritu de misericordia, en espíritu

de justicia, en espíritu de paz y en espíritu de verdad

y dirán a una sola voz: "Bendito es Él y bendito sea el nomSeminario


El Libro de ‘Enoc

68


bre del Señor de los espíritus para siempre y por toda la

eternidad.

12 "Todos los que no duermen en el cielo alto le bendecirán

; todos los santo que están en el cielo te bendecirán; todos

los elegidos que habitan en el jardín de la vida y todo

espíritu de luz que sea capaz de bendecir, alabar, ensalzar y

proclamar santo tu nombre y toda carne glorificará y bendecirá

tu nombre más allá de toda medida por los siglos de

los siglos.

13 "Porque grande es la misericordia del Señor de los espíritus,

Él es paciente y todas sus obras y toda su creación las ha

revelado a los justos y a los elegidos, en nombre del Señor

de los espíritus.


Capítulo 62


1 Así ordenó el Señor a los reyes, a los poderosos, a los dignatarios

y a todos los que viven sobre la tierra, diciendo:

"Abrid los ojos y levantad vuestras frentes por si sois capaces

de reconocer al Elegido".

2 El Señor de los espíritus se sentó en su trono de gloria, el

espíritu de justicia se esparció sobre Él y la palabra de su

boca exterminó a todos los pecadores e injustos y ninguno

de ellos subsistirá frente a Él.


El Libro de ‘Enoc

69


3 Ese día todos los reyes y los poderosos y los que dominan

la tierra se levantarán, le verán y le reconocerán cuando se

siente sobre el trono de su gloria; la justicia será juzgada

ante Él y no se pronunciará palabra vana frente a Él.

4 El dolor vendrá sobre ellos como a una mujer en un parto

difícil, cuando su hijo viene por la abertura de la pelvis y

sufre para dar a luz.

5 Se mirarán los unos a los otros aterrorizados, bajarán la

mirada y la pena se apoderará de ellos cuando vean a este

Hijo de Mujer sentarse sobre el trono de su gloria.

6 Y los reyes, los poderosos y todos los que dominan la tierra

alabarán, bendecirán y ensalzarán a quien reina sobre

todo lo que es secreto.

7 Porque desde el principio el Hijo del Hombre fue ocultado

y el Más Alto lo preservó en medio de su poder y lo

reveló a los elegidos.

8 La asamblea de los elegidos y los santos será sembrada y

todos los elegidos se sostendrán en pie en ese día;

9 pero los reyes, los poderosos, los dignatarios y los que

dominan la tierra caerán ante Él sobre sus rostros, adorarán

y pondrán su esperanza en este Hijo del Hombre, le suplicarán

y le pedirán misericordia.

10 Sin embargo, el Señor de los espíritus los apremiará para

que se apresuren a salir de su presencia, avergonzará sus

caras y las tinieblas se acumularán sobre sus rostros;


El Libro de ‘Enoc

70


11 Él los entregará a los de castigo para ejecutar la venganza

porque han oprimido a sus hijos, a sus elegidos.

12 Serán un espectáculo para los justos y los elegidos, quienes

se alegrarán a costa de ellos, porque la ira del Señor de

los espíritus cayó sobre ellos y su espada se emborrachó con

su sangre.

13 En cambio los justos y los elegidos serán salvados ese día

y nunca más le verán la cara a los pecadores ni a los injustos.

14 El Señor de los espíritus residirá sobre ellos y con este

Hijo del Hombre comerán, descansarán y se levantarán por

los siglos de los siglos.

15 Los justos y los elegidos se habrán levantado de la tierra,

dejarán de estar cabizbajos y se vestirán con prendas de gloria.

16 Tales serán las prendas de vida del Señor de los espíritus:

vuestra ropa no envejecerá y vuestra gloria no terminará

ante el Señor de los espíritus.


Capítulo 63


1 En esos días los reyes, los poderosos y los que dominan la

tierra suplicarán a los ángeles del castigo, a quienes habrán

sido entregados, para que les den un poco de descanso, y

puedan postrarse ante el Señor de los espíritus, adorarlo y

reconocer sus pecados ante Él.


El Libro de ‘Enoc

71


2 Bendecirán y alabarán al Señor de los espíritus y dirán:

"Bendito es el Señor de los espíritus, Señor de reyes, Señor

de los poderosos, Señor de los ricos, Señor de gloria, Señor

de sabiduría;

3 "Sobre todas las cosas secretas es esplendoroso tu poder

de generación en generación y tu gloria por los siglos de los

siglos; profundos e innumerables son tus misterios e inconmensurable

es tu justicia.

4 "Ahora hemos aprendido que debemos alabar y bendecir

al Señor de los reyes pues reina sobre todos los reyes".

5 Y ellos dirán: "Ojalá hubiera descanso para glorificar y

dar gracias y confesar nuestra fe ante su gloria.

6 "Ahora suspiramos por un pequeño descanso, pero no lo

encontramos, insistimos pero no lo obtenemos; la luz se

desvanece ante nosotros y las tinieblas son nuestra morada

por los siglos de los siglos.

7 "Porque ante Él no hemos creído ni hemos alabado el

nombre del Señor de los espíritus y en cambio nuestras esperanzas

estuvieron en el cetro de nuestro reinado y en

nuestra gloria.

8 "Así, el día de nuestro sufrimiento y tribulación Él no nos

ha salvado y no encontramos tregua para confesar que

nuestro Señor es veraz en todas su obras y su justicia y que

en su juicio no hace acepción de personas.


El Libro de ‘Enoc

72


9 "Desaparecemos de su presencia a causa de nuestras obras

y todos nuestros pecados han sido contabilizados justamente."

10 Después ellos se dirán: "Nuestras almas están llenas de

riquezas injustas pero ellas no nos preservan de descender

en medio del peso de la muerte".

11 Luego, sus rostros estarán llenos de oscuridad y de vergüenza

ante el Hijo del Hombre, serán expulsados de su

presencia y la espada permanecerá frente a sus caras.

12 Entonces dijo el Señor de los espíritus: "Tal es la sentencia

y el juicio con respecto a los poderosos, los reyes, los

dignatarios y aquellos que dominaron la tierra frente al Señor

de los espíritus".

1 Después, vi otras figuras ocultas en ese lugar.

2 Escuché la voz de un ángel diciendo: "Estos son los Vigilantes

que descendieron sobre la tierra y le revelaron a los

humanos lo que era secreto y los indujeron a pecar".


Capítulo 65


1 [En esos días Noé vio que la tierra estaba amenazada de

ruina y que su destrucción era inminente;


El Libro de ‘Enoc

73


2 y partió de allí y fue hasta los extremos de la tierra; le gritó

fuerte a su abuelo ‘Enoc y le dijo tres veces con voz

amargada: "¡Escúchame, escúchame, escúchame!"

3 Yo le dije: "Dime, ¿Qué es lo que está pasando sobre la

tierra para que sufra tan grave apuro y tiemble? Quizá yo

pereceré con ella".

4 Tras esto hubo una gran sacudida sobre la tierra y luego

una voz se hizo oír desde el cielo y yo caí sobre mi rostro".

5 Y ‘Enoc, mi abuelo vino, se mantuvo cerca de mí y me

dijo: "¿Por qué me has gritado con amargura y llanto?".

6 Después fue expedida un orden desde la presencia del

Señor de los espíritus sobre los que viven en la tierra, para

que se cumpliera su ruina, porque todos han conocido los

misterios de los Vigilantes, toda la violencia de los Satanes,

todos sus poderes secretos, el poder de los maleficios, el poder

de los hechiceros y el poder de quienes funden artículos

de metal para toda la tierra:

7 cómo la plata se produce del polvo de la tierra, cómo el

estaño se origina en la tierra,

8 pero el plomo y el bronce no son producidos por la tierra

como la primera, sino que una fuente los produce y hay un

ángel prominente permanece allí.

9 Luego, mi abuelo ‘Enoc me tomó por la mano, me levantó

y me dijo: "Vete, porque le he preguntado al Señor de los

espíritus sobre esta sacudida de la tierra;


El Libro de ‘Enoc

74


10 Él me ha dicho: "Por causa de su injusticia se ha determinado

su juicio y no será detenido por mí nunca porque

las brujerías que ellos han buscado y aprendido, la tierra y

los que habitan en ella, serán destruidos".

11 En cuanto a esos ángeles, no habrá lugar para su arrepentimiento,

porque han revelado lo que era secreto y están

malditos, pero en cuanto a ti, hijo mío, el Señor de los espíritus

sabe que eres puro, y sin culpa ni reproche al respecto

de los secretos.

12 "Él ha destinado tu nombre entre los santos y te preservará

entre los que viven sobre la tierra. Él ha destinado tu

linaje para la realeza y para grandes honores y de tu semilla

brotará una fuente de justos y de santos innumerables, por

siempre.


Capitulo 66


1 Después me mostró los ángeles de castigo que estaban

listos para venir y desatar la fuerza de las aguas que están

debajo de la tierra.]

2 [y el Señor de los espíritu le mandó a los ángeles que iban

saliendo que no levantaran las aguas sino que las represarán,

ya que estos ángeles estaban encargados de la potencia

de las aguas.]

3 [Y yo me retiré de la presencia de ‘Enoc.]


Capítulo 67


1 [En esos días la palabra del Señor del universo vino a mí y

Él me dijo: "Noé, tu destino ha llegado hasta mí, un destino

sin mancha, un destino de amor y rectitud.

2 "Ahora los ángeles están construyendo una casa de madera

y cuando terminen su tarea, extenderé mi mano sobre

ella y la preservaré y la semilla de vida germinará de ella y se

producirá un cambio para que la tierra no quede desocupada.

3 "Yo consolidaré tu linaje ante mí para siempre, diseminaré

a los que viven contigo y no será estéril, sino será bendecida

y multiplicada sobre la superficie de la tierra en el

nombre del Señor".

4 Él encarcelará a los Vigilantes que han demostrado injusticia,

en este valle ardiente que antes me había mostrado mi

abuelo ‘Enoc en el occidente, cerca de las montañas de oro,

plata, hierro, estaño y plomo.

5 Vi ese valle donde había gran perturbación y agitación de

aguas.

6 Cuando todo esto ocurrió, de aquel ardiente metal fundido

y desde la agitación, en ese lugar se produjo un olor a

azufre y se mezcló con las aguas y ese valle donde estaban


El Libro de ‘Enoc

76


los Vigilantes que habían seducido a la humanidad, arde

bajo la tierra.

7 De sus valles salen ríos de fuego donde son castigados esos

Vigilantes que han seducido a quienes habitan sobre la tierra.

8 Esas aguas servirán en estos días a los reyes, a los poderosos

y a los dignatarios y a aquellos que habitan sobre la tierra,

para salud del cuerpo y para castigo del espíritu, pero su

espíritu está lleno de codicia y su carne será castigada porque

han rechazado al Señor de los espíritus. Serán castigados

diariamente y aun así no creerán en el Señor de los espíritus.

9 Tanto como su cuerpo es quemado severamente, se produce

un cambio en su espíritu por los siglos de los siglos,

porque nadie profiere una palabra vana ante el Señor de los

espíritus.

10 Porque el juicio vendrá sobre ellos a causa de que ellos

creen en el deseo de su carne y rechazan al Espíritu del Señor.

11 En esos días hubo en esas aguas un cambio, pues cuando

los Vigilantes son castigados en ellas las fuentes de agua

cambian de temperatura, y cuando los ángeles suben las

aguas se vuelven frías.]


El libro de ‘Enoc

77


12 Oí a Miguel hablar y decir: "Este juicio en el que los Vigilantes

son sentenciados es un testimonio para los reyes y

los poderosos que dominan la tierra;

13 porque estas aguas de castigo proporcionan salud a los

cuerpos de los reyes y curan la concupiscencia de su carne,

sin embargo ellos no creen ni ven que esas aguas cambiarán

y se convertirán en fuego que arderá para siempre".


Capítulo 68